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Rudy Duran, primer entrenador de Tiger Woods: “Chile puede ser potencia del golf, pero no lo va a lograr sólo con los más ricos”

El formador de Woods asegura que “Joaquín Niemann puede llegar a ser el número 1 del mundo” y traza líneas para masificar el deporte: “¡Hay que abrir las canchas! sobre todo para las niñas y niños”. En la Federación Chilena de Golf coinciden y apuestan por llegar a más personas. “¿Imaginas a niños de San Ramón jugando en los clubes privados de Vitacura? Eso queremos”, dice el presidente Felipe Bertin.

Tiger Woods tenía 4 años cuando se presentó a Rudy Duran en Long Beach, California. Fue en 1980. “Era muy chico, llegó con su madre y me sorprendió desde el primer día. Hizo cuatro golpes perfectos. Ahí le dije: puedes venir a entrenar cuando quieras”, dice el entrenador, quien acompañó a Woods desde los 4 a los 10 años. Hace más de una década que no hablan, pero el entrenador lamentó el accidente de tránsito que sufrió la máxima estrella del golf mundial en abril: “Me preocupé muchísimo, porque fue muy grave, pero estoy seguro que una vez más volverá a jugar y sorprender al mundo”.

“¿Qué le dejé a Tiger? Él iba al campo de juego y no había que decirle nada, era mejor que cualquier persona que haya visto jugar, pero los niños no tenían acceso a canchas de golf y eran discriminados. También había discriminación por temas raciales. ¿Qué hice yo? Lo dejé entrenar, le di equipamiento y un ambiente positivo, donde pudiera pasarlo bien, porque los niños siempre son acusados de ser culpables de todas las cosas malas que pasan en los clubes. Además le mandé a hacer unos palos que se ajustaran a su tamaño”, recuerda Duran.

Tiger Woods junto a Rudy Duran. Crédito: Archivo personal.

EL IMPACTO DE NIEMANN

Desde la aparición de Joaquín Niemann en el PGA Tour, la máxima categoría a nivel mundial, el golf en Chile ha vivido un proceso de masificación. “El crecimiento ha sido increíble. Antes de que ‘Joaco’ jugara, teníamos 16 mil golfistas y ahora tenemos 20 mil registrados”, dice Felipe Bertin, presidente de la Federación de Golf. En 2019, cuando Niemann ganó su primer título en el PGA, se inscribieron 939 nuevos golfistas, más del doble que en 2017 (432).

Felipe Bertin, presidente de la Federación de Golf. Crédito: Archivo Personal.

A un mes de la gran actuación de los chilenos en los Juegos Olímpicos, donde Guillermo “Mito” Pereira rozó la medalla de bronce, el interés sigue creciendo. “La participación de ‘Mito’ fue increíble. Vimos golf en televisión abierta, con buena sintonía ¿quién lo hubiera imaginado?”, celebra Bertin. Tras la cita olímpica, el programa “Iniciados” de la Federación, que da cuatro clases gratuitas a quienes quieran acercarse al deporte por primera vez, llenó sus cupos.

“¿Qué le dejé a Tiger? Él iba al campo de juego y no había que decirle nada, era mejor que cualquier persona que haya visto jugar, pero los niños no tenían acceso a canchas de golf y eran discriminados. También había discriminación por temas raciales. ¿Qué hice yo? Lo dejé entrenar, le di equipamiento y un ambiente positivo, donde pudiera pasarlo bien”, recuerda.

Rudy Duran, el formador de Tiger Woods, está consciente del buen momento del golf chileno. “¡Niemann tiene sólo 22 años! Ya ganó un torneo PGA y se le vienen puras cosas buenas. Se habla mucho de él en Estados Unidos. Tener dos jugadores en el PGA es muy difícil y Chile tiene a dos grandes golfistas, porque los resultados de Pereira también son muy prometedores”, aplaude Duran.

¿Niemann puede ser el número uno del mundo?

-Por su puesto, Niemann puede ser el número uno del mundo, le quedan varios años y ha tenido grandes definiciones en torneos PGA. Siempre está muy cerca de ganar. Tiene sólo 22 años, le depara un futuro fenomenal.

-¿Cómo se puede masificar el golf?

-Es lo que he dicho siempre en mi carrera. ¡Tienes que abrir las canchas! Puedes encontrar grandes talentos en Chile, puedes ser potencia, pero no lo vas a lograr sólo con los más ricos. Niñas y niños tienen que tener acceso a los clubes privados. No hay otra forma, piensa que la familia de Tiger no era millonaria. Estaría bueno que los más adinerados incentiven el golf en los niños, porque el margen para encontrar talentos aumenta cuando le abres las canchas a más personas. Muchos talentos se pierden porque no tienen la oportunidad de entrenar.

-¿Es posible sacarse el estigma de ser un deporte de “ricos”?

-Es difícil, pero para eso tienen que haber más canchas públicas. Tiger también tenía restricciones en la mayoría de las canchas, pero nosotros le dimos acceso. No necesitas un pasto perfecto para aprender a jugar, ni tampoco un club millonario y lujoso.

