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Opinión

30 de Marzo de 2025
Imagen: Sandro Baeza/The Clinic

Harold Mayne-Nicholls: ¿De Bielsa a La Moneda?

Foto autor Kike Mujica Por Kike Mujica

"Don de mando" y "un cabrón" son algunas descripciones que se le otorgan a Harold Mayne-Nicholls, expresidente de la ANFP y que, a partir del martes, se integrará a la lista de las más de doscientas personas que postulan a la Presidencia de forma independiente. En el mundo deportivo le reconocen su valor en roles como ejecutivo, mientras le cuestionan sus participaciones en política. Aquí un repaso.

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Harold Alfred Mayne-Nicholls Sécul —desde ahora HMN- es el padre fundador de la Bielsalogía, algo así como una moral —rigor + rectitud = éxito— que se asentó en Chile entre 2007 y 2011 y que aún goza de una multitud de nostálgicos devotos.

A HMN como presidente de la ANFP (2007-2011) se le ocurrió la genial idea de, primero, pensar en Marcelo Bielsa como DT de Chile; segundo, de convencerlo —tarea titánica—; y tercero, de soportarlo y tenerlo tranquilo en Juan Pinto Durán.

Hoy el antofagastino, periodista de la UC, otrora funcionario de la FIFA —de la dirigencia que terminó con buena parte de su nomenklatura tras las rejas— y mandamás de los exitosos Panamericanos de Santiago, decidió que quiere ser Presidente. 

De Chile. Un viaje de Quilín a La Moneda.

Nace una estrella

Harold Mayne-Nicholls ejerció de periodista deportivo, fue gerente del club de la Universidad Católica y también de la selección chilena. También se atrevió con un libro de investigación periodística: El caso Rojas: un engaño mundial, que escribió junto a Marco Antonio Cumsille, relatando el “Maracanazo” del arquero Roberto “Cóndor” Rojas.

Su paso por la FIFA —el Vaticano redondo— le ayudó a forjar redes y también de cuidarse de las puñaladas por la espalda. Ingresó en 1993 como jefe de prensa en el Mundial de Estados Unidos. Ocupó cargos ejecutivos en múltiples eventos y también fue encargado — por 10 años— del proyecto Goal.

En mayo de 2012 renunció.

Entró a la galería de los famosos en Chile en 2007 con su arribo a la presidencia de la ANFP y la posterior contratación de Bielsa. Pasó a ser, en el lenguaje de las masas, “Harold”. Chile iba, de la mano del tándem virtuoso, a un mundial después de 12 años, con una pléyade de futbolistas estrellas que empezaban a comerse el mundo.

Ba-Bi: la dupla de Harold

En los albores del gobierno de Piñera, Harold Mayne-Nicholls decidió invitar a la saliente presidenta Bachelet y a su hija al mundial de Sudáfrica. De hecho, alojaron en la propia concentración del equipo chileno. 

Bielsa, un tipo de izquierdas, se llevaba de maravillas con Bachelet, quien lo elogió como “un hombre guapo y misterioso”.

La dupla Ba-Bi molestó profundamente a La Moneda. Opacaba la instalación de Piñera y mantenía a Bachelet en un primer plano. Y lo peor: con Bielsa, en ese momento, el hombre más admirado de Chile.

Harold Mayne-Nicholls no sólo parecía alineado con la dupla: era su promotor.

En febrero pasado, en el Diario Financiero, HMN matizó su cercanía con Bachelet: “Es muy complejo desmentir las leyendas populares, pero en los últimos diez años, habré visto y conversado con la Presidenta tres veces.. Nosotros trabajamos muy bien con ella. Pero más allá de eso, y un cariño y un respeto muy grande, no tengo más relación con ella”.

El gallito con Piñera

Después de que Chile fue eliminado de dicho mundial, Harold Mayne-Nicholls, con escaso tacto político, sobre todo porque el fútbol -guste o no guste- debe convivir con La Moneda, se enredó en una polémica innecesaria con el presidente Piñera.

El mandatario, a través de los medios, invitó a la selección a La Moneda para homenajearlos.

Harold Mayne-Nicholls se enfureció.

“Obviamente me molestó la forma. Yo no acostumbro invitar a la gente a través de terceros. Yo cuando lo quiero invitar a usted, le digo a usted, no le digo a un vecino para que salga publicado en los diarios. Yo no creo que ese sea el sistema para comunicarse entre la gente, aunque entiendo que en el país es el sistema que estamos usando. Entiendo que hay gente a la que le agrada ese sistema, pero a mí no me gusta”, dijo en una comentada conferencia de prensa.

Y puso reparos a la asistencia: “Tenemos la invitación del Presidente para ir, pero tenemos que conversar, porque es dentro del período de vacaciones de los jugadores, le hemos hecho saber eso a La Moneda. Por razones obvias tienen derecho a gozar de sus merecidas vacaciones”.

