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Giro al relato de campaña y cambios en el equipo: las lecciones de Tironi y Ominami tras la infartante segunda vuelta de 1999

En Diciembre de 1999 el candidato presidencial de la Concertación, Ricardo Lagos, y su contrincante de derecha, Joaquín Lavín, llegaron a la primera vuelta presidencial peleando combo a combo aquellos comicios. En ese contexto, la figura emblemática de la Transición hizo un giro dramático en su mensaje de campaña, resaltó conceptos como "seguridad" e hizo enroques en su círculo de asesores. Ahora, los protagonistas de aquella época trazan los vasos comunicantes con la campaña del abanderado de Apruebo Dignidad, Gabriel Boric, y su dilema para imponerse en el balotaje.

Corría 1999 y el entonces candidato presidencial de la Concertación, Ricardo Lagos (PS), sufría un inesperado revés en los resultados electorales de la primera vuelta, realizada el 12 de Diciembre de ese año. Esto, ya que el ex ministro y rostro emblemático de la oposición a la dictadura militar, se impuso por el 47,9% de los votos contra el 47,5% que obtuvo su contendor más competitivo, Joaquín Lavín (UDI). Un margen infinitamente menor a todos los esperados por el comando del entonces abanderado de centro izquierda.

“No hemos sido capaces de plantear nuestro mensaje de crecer con igualdad con la suficiente claridad” dijo Lagos, a modo de mea culpa, en sus primeras reacciones tras el balde de agua fría que obligó, por primera vez desde el retorno a la democracia, que la carrera presidencial se definiera en una segunda vuelta.

Lagos, pasmado por el buen resultado de Lavín, tomó una posición clara de cara al inédito balotaje: “He escuchado el mensaje de los chilenos. Voy a trabajar para que nuestro mensaje llegue particularmente a la mujer chilena. En estas cinco semanas recorreré todos los rincones del país”, prometió.

Con esto, quien fuera uno de los fundadores del PPD, asumía la recta final de la carrera presidencial con un poco más de un mes de campaña por delante. En ese infartante contexto, a Lagos no le tembló la mano en dar un golpe de timón radical en su candidatura.

“Para Lagos fue sumamente doloroso”

“Una vez que tuvimos los resultados de la primera vuelta, que lo vivimos como una franca derrota, Lagos hizo un gesto desgarrador”, recuerda el sociólogo Eugenio Tironi, quien tras la magra ventaja que obtuvo Lagos, éste lo llamó para que encabezara el equipo comunicacional de su campaña.

“Fueron días tremendos en términos de conflictos, de desgarro, de decisiones dramáticas, de llantos… tremendo. Para el propio Lagos fue sumamente doloroso y desgarrador, porque significaba la salida de personas que habían sido extraordinariamente leales con él, que estuvieron en las duras con él”, agrega Tironi sobre la salida de personas como Carlos Ominami del equipo del entonces candidato, quien fue generalísimo de su campaña hasta ese entonces.

Al nuevo equipo que el ex Mandatario armó para la segunda vuelta, en tanto, también se sumaron la ex ministra de Justicia, Soledad Alvear (DC), y el parlamentario Carlos Montes (PS).

“Lagos preparó un equipo paralelo para la segunda vuelta: Eugenio García, Jaime de Aguirre, Samuel Valenzuela, entre otros”, afirma Tironi, junto con mencionar que de cara al balotaje, el equipo se abocó a identificar -a través de encuestas-, el “arquetipo del segmento crítico” entre la masa de votantes, a quienes el futuro Presidente tendría que apelar. En palabras de Tironi: “mujeres creyentes, tanto católicas como evangélicas”.

Hicimos una propuesta en el sentido de orientar el discurso, la gestualidad, el slogan, la franja, apuntando a este segmento” afirma Tironi.

Este giro quedó evidenciado haciendo una comparación rápida entre la franja que el abogado usó para la primera vuelta, y la que se emitió de cara al balotaje.

Así, mientras en los spots publicitarios de la primera parte de la carrera presidencial se resaltó el lema “Crecer con Igualdad”, se reforzaron conceptos como “tolerancia” y “democracia plena” y aparecieron rostros jóvenes relacionados a la cultura -los actores Bastián Bodenhöfer y Katherine Salosny-, en la franja de la segunda vuelta se cambió el slogan a “Chile Mucho Mejor”, y se resaltaron conceptos como “seguridad”, “protección a la vida” y “libertad de culto”.

Sin embargo, Tironi también comenta que el viraje discursivo de Lagos no fue, ni de cerca, lo más importante en la nueva estrategia. “Aquí no basta el discurso ni la gráfica, son fundamentales los equipos, los rostros”, afirma.