Niemann puede ser el número uno del mundo, le quedan varios años y ha tenido grandes definiciones en torneos PGA. Siempre está muy cerca de ganar. Tiene sólo 22 años, le depara un futuro fenomenal.

-¿Cómo se trabaja con niños en el golf?

-Tienes que darles tiempo y un buen ambiente para entrenar, donde compartan con buenos jugadores y entrenadores de calidad. Tienen que estar en el campo de golf entre una y tres horas. Tú no puedes enseñar talento, pero sí puedes entregar un ambiente positivo donde niñas y niños lo pasen bien. Como te comenté, eso es lo que creo que le di a Tiger: un lugar seguro y entretenido en el que podía competir semanalmente y de manera sana. El resultado fue excelente, muchos niños lograron ser profesionales o llegar a la universidad gracias a mi programa y uno llegó a ser el mejor del mundo.

-En el caso de Tiger, ¿hubo presión de los padres como dicen algunas biografías?

-Nunca vi que lo presionaran para jugar. Él ama el golf, iba a los campos desde muy niño. Sus padres lo apoyaron muchísimo, pero no lo empujaron al golf, ellos lo dejaron jugar y le permitieron hacerse cargo de su amor al deporte, nunca lo obligaron. Su madre era genial, eso creo.

¡Tienes que abrir las canchas! Puedes encontrar grandes talentos en Chile, puedes ser potencia, pero no lo vas a lograr sólo con los más ricos. Niñas y niños tienen que tener acceso a los clubes privados. No hay otra forma, piensa que la familia de Tiger no era millonaria.

-¿Cómo era Tiger de niño?

-Él llegaba al club y sabía perfectamente lo que estaba haciendo. Cuando tenía 4 años era como ver jugar a un golfista de 24. Era capaz de hablar de estrategia, de saber qué palo usar y si fallaba lo dejaba ir. Sabía controlar sus emociones y su resiliencia era realmente asombrosa. Tiger soñaba con ser profesional y ganar torneos desde que empezó a jugar golf. Tenía mucha determinación.

-¿Recuerda la última vez que jugó con él?

-Sí, fue cuando él tenía 15 años. Conversábamos mucho, pero siempre de golf. También jugábamos videojuegos, como Mario Kart. En el único juego que le lograba ganar era en el golf de computador.

-Tiger pasó mucho tiempo sin jugar entre escándalos y lesiones. ¿Cómo vivió ese proceso?

-Me alegré mucho cuando Tiger volvió a ganar el Masters de Augusta en 2019, porque estuvo casi 10 años fuera y vivió muchas dificultades. Yo sólo sé que él ama jugar y que es demasiado bueno para el golf. Siempre he sabido que si su cuerpo y su cabeza están bien, seguirá rompiendo récords y ganando torneos. Ahora espero que pueda volver.

-¿Cuál fue el aporte de Tiger a la masificación del golf?

-Aportó muchísimo, sobre todo en los niños, porque demostró que dándoles acceso y apoyándolos desde chicos, se pueden lograr cosas increíbles. Así es cómo encuentras al mejor jugador del mundo.

-¿Ve alguna similaridad entre Niemann y Woods?

-Para llegar a donde está Niemann, algo tienen que tener en común, pero en lo que más se pueden parecer es en la importancia que pueden tener en sus países para masificar el deporte. Niemann le puede mostrar a los niños que alguien de su país es uno de los mejores golfistas del mundo, tiene que pasar tiempo con ellos, porque es un excelente ejemplo a seguir.

-¿Qué rol deberían tener Niemann y Pereira en el proceso de masificación?

-Son muy importantes. Ellos deben hacerse cargo de motivar a los niños y de negociar con los clubes para que reciban a todos. Hacer exhibiciones, promocionar a los clubes y buscar fórmulas para que no reciban sólo a sus socios. Si quieren encontrar más talentos, los más adinerados tienen que apostar por eso y propiciar un buen ambiente para todos.

Cuando tenía 4 años era como ver jugar a un golfista de 24. Era capaz de hablar de estrategia, de saber qué palo usar y si fallaba lo dejaba ir. Sabía controlar sus emociones y su resiliencia era realmente asombrosa. Tiger soñaba con ser profesional y ganar torneos desde que empezó a jugar golf. Tenía mucha determinación.

LA GRAN META: 100 MIL GOLFISTAS EN CHILE

Eduardo Miquel es entrenador de Joaquín Niemann y Guillermo Pereira y los acompañó en los Juegos Olímpicos de Tokio, pero normalmente trabaja en Chile para la aparición de nuevos talentos. “El interés ha aumentado considerablemente. Se están capitalizando los grandes logros de ‘Mito’ y ‘Joaco’. El volumen de gente entrenando aumentó y las canchas están llenas. Muchos se están encantando con el golf y tenemos que aprovechar a los tremendos embajadores que tenemos”, celebra Miquel.

En julio se dieron 41.240 vueltas oficiales, es decir, jornadas de 18 hoyos completas por golfistas federados. En julio de 2019 se completaron 32.440 vueltas, mientras que en 2017, 25.290, según los datos entregados por la Federación de Golf. En julio de 2020 fueron sólo 900 vueltas, pero porque los clubes estaban cerrados durante la pandemia.

