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12 de Agosto de 2021Álex Godoy-Faúndez sobre Dominga: “El proyecto no debió haberse evaluado hasta que la Corte Suprema se pronunciara al respecto”
El biólogo e investigador de ciencias de sustentabilidad se refirió a la aprobación del proyecto minero y la contradicción que atraviesa la iniciativa en el marco del informe publicado por el IPCC, que advierte sobre los "cambios irreversibles" que sufre el planeta debido al cambio climático.
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Esta semana, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, en inglés) de Naciones Unidas, liberó un reporte alarmante que advierte sobre el avance acelerado del cambio climático en los últimos años. Dicho informe detalla que las consecuencias del fenómeno son “irreversibles”, y que es “inequívoco” responsabilizar a la influencia humana. Dicha publicación generó un impacto mundial, advirtiendo que, si no se toman medidas drásticas a corto tiempo, la situación podría empeorar.
Dos días después, diversas organizaciones medioambientales en Chile se encontraban consternadas. Un rechazo colectivo se expandía por el territorio nacional, y no era precisamente causado por la publicación del informe internacional. Más bien, el asunto era local.
A eso de las once de la mañana la Comisión de Evaluación Ambiental (Coeva) de Coquimbo aprobaba por 11 votos a favor y 1 en contra, el proyecto de Dominga. La iniciativa de Andes Iron, empresa de la familia Délano, implica la construcción de una mina de hierro y cobre en la comuna de La Higuera.
El proyecto, que fue presentado por primera vez el año 2017, generó polémica en su aprobación, ya que tiene recursos pendientes en la Corte Suprema. Además, la construcción incluye un mega puerto en el Archipiélago de Humboldt, una zona de ocho islas e islotes que albergan a uno de los ecosistemas más ricos del mundo.
Para Álex Godoy-Faúndez, biólogo e investigador en las ciencias de la sustentabilidad, el escenario nacional y mundial es complejo. Sin embargo, el Director del Centro de Investigación de Sostenibilidad y Gestión Estratégica de Recursos de la Universidad del Desarrollo es enfático en mencionar que “aún existe la posibilidad de mejorar los futuros escenarios”. En conversación con The Clinic, Godoy-Faúndez analiza el impacto mundial y local de los diversos acontecimientos que han marcado la pauta en los últimos días:
–Vamos primero al plano internacional. ¿Cómo se entienden los “cambios irreversibles” que se anunciaron en el último informe publicado por el IPCC?
-A ver, el informe presenta información sobre los últimos siete años, desde el primer reporte hasta el día de hoy, digamos. En él, se detalla que aún tenemos la posibilidad de ajustar una mejor medida para los próximos escenarios. Pero en el fondo, indica que todo lo que la ciencia dijo en algún minuto se cumplió. Y que el escenario que no queríamos que pasara, también se cumplió. Es decir, que hay ciertos cambios climatológicos que son irreversibles, y uno de estos cambios, por ejemplo, sería la subida de los océanos.
–¿Esto se explica con el aumento de temperatura durante los últimos años?
-Claro, lo que pasa es que ese aumento influye en el derretimiento. Y para que disminuya el volumen de los océanos, estos deben volver a convertirse en hielo. Eso no está ocurriendo. Lo bueno es que, debido a las cosas que se han hecho para reducir emisiones, no nos iríamos directamente a los escenarios más catastróficos en términos climáticos. Hay cambios irreversibles en cuanto a esta generación, otros que serán visto por las próximas, pero ya todo va a depender de nosotros mismos.
–Siguiendo esa misma línea, el informe concluye que es “inequívoco” responsabilizar a la humanidad en este tipo de cambios…
-Claro. Los estudios y modelaciones que analizan como varía el clima por condiciones naturales vs condiciones antrópicas, indican de forma contundente que el cambio de temperatura se debe principalmente a factores humanos. Ya no hay duda.
-¿Esto se debe principalmente a la industrialización de las últimas décadas?
-A todo lo que tenga que ver con crecimiento, pero a partir de combustibles fósiles. La industrialización puede existir, pero es el uso de combustibles fósiles como material energético.
–Bajo esa idea -y entrando de lleno al plano nacional-. ¿Cómo analiza la aprobación del proyecto minero Dominga, a tan pocos días del lapidario informe internacional?
-Primero que todo, Dominga es un proyecto que todavía está esperando la resolución de la Corte Suprema. Entonces, técnicamente, si me preguntas ¿era el momento para evaluarlo? No, porque todavía hay procesos judiciales entrantes. Dicho eso, el proyecto no debió haberse evaluado hasta que la Corte Suprema se pronunciara al respecto. Y después, en términos de política medioambiental, es un súper mal momento. Porque se vota justo después de un informe que es galopante. Porque ojo, esto no tiene nada que ver con la actividad minera, sino con la ubicación de un puerto a 26 kilómetros de Punta de Choros que es un lugar en donde existe una biodiversidad y vemos que cada día se va a perder cerca del 40% de las especies. Ahí no hay nada más que decir.
-¿En qué otros aspectos podría afectar dicha construcción, aparte de la biodiversidad de la zona?
-Lo que ya se ha dicho siempre. El tema del transporte de material, temas de información, de mitigación de impacto, biodiversidad. Los ecosistemas son cada vez más vulnerables y más sensibles. Además, un plan de mitigación es mucho más incierto en contexto de cambio climático, su efectividad varía. Entonces, no era el minuto. Debió postergarse, al menos, hasta el resultado de la Corte Suprema.
-Además, llama la atención que se vote un proyecto con recursos judiciales pendientes…
-Exacto, eso hace que el proceso sea poco prolijo y se vuelva todo cuestionable, algo que no aporta en este minuto.
-¿Cree que hay contradicciones entre la publicación del informe del IPCC y la aprobación del proyecto minero?
-Lo que pasa es que un reporte como el publicado por el IPCC, debiera ayudar a que cada país tenga una política ambiental clara. Y creo que después de ese informe, debiésemos reflexionar en torno a cuál es la política ambiental que queremos.
–Para finalizar, la construcción de la minera y el mega puerto, ¿aumentan las posibilidades de una posible futura zona de sacrifico en la región?
-Es difícil porque es una proyección futura. Pero uno podría esperar que dado los efectos del cambio climático, la vulnerabilidad del ecosistema y la tipología de la operación, podría transformarse -no sé si en una zona de sacrificio, porque eso implica que haya más de una empresa contaminante-, pero si en un ahondamiento de vulnerabilidad. Y que por esto, el sistema empiece a colapsar.
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