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Opinión

27 de Marzo de 2025

Larga vida al Rey de la Cumbia

Foto autor Rodrigo Osorio, presidente de la SCD Por Rodrigo Osorio, presidente de la SCD

En Chile, la mayoría de quienes se hacen llamar los reyes de algo, se han autoimpuesto la corona. Pero hay otros que el título se les confiere de manera natural, por trayectoria y reconocimiento. En esta columna, el presidente de la SCD, Rodrigo Osorio, aborda el impacto de Tommy Rey en la cumbia y la cultura chilena.

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Se dice que Chile es país de reyes. Sólo en este territorio surgen monarcas como el Rey del Mote con Huesillo, el Rey de las Bicicletas, la Reina de los Porotos o el Rey del Control Remoto, por nombrar solo algunos. Sin embargo, entre todos esos títulos casi siempre autoimpuestos, hay quienes ven llegar la corona a sus cabezas no por propia determinación, sino por una trayectoria y un reconocimiento que los ubica de forma indesmentible en lo más alto de su escalafón. Una de esas esferas es nada menos que la cumbia, donde nuestro país tiene y tendrá por siempre un rey indiscutido: El gran Tommy Rey.

Ésa es la altura a la que llegó el hombre nacido como Patricio Zúñiga, quien a estas horas ya hace bailar a los ángeles con ese registro inconfundible que le permitió hacer escuela. De hecho, en gran medida es gracias a esa voz y a esa impronta que la cumbia en Chile se adoptó y se adaptó, hasta el punto de penetrar en lo más profundo de nuestra cultura popular y ser parte ineludible de nuestra banda sonora nacional. Hoy existe una cumbia a la chilena, con un sonido, una cadencia y una picardía que no es la misma de otras latitudes. Nada menos que eso, en gran medida, es lo que debemos a Tommy Rey y su Sonora.

Sin dudas es bastante. Cuántos músicos quisiéramos terminar nuestro paso por este mundo dejando un legado de esa magnitud a nuestras espaldas. Sin embargo, ése está lejos de ser el único aporte de La Sonora de Tommy Rey. Porque Patricio, Leo Soto y todos los músicos que los han acompañado en estos 43 años de historia, además dieron vida a un repertorio que terminó por hacerse uno con la celebración popular, sea el Año Nuevo, el 18 de septiembre, un matrimonio, un cumpleaños o cualquier otra fiesta. En cada ocasión en que distintas generaciones se reúnen a festejar, Tommy Rey simplemente no puede estar ausente.

De ahí que buena parte de nuestros recuerdos más atesorados estén musicalizados por él. Tommy Rey es “Daniela”, “Los domingos” y “La parabólica”, pero también es una abuela bailando con su nieto, un tío pasado de copas riéndose a todo pulmón, un grupo de primos que se reencuentra, una mesa de centro contra la pared para despejar la pista.

Tommy Rey es sinónimo de unas Fiestas Patrias que se aproximan, de una fonda en su máximo esplendor; es “Un año más” convertido en el himno oficial de cada nuevo año, y el piano de “El Galeón Español” indicando que es momento de pararse de la mesa, porque el baile va a comenzar.

Cuando alguien ha sido capaz de construir todo eso, la muerte no es otra cosa que una marca más en la línea de tiempo. Todos estos recuerdos, todos estos rituales, son imperecederos en la memoria de cada uno, así como en aquello que hace de nosotros un colectivo, una nación. En el muro de nuestra identidad, hay un ladrillo instalado por Tommy Rey y su Sonora, y ningún viento que se avecine podrá ser capaz de derribarlo.

Qué satisfacción saber que pudimos decirle en vida cuánto lo apreciamos, tal como hicimos hace apenas unos meses, cuando como SCD le entregamos el premio Figura Fundamental de la Música Chilena, la más alta distinción que nuestra organización puede otorgar, así como el máximo galardón que un músico popular puede recibir en nuestro país. Una muestra más de su grandeza, aunque ello nunca le hiciera perder un ápice de su nobleza y sencillez.

Hemos derramado varias lágrimas desde el miércoles 26 de marzo, cuando nos enteramos de la triste noticia de su partida, pero también hemos esbozado muchas sonrisas, al saber lo afortunados que fuimos de compartir nuestro tiempo con un artista de ese tamaño y un amigo al que tanto quisimos.

Patricio Zúñiga ya no está junto a nosotros.

La leyenda de Tommy Rey, en cambio, recién está comenzando.

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