La apuesta de la Federación es optimista. “Entre los próximos 5 y 10 años queremos aumentar de 20 mil golfistas a 100 mil”, dice Bertin.

El plan es convencer a los clubes de recibir a golfistas que no sean socios, especialmente a niños y niñas de colegios y comunas ajenas al golf. “El otro día escuché al nuevo alcalde de San Ramón que quiere trabajar por abrir la comuna a cosas nuevas y dijo: ‘No quiero que sólo me inviten a jugar fútbol, quiero, por ejemplo, que me inviten a jugar hockey’. Y ahí se me prendieron las luces y dije: nuestra primera municipalidad tiene que ser la de San Ramón. ¿Imaginas a niños de San Ramón jugando en los clubes privados de Vitacura? Eso queremos. Tenemos que sacarnos el estigma de que el golf es solo para algunos”, apuesta Bertin.

“Yo creo que el recibimiento va a ser súper bueno. La generación menor de 50 años es totalmente diferente a la anterior, le gusta la inclusión de todo tipo y a todos nos da pena ver una cancha de golf vacía. Hay que aprovechar las horas menos concurridas. Además, los clubes también necesitan atraer gente. Todos queremos que el golf crezca”, asegura el presidente de la Federación.

El caso emblemático es el de Joaquín Niemann. El número uno de Chile fue becado por distintos clubes desde los 11 años. Desde esa edad que no fue socio. “Es el ejemplo perfecto, ‘Joaco’ no viene de una familia millonaria, llegó a ser una estrella mundial gracias a su esfuerzo y sacrificio. Donde más queremos focalizarnos es en los niños, en ser un semillero para después poder becarlos. Si una persona quiere jugar, vamos a hacer lo posible para que pueda hacerlo”, promete el presidente de la Federación.

La apuesta de la Federación es optimista. “Entre los próximos 5 y 10 años queremos aumentar de 20 mil golfistas a 100 mil”, dice Bertin.

Jorge Niemann, padre del golfista, comenta: “Acá no se trata de ricos y pobres. Mis papás eran profesores, yo no soy rico. Estudié en un colegio público, estuve becado por básquetbol en dos universidades y ahí crecí. Todos creen que Joaquín era millonario, ahora puede serlo, pero antes no. Querer es poder. Decir que sólo los ricos pueden jugar golf es falso”.

¿Y qué pasa con el golf y las mujeres? Paz Echeverría es una de las dos chilenas, junto a Nicole Perrot, en llegar al LPGA, la máxima categoría del golf femenino. “Hoy el 80% de los golfistas son hombres y apenas el 20% son mujeres. Es una preocupación especial y no sólo en Chile, sino que a nivel mundial. Es un gran objetivo que tenemos”.

Paz Echeverría. Crédito: Archivo personal.

Se han buscado diferentes fórmulas para incluir a las mujeres. “Varios clubes y asociaciones hacen actividades para ellas. Por ejemplo, hay un día a la semana en que algunos clubes permiten invitar a jugar a mujeres gratis”, cuenta Echeverría, quien sentencia: “Tenemos que demostrar que el golf no es inalcanzable como muchos creen”.

DE LA PESCA AL GOLF: EL CURIOSO CASO DE PAPUDO

Una parte de los premios que los golfistas obtienen en los torneos deben ir destinados a fines benéficos. Así, Joaquín Niemann formó una fundación de golf que lleva su nombre y apellido. “Estamos avanzando para el desarrollo del deporte. Nosotros no somos quién para decir que abran las canchas, pero sí podemos promover torneos y ayudar a golfistas. ¿Conoces el caso de Papudo? En el pueblo todos pueden jugar. Pescadores, carabineros, carpinteros, albañiles, cualquier persona. En los próximos días iré a ver a un niño de 7 años. Tenemos la intención de apadrinarlo con indumentaria, palos y pagarle algunas giras”, cuenta Jorge Niemann, padre del deportista y director de la fundación.

“Es el ejemplo perfecto, ‘Joaco’ no viene de una familia millonaria, llegó a ser una estrella mundial gracias a su esfuerzo y sacrificio. Donde más queremos focalizarnos es en los niños, en ser un semillero para después poder becarlos. Si una persona quiere jugar, vamos a hacer lo posible para que pueda hacerlo”, promete el presidente de la Federación.

En Papudo, el Club abre el camino para la masificación del golf en Chile. Además de los socios, la mayoría provenientes de Santiago, existe una filial para los papudanos. En ella, se pueden inscribir por cerca de $20 mil pesos al año. Además, hay una escuela para los niños y niñas de los colegios de la comuna. El niño que visitará Jorge Niemann es parte del programa. Se llama Iker, tiene 7 años y en su primer torneo terminó en el cuarto lugar. “Es muy bueno y es un gran ejemplo. Es de familia de pescadores, su padre es pescador”, dice Aníbal Reinoso, administrador del Club de Golf de Papudo.

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