Negocios
22 de Octubre de 2024Corona no lo soluciona: por problemas financieros pide nuevamente su reorganización judicial y alude a “pérdidas sostenidas”
Corona señaló a través de un comunicado que "la principal causa -para pedir nuevamente una reorganización- ha sido la falta del capital de trabajo necesario para poder desarrollar sus negocios, entre otros motivos, por la imposibilidad de acceder a financiamiento desde el año 2022".
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Aunque su eslogan por décadas fue “Corona, lo soluciona”, la crisis generada, primero por el estallido social y luego por la pandemia, ha sido imposible de solucionar para la cadena de multitiendas.
Esto, luego de que la sociedad informara este martes su decisión de comenzar, nuevamente, un proceso de reorganización judicial, con el que busca enfrentar sus compromisos financieros con sus acreedores y evitar la quiebra.
“Esta decisión voluntaria ha sido impulsada por las dificultades que ha venido experimentando y que tiene la empresa para cumplir sus obligaciones financieras. Esta situación se debe principalmente a pérdidas sostenidas en su negocio financiero -tarjeta Corona-, el cual está en su fase final de cierre, y menores ventas en su negocio de retail”, detalló la empresa en un comunicado.
Y agregó que “la principal causa ha sido la falta del capital de trabajo necesario para poder desarrollar sus negocios, entre otros motivos, por la imposibilidad de acceder a financiamiento desde el año 2022”.
La firma ligada a la familia Schupper venía recién saliendo de un proceso de reorganización, que había concluido en 2022. En abril de ese año, había logrado saldar de manera anticipada las deudas con sus acreedores.
Junto con acudir a la Justicia nuevamente, la compañía redefinió su gobierno corporativo, nombrando como presidente a Juan Manuel González Figari y como gerente general a Allan Horning, quienes reemplazaron, en los respectivos cargos, a Claudio Muñoz y Ernesto Bartel.
A su vez, la empresa relató que “con el objeto de encontrar eficiencias en su proceso de compra”, abrió una oficina en Shanghái, que tiene como fin “ser una sociedad operativa en Asia que permita a Corona tener contacto con sus proveedores de manera fluida, sin restricciones horarias y de manera permanente, teniendo como principales beneficios el acceso a un control de calidad más eficiente de las prendas en el lugar de su fabricación y menores costos de sus productos”.
Los desafíos que enfrentó Corona
Corona enfrentó serios desafíos tras la crisis social de 2019 y la pandemia del covid-19: la vandalización y saquero de 13 de sus 54 tiendas, seguido por las cuarentenas, afectaron gravemente a la compañía. Fue así que en octubre de 2020, sus acreedores aprobaron una reorganización judicial para manejar pasivos por más de $80 mil millones.
En 2017, Corona vivió uno de sus mejores momentos, llegando a facturar $155 mil millones. Sin embargo, la empresa cerró su negocio financiero en marzo de 2023, debido a la alta mora de sus clientes y los elevados niveles de inflación.
De hecho, la Tarjeta Corona registró pérdidas por $6.885 millones a septiembre de 2023, con solo 65.157 tarjetas activas y un 49% de mora.
Por otro lado, en marzo de 2024, cinco ex trabajadores demandaron a Corona por despidos injustificados, a lo que la compañía respondió que estos eran parte de una reestructuración necesaria para enfrentar las fluctuaciones económicas y asegurar su competitividad y subsistencia. Los demandantes, en tanto, cuestionaron esta justificación, destacando el éxito del comercio electrónico de la empresa.