Estas palabras indignaron al gobierno porque “los reparos podrían haber sido en privado” y que “a un presidente no se le dice no en público”.

Todo se agravó cuando en la cita —que se concretó finalmente— Bielsa cometió una falta de respeto inexplicable con Piñera: lo dejó con la mano estirada a la hora de los saludos.

Para muchos, estos sucesos empujaron la rebelión de la disidencia a HMN. Un periodista que reporteó el tema me dice que, antes del Mundial de Sudáfrica, dirigentes de diversos clubes ya tenían en la mira a HMN. “Criticaban su autoritarismo y que no abría la billetera para los clubes que tenían una situación financiera complicada. Lo querían sacar”, dice.

Con Bielsa como un tácito jefe de campaña, la opinión pública veía muy difícil que HMN fuera derrotado en la reelección de noviembre del 2010. 

Pero perdió.

Su error fue confundir la adhesión ciudadana con la adhesión de los clubes. Si era una elección popular, ganaba lejos. Pero no era eso”, analiza un periodista deportivo. 

Otro agrega que “ser ‘cabrón’ le costó la salida de la ANFP por su poca muñeca política”.

Ganó Jorge Segovia —un español adusto y misterioso, dueño de Unión Española— que luego fue impugnado por la directiva de HMN. Hubo entonces que organizar otra elección. HMN dio un paso al lado. 

El final de esta serie de desentendidos terminó con un imprevisto —y fatal— desenlace: Sergio Jadue.

Pero esa es otra historia.

El 14 de enero de 2011 HMN dejaba la ANFP.  

El 4 de febrero de 2011 Chile colapsó. Otro terremoto, un año después del 27-F.

Bielsa decía adiós.

“Considero mis tres años y medio en Chile como un regalo de la vida, aprendí a amar la vida acá, también estando aquí, estoy orgulloso de haber vivido en este suelo, sé positivamente que soy yo quien pierde al irse. A los futboleros en general, y si se me permite a los chilenos en general, quiero decirles muchísimas gracias”, leyó el ex DT.

Litros y litros de lágrimas corrieron. Duelo nacional y banderas a medias astas que aún se mantienen. Un periodista me dice que Bielsa considera que HMN ha sido uno de los mejores dirigentes que ha tenido en su carrera.

HMN se quedó sin poder y Chile sin Bielsa.

Fue tal la conmoción social, que el análisis de la encuesta CEP del 31 de diciembre del 2010 se hace cargo de algo pocas veces visto, si no nunca. Lo firma, nada más y nada menos, que David Gallagher.

“A primera vista, la encuesta del CEP no es buena para el Presidente Piñera. La potente aura de popularidad que él irradió tras el rescate de los mineros parece haberse esfumado. Y no es que la gente se haya olvidado de ese episodio: en la misma encuesta, el 80 por ciento responde que el Gobierno lo hizo ‘muy bien’ o ‘bien’ en el rescate.. Por otro lado, Laurence Golborne sale con una evaluación positiva de nada menos que el 81 por ciento, comparable sólo al 85 por ciento de Michelle Bachelet.. O sea, el tema del rescate no podría estar más vigente”.

Como parece demasiado injusto que sólo Golborne se lleve la gloria, cuando fue el Presidente el que se jugó por los mineros, todo indica que algo grave pasó después, algo muy negativo para el Presidente. Si bien la encuesta del CEP no hace la pregunta, lo más probable es que ese algo se llame Bielsa. El episodio de la ANFP fue claramente muy dañino para Piñera”.

¿Cuál es su domicilio?

La primera incursión de HMN en la política fue en la Escuela de Periodismo de la UC. En 1983 compitió por el Centro de Alumnos contra el hoy ministro de Agricultura, Esteban Valenzuela.

“Teo (como apodan a Valenzuela) tenía todo un tema contra la dictadura. Iba al casino y estaba arriba de las sillas agitando. Lo hacía extraordinario. Era un gran actor político. Y yo era un pelotero futbolista y jefe scout… le dije (a quienes lo apoyaron): ‘Voy, pero con una sola condición: no quiero influencia de ningún partido político’”, le contó HMN al Diario Financiero.

Perdió por 4 votos.

¿Mayne-Nicholls es de izquierda, de centro o de derecha?

La respuesta da para todo y para todos. 

Por las entrevistas que ha dado, está cómodo en el vago mundo de “los independientes”. 

También ha dicho que —sin precisar por quién— ha votado por candidatos de distintos sectores. 

Ha comentado, además, que en este tiempo se ha reunido con 9 de los 11 partidos que “clasifican” dentro de su espectro de cercanía. No le gustan los extremos