Ciudad
26 de Octubre de 2024“Una tremenda historia”: joven corre el riesgo de faltar a su propio matrimonio porque su mesa no estaba constituida y lo querían dejar de vocal
Sebastián, de unos treinta años, arribó al Instituto de Humanidades Luis Campino, en la comuna de Providencia, a eso de las 10 de la mañana para sufragar, pero se encontró con que su mesa de votación no estaba lista, y corrió el riesgo de faltar a su propio matrimonio esta tarde. Una mujer de 75 años escuchó su historia y decidió tomar su lugar.
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Un inusual suceso ocurrió la mañana de este sábado en el marco de las elecciones municipales y regionales que se están llevando a cabo en el país: un joven que concurrió esta mañana a emitir su voto al Instituto de Humanidades Luis Campino, ubicado en la comuna de Providencia, se encontró con que su mesa no estaba constituida, y casi el corre el riesgo de faltar a su propio matrimonio.
Sebastián, de unos treinta años, contó a los medios de comunicación que arribó al recinto a eso de las 10 de la mañana para sufragar, pero se encontró con que su mesa de votación no estaba lista. “Yo llegué a las 10 de la mañana al Instituto Luis Campino y mi mesa la 217 no estaba constituida, lo que me pareció súper raro porque a las 10 de la mañana estaban todas las mesas constituidas”, explicó.
Tras ello, explicó que lo querían dejar de vocal de mesa, situación que lo acomplejaba pues a eso de las 15 horas tenía hora para contraer matrimonio en el Registro Civil. “A las 3 de la tarde tengo mi matrimonio civil, y me tengo que ir así, que tuve que mostrar el comprobante de la manifestación del registro para que me creyeran”, sostuvo Sebastián.
“Me caso”, les comentó Sebastián al resto de las personas que colaboran del local votación, a lo que les respondieron “la mula mala”.
Lo que sí, Sebastián tuvo la suerte de encontrarse con personas como Gabriela, una mujer de 75 años que, tras escuchar su historia, se ofreció a ser vocal de mesa para que Sebastián pueda asistir a su matrimonio. “Me encontré con tremendos voluntarios que se quedaron en la mesa 217 para poder irme a celebrar”, acotó.
“Es una tremenda historia, son cosas que pueden pasarle a cualquiera”, enfatizó, añadiendo que ahora “la novia está tranquila”.