“Soledad Alvear era la manera de hablarle a este mundo donde generaba más resistencia”, dice el sociólogo.

“Cambiamos el discurso desde las ideas, desde Ñuñoa para decirlo en los términos de hoy día, y la llevamos a terreno. Montes, por ejemplo, es de calle, de la sociedad civil, y puso la campaña en terreno. Entonces teníamos a Alvear como ícono y a Montes como organizador en una campaña orientada a bajar resistencias: recordemos que Lagos era el primer presidente socialista o de izquierda después de Allende. Además era divorciado y no católico”, contextualiza uno de los cuadros intelectuales de la ex Concertación.

Una visión distinta, en todo caso, manifiesta el ex senador Carlos Ominami. figura insigne del socialismo en los años de transición y otrora hombre de confianza del ex Presidente Lagos.

“La operación entre primera y segunda vuelta del 99’ fue básicamente una operación política destinada a limar las aristas más transformadoras del programa de Lagos”, recuerda Carlos Ominami.

Fue un cambio total y completamente innecesario. Lagos, a diferencia de lo que tenemos hoy día, tenía 48% en primera vuelta, y tenía una reserva de 7 puntos entre la votación de Gladys Marín (PC) y Tomás Hirsch (PH). Era cuestión de quedarse tranquilo”, afirma Ominami en relación al desafío que enfrenta Gabriel Boric (CS) para ampliar su base de votantes, tras el impacto experimentado por parte de Apruebo Dignidad al haber quedado en segundo lugar en la primera vuelta presidencial del 21 de Noviembre, detrás del candidato de la extrema derecha, José Antonio Kast (Frente Social Cristiano)

Cuando tienes el 26% de los votos…”

Con este antecedente, tanto Tironi como Ominami, ambos personajes señeros de la Concertación, comentan que Gabriel Boric podría obtener algunas lecciones de la experiencia que le permitió a Lagos llegar al sillón presidencial después del trago amargo de la primera vuelta.

Es evidente que la candidatura de Gabriel Boric tiene que hacer algunos ajustes que le permitan el reencuentro con las regiones del país, con la centro izquierda, con las generaciones mayores y con las votantes mujeres”, comenta Ominami, quien recalca que el porcentaje de votos obtenido por la candidatura de Apruebo Dignidad, dista mucho del 47,9% obtenido por Lagos en ese entonces, lo cual complejiza cualquier tipo de reestructuración al respecto.

Cuando tienes el 26% de los votos, ¿cómo te reencuentras? Cuando tienes ese porcentaje se requieren ajustes mayores, y esos tienen que ver con una recomposición de relaciones con la centro izquierda”, comenta el ex ministro de Economía de Patricio Aylwin.

Creo que a Boric le conviene un golpe de timón, porque el tiempo es escasísimo. A lo mejor Boric se puede dar una semana para hacer los ajustes, pero después de una semana ya es tarde” complementa Tironi sobre las modificaciones que ya están en marcha en la campaña del diputado magallánico.

Lo anterior, debido a que junto con recibir el apoyo de influyentes figuras de los partidos de la ex Concertación -PS, PPD y posiblemente la DC con todos sus matices internos-, Boric incorporó al PPD Eduardo Vergara -ex jefe de la División de Seguridad Pública en el segundo gobierno de Bachelet y actual Director Ejecutivo de Chile 21- para reforzar sus propuestas en materias de seguridad, constante flanco de críticas de sus adversarios.

Por lo mismo, en la mañana de ayer, 23 de Noviembre, el candidato participó de una actividad de campaña en La Pintana, donde lo acompañaron -entre otros- la alcaldesa de la comuna, Claudia Pizarro (DC), y el propio Eduardo Vergara. Ahí, sentado en una mesa larga junto a vecinos, Boric fue escuchando y tomando nota del drama de la violencia en la comunidad.

La segunda vuelta es otra elección sobre otro clivaje que requiere otro planteamiento, otro discurso, otro equipo, otras gráficas” afirma Tironi, quien también, casi a modo de reproche, menciona que Boric “perdió una oportunidad el domingo. Lagos tenía escrito distintos guiones de lo que iba a decir, dependiendo de por cuánto ganaba”

No obstante, el sociólogo reconoce que en los días siguientes a la fatídica noche del domingo 21 de Noviembre, “Boric ha sido más frontal, ha dado un giro más categórico en el discurso, slogan y gráfica nueva. Ha recogido las lecciones que han dejado las segundas vueltas anteriores”, sentencia. 

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