Negocios
10 de Octubre de 2024Marca chilena P3 Cycles se lanza a desarrollar bicicletas eléctricas para revertir baja demanda
"Estamos poniéndonos al día con la industria, la demanda es más eléctrica", indicó Pascual Duco, fundador de P3 Cycles, quien adelantó que estos productos podrían llegar al país entre enero y febrero del próximo año.
Compartir
Suscríbete al newsletter
La pandemia trajo consigo muchos cambios, sorpresas y también derivó en un boom histórico del consumo en Chile. Y una de las industrias que se vio beneficiada por este frenesí de ventas fue la de las bicicletas, ahora -en muchos casos- afectada por un sobrestock que difícilmente se puede sortear sin caer en pérdidas de proporciones.
Tras el fin de los confinamientos, el mercado de las bicicletas se transformó en una mina de oro, ante la ansiedad de libertad de las personas y el incentivo de otros por practicar ciclismo. Y se trató de un fenómeno mundial: En Europa, por ejemplo, la venta de bicicletas en 2020 se multiplicaron por hasta tres veces, según la cadena de artículos deportivos Decatlhon, mientras que en China se quintuplicaron y en Estados Unidos las ventas online de este vehículo de transporte alcanzaron marcas históricas en mayo de ese año.
Nuestro país no fue la excepción, y en ello incidieron además los efectos del estallido social -como los cortes de metro, micros e incluso la interrupción de servicios como taxis y colectivos-. Según cifras de Mercado Libre de noviembre de 2019, en unidades, la categoría “bicicletas” creció en más de 90% en octubre versus el promedio del resto de 2019. Asimismo, el portal reveló que otras alternativas como bicicletas eléctricas, skates y scooters lo hicieron en más de 80% en el mismo período.
¿Cuál fue el problema, entonces? Con el paso del tiempo, la demanda se desplomó, la sobreproducción se desató y muchas de las empresas se vieron sumergidas en un mar de inventario, que ya ha cobrado víctimas. Es el caso de Andes Industrial -el mayor importador de bicicletas del país-, MKR, Oxford, entre otras.
Es por ello que muchas firmas ligadas al rubro de las bicicletas han optado por buscar alternativas para salir a flote, y de paso, alinearse a la tendencia mundial. Ahí aparecen las bicicletas eléctricas, o e-bike, las que poco a poco han adquirido popularidad gracias a su autonomía, la velocidad que pueden alcanzar, y su funcionamiento, siempre y cuando sea a precios razonables.
Ese es el plan de la tienda de bicicletas P3 Cycles, fundada en 2013, sobre cuyos detalles profundiza Pascual Duco (35), ingeniero comercial y fundador de la marca, quien además cuenta a The Clinic los proyectos que tienen en mente para seguir creciendo.
— ¿Cuál es la historia detrás de P3 Cycles?
— Partió el 2013, éramos tres amigos que entrenábamos juntos, hacíamos harto ciclismo, pero en las bicis de competencia, que entonces eran un poco caras, y estábamos buscando bicis para movernos por la ciudad y no habían muchas. Faltaban bicis sencillas, baratas y bonitas.
Ahí nos pusimos a diseñar bicis, y yo sabía, por mi familia, de China y de importación y exportación, y logramos sacar una bici para trayectos urbanos, para el que quiere ir a la universidad, ir a la pega, ir a comprar algo. Livianita, rápida, y con buenos componentes.
Y todo eso, en aquel momento, por $100.000, entonces compramos 70 unidades y se vendieron rápidamente, todas por Facebook, no teníamos ni página web. Las vendíamos desde el garage de la casa. Después, con esas 70 unidades que vendimos, pedimos 150.
Luego, abrimos la tienda en el Barrio Italia, y ahí seguimos ampliando la gama de modelos, bicis de ruta, con cambio, sin cambio, y en eso hemos estado. Vamos todos los años a China a juntarnos con los proveedores, a ver los diseños.
Con mis tres socios, los iniciales, me separé el 2016, y ahí entró Rafael, que es mi socio hasta el día de hoy. Con él hicimos realmente crecer la marca, y le dimos más valor a la cosa.
— ¿Cómo consiguieron el capital?
— Pusimos como $1 millón cada uno, y esas fueron las 70 bicis iniciales, y vendimos con margen, volvimos a reinvertir toda esa plata, y esos fueron 150, y lo mismo. Y como todos vivíamos con nuestros papás, no teníamos muchos gastos, entonces estuvimos los primeros dos o tres años puro metiendo la plata en el negocio, sin sacar ningún peso. No trabajamos con banco durante los cuatro primeros años, estuvimos reinvirtiendo todo.
Antes fue mucho de tratar de ser amarrete, y no gastar en cosas, dedicarse a puro comprar y seguir creciendo.

— ¿Qué significó para ustedes el estallido social y el boom de ventas de bicicletas tras la pandemia?
— Hubo un peak en lo que fue el estallido social y la pandemia, fue una locura. Pero todo eso que subió en ese tiempo, después bajó. La industria de las bicis está en el suelo, están todos los distribuidores en Chile quebrados.
Ha estado difícil, porque todos se llenaron de inventario pensando que iban a vender así por toda la vida, pero después bajó la demanda y están todos con mucho inventario. Pero la industria está cambiando, y me quiero meter más a las e-bike, porque el mercado de un día para otro cambió, ya no queremos bicis urbanas, queremos bicis eléctricas.
