Ciudad
30 de Enero de 2025Tribunal ordena al fisco a pagar $70 millones de indemnización a familia de suboficial del Ejército asesinado en Iquique por soldado conscripto
En marzo de 2019, un soldado conscripto que estaba de guardia en el Regimiento de Iquique, ingresó a la base militar y disparo contra del sargento Fernando Zamorano, y el cabo Pedro Benavides. Ambos fallecieron, y también el soldado, que se quitó la vida tras perpetrar los disparos. El Juzgado identificó responsabilidad del Ejército al no cumplir protocolos sobre procedimientos psicológicos.
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A casi cinco años de que el soldado conscripto Marco Antonio Velásquez asesinara, en el regimiento de Iquique, al suboficial de guardia sargento segundo Fernando Zamorano, la familia del uniformado fallecido recibirá una indemnización por su muerte.
La definición la tomó el Tercer Juzgado de Letras de Iquique, que acogió la demanda de indemnización de perjuicios por responsabilidad extracontractual. Así, el Tribunal ordenó al fisco a pagar una indemnización 70 millones de pesos por concepto de daño moral, a la esposa e hijos de suboficial que falleció.
Todo ocurrió a las 17:30 el 16 de marzo de 2019, cuando el soldado Velásquez realizaba una guardia en la Escuela de Caballería Blindada de Iquique.
El conscripto ingresó a la base militar y disparó contra el sargento Zamorano y el cabo primero Pedro Benavides. Tras ejecutar los disparos y asesinar a ambos, Velásquez se quitó la vida.
El juez David Sepúlveda determinó que hubo incumplimiento de protocolos por parte del Ejército, los que provocaron el trágico desenlace.
La responsabilidad del Ejército en el asesinato
Según establece el fallo, la responsabilidad del Ejército cae en no respetar protocolos cuando soldado conscripto fue diagnosticado en la categoría B de riesgo, luego de que se le realizara un examen psicológico. Esta condición, obligaba a Velásquez a cumplir con reposo médico, el cual no se cumplió por órdenes de su superior.
Tampoco debió haber estado de guardia al momento en que se perpetró la balacera que terminó con la vida del suboficial.
El documento judicial afirma que “los fallecimientos pudieron ser eventualmente evitados de haberse aplicado los protocolos institucionales respecto al uso de la cartilla ‘Procedimientos de Dirección Psicológicas de Conductas de Riesgo”.
Junto con esto, concluye que “si el Ejército de Chile hubiese mantenido un estándar adecuado de servicio para el manejo de situaciones como las acontecidas en estos autos, se hubiese evitado que el soldado manipulara armamento militar. Con ello se excluiría el resultado lesivo que produjo la muerte, entre otros, del Sr. Zamorano. O al menos existía una alta posibilidad de evitarlo”.
La indemnización de 70 millones por concepto de daño moral se divide entre la cónyuge y los hijos del suboficial. La primera recibirá la suma de $30.000.000; y los hijos $20.000.000 cada uno, quienes tenían 17 y 12 años a la hora que se generó la balacera. Cabe destacar que el fallo solo responde a la demanda interpuesta por la familia del suboficial Zamorano.



