Tiempo Libre
4 de Febrero de 2025“Nuestra historia familiar es un cataclismo”: el crudo testimonio de la hija de Gisèle Pelicot plasmado en el libro “Y dejé de llamarte papá”
Caroline Darian aborda los hechos que se sucedieron luego de enterarse de que su padre, Dominique Pelicot, estaba siendo acusado de promover que decenas de hombres violaran a su madre. En cerca de 200 páginas, Darian relata casi un año de la vida familiar. Esta edición, traducida al español del libro original publicado en 2022, incluye palabras de la autora en la previa del mediático juicio.
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Para escribir “Y dejé de llamarte papá”, Caroline Peyronnet decidió utilizar un seudónimo: Caroline Darian, una contracción de los nombres de pila de sus dos hermanos, David y Florian, pilares fundamentales en la revelación de uno de los casos que ha conmocionado al mundo: su padre, a lo largo de una década, había drogado y promovido que decenas de hombres violaran a su madre, Gisèle Pelicot.
En diciembre de 2024, el rostro de Gisèle Pelicot mostraba una leve sonrisa en las puertas del juzgado donde un tribunal francés condenó a 20 años de cárcel a Dominique Pelicot, tras ser encontrado culpable de los cargos de violación agravada, entre otros delitos, y recibió la pena máxima estipulada en la ley francesa.
Tras la victoria en tribunales, la prensa mundial se volcó a la figura de la mujer. “Una mujer derrota a sus violadores”, dijo DW. Le Monde destacaba que Pelicot no se arrepentía de abrir al público el juicio por violación que terminó con los 51 involucrados condenados y ninguno absuelto.
Esa fue la escena final y victoriosa de una historia que comenzó mucho antes. El 2 de noviembre de 2020, Caroline Darian recibe una llamada con la noticia de que su padre está en custodia policial por las violaciones. Además, durante la investigación, se entera de que ella también pudo haber sido víctima de su padre.
El testimonio de Caroline fue publicado en Francia en abril de 2022, y ahora llega a Chile traducido al español gracias a Seix Barral, la editorial catalana que forma parte del grupo Planeta. En él, la autora explica el dilema imposible de ser hija de la víctima y del agresor.
El libro incluye un prólogo en el que Caroline Darian escribe unas palabras justo antes del mediático juicio, el cual se extenderá por cuatro meses a partir de septiembre de 2024. Allí escribe “Más allá del dolor de tener que revivir este episodio, nos sentimos desamparados. No tenemos ningún caso de referencia, ningún precedente al que agarrarnos Nuestra historia familiar es un verdadero cataclismo”.
“Desde hace cuatro años intento inventarme una nueva existencia, despojada de todas las certezas sobre las que me he construido. En un instante, mi vida ha dado un vuelco vertiginoso. Se ha borrado el pasado, pero ¿qué me depara el futuro? ¿Qué puede seguir existiendo cuando el destino asesta un golpe tan duro a tu vida cotidiana?”, se pregunta la protagonista del libro en el prólogo.
“No tengo ningún contacto con él desde el 2 de noviembre de 2020. Pero, a medida que nos acercamos a la fatídica fecha del juicio, cuando consigo dormir algunas horas, sueño con él. Me habla, nos reímos, estamos juntos. Cuando me despierto, vuelvo a la pesadilla: ahora. Y echo de menos a mi padre. No al hombre que comparecerá ante los jueces, sino al que me cuidó durante cuarenta y dos años. Sí, lo quise mucho antes de descubrir su monstruosidad”, agrega en la introducción a lo que continúa como un diario de vida que va desde el 1 de noviembre de 2020 hasta el 28 de noviembre de 2021.
Algunos de los hitos
El 2 de noviembre de 2020, Gisèle Pelicot se reúne con la policía, creyendo que le hablarían sobre la detención de su marido en septiembre de ese año por filmar con su celular faldas de mujeres en un supermercado. En lugar de eso, la policía le habla de videos que contienen violaciones en su contra.
Ese día, Caroline escribe que la primera llamada de su madre fue a su esposo Paul, lo que define como un punto de inflexión. “Si mi madre ha decidido llamar a Paul antes que a mí es porque todavía no tiene fuerzas para decírselo a ningún hijo”, escribe sobre lo que Caroline define como el “mazazo”.
Al día siguiente, la protagonista se vuelve a encontrar con su madre, que vive en el sur de Francia. “Nunca más volverá a ver esa casa del Vaucluse, que fue para nosotros un lugar entrañable lleno de recuerdos maravillosos”, escribe sobre el hogar que debe dejar su madre, lo que ahora es una escena del crimen.
Más adelante, también hay espacio para poner en palabras de Caroline la última vez que su madre compartió con su padre. “La mañana del 2 de noviembre, mi padre estaba sorprendentemente tranquilo. Ambos se levantaron a la misma hora, hacia las siete, para tomar, sin saber, su último desayuno juntos”, dice.
El libro de Darian también tiene parte del primer intercambio de Gisèle Pelicot con la policía. Ahí define a su marido como “una persona bondadosa y atenta, siempre dispuesta a echar una mano. Los que lo rodean lo aprecian mucho”.
La públicación de estas 202 páginas donde también se abordan otros dolorosos episodios como la división familiar que provocó el camino judicial del padre, el cambio del apellido del hijo de Caroline, las constantes pesadilla que la autora tiene con el violador e incluso una carta del propio padre a sus hijos donde pide perdón por sus “sombrios años de mi personalidad”.
Sobre el libro Gisèle Pelicot escribió “Caroline, gracias por todo lo que has hecho por las víctimas de la sumisión química. Voy a mostrarte el mejor ejemplo de tu lucha”.