— ¿Cuáles han sido los avances en el desarrollo de la e-bike? ¿Por qué optar por este modelo?
— Las e-bike son una evolución natural que yo he visto con el paso de los años, que ha empezado a crecer más y más, y creo que el por qué es que te hace más fácil salir de la casa.
Lo que hace la bici eléctrica es que te saca a la calle, tiene motor, es más fácil usarla. Pienso que acerca a mucha gente que le tiene un poco de temor a salir, o le da un poco de ansiedad, o quieren algo más simple. Esto es un poco más accesible, más amigable, es más fácil, como un intermedio entre el auto y la bici, es algo más amarillo, por así decirlo. También te lleva a lugares más lejos, tiene el rango de autonomía, y bueno, el mundo está yendo en esa dirección, donde todo es electrónico, todo tiene batería y todo está conectado. El paso natural de la tecnología es este.
— ¿Cuentas con conocimiento en el mundo de las e-bike?
— El año pasado me metí a un curso en España, en la Escuela Técnica de la Bicicleta de Madrid, a hacer un curso de diseño de bicicletas y de construcción de cuadros. Ahí aprendí un montón, con el objetivo de ponerme a diseñar bicicletas eléctricas.
Estoy trabajando ya con los proveedores (de China), para ver la geometría de los cuadros, los materiales, los tubos, todos los detalles y aspectos más técnicos de la bici. Mandamos una encuesta el otro día (a sus clientes) para escuchar qué opinaban nuestros clientes, cuáles eran sus gustos, qué valoraban de la bicicleta, cuánto estaban dispuestos a pagar, qué tipo de bicicleta preferían y tener indicios de qué le gustaría tener a la gente en Chile.
Me gusta mucho meterme en la parte de diseño del producto, y asegurarme que sea un buen producto, y eso es lo que ha hecho que P3 tenga marca.
Tenemos súper buenos productos y atendemos muy bien, esa es un poco la receta que quiero aplicar a las bicis eléctricas, que, por lo que he visto, en Chile no son tan buenas. Entonces, quiero desarrollar una bici teniendo mucho el feedback de nuestros clientes, y aprovechando el conocimiento que tengo por la experiencia, por el curso.
Estamos poniéndonos al día con la industria, la demanda es más eléctrica porque abarca a más público también, entonces esa fue un poco la motivación de las eléctricas.
— ¿Cuándo podrían llegar las e-bike de P3 Cycles?
— Para enero y febrero estarían llegando.
— ¿Por qué elegir P3 Cycles? ¿Cuál dirías que es su sello?
— Yo creo que el servicio, la atención que damos es muy buena. Mi máxima es que todos tienen que salir contentos de la tienda. Lo que siempre le digo a toda la gente que trabaja, para mí lo más importante es que el cliente salga contento, y eso parte desde cómo diseño las bicicletas, yo las diseño con el cliente en mente.
El cliente, bueno, soy yo, porque también ando en bici, entonces sé perfectamente lo que me gusta, lo que es malo, lo que es bueno, entonces parto desde que el diseño del producto, que tiene que ser de extremadamente buena calidad, que no falle, pero también considerando la capacidad de compra que hay en Chile, que no es particularmente alta. Tiene que ser un justo medio entre accesibilidad y calidad de los productos, y después tener un buen servicio en la tienda, en línea, todos los canales de comunicación tienen que estar bien aceitaditos.
Con mi socio (Rafael Fernández, 31 años, también ingeniero comercial) somos bien prolijos en tratar de hacer las cosas simples bien. No es mucho más que eso la receta que tratamos de hacer, hacer todo lo que podemos hacer lo mejor posible.

— ¿Cómo están las ganancias de P3 Cycles?
— En términos de venta, yo las miro mucho en unidades, y bueno ha variado mucho, porque el 2021, que fue el peak vendimos US$5 millones, que fue una locura, y ahora bajó a lo normal que es un quinto de eso, que es entre US$1 millón y US$2 millones lo que se vende anualmente. En número de unidades son como unas 1.000 bicis al año.
— ¿Cuáles son las proyecciones hacia adelante?
— Nos estamos enfocando en abrir nuestra red de distribuidores a nivel nacional, llegar más a regiones porque Santiago concentra la gran mayoría de las ventas, nuestros esfuerzos se van para eso, y ahora estamos tratando de buscar una red de distribuidores más amplia en las principales ciudades de Chile. Es decir, aumentar el network de dealers.
A nivel de producto, lo de la e-bike, y lo que empezó a estar de moda hace como dos o tres años son estas bicis Gravel, que es una bicicleta de ciudad pero con neumáticos de mountain bike. Esas bicis son más híbridas, han agarrado mucho vuelo y están muy de moda, nos ha ido muy bien vendiéndola en Chile, siempre se agota. Y entre esa (Gravel) y las e-bike, yo creo que está el futuro, por lo menos en los próximos cinco a diez años
A nivel internacional, como yo estoy en Estados Unidos harto tiempo, queremos empezar a vender acá luego y mandar algunas bicicletas acá a ver si se venden, pero eso ya para el año 2025 o 2026.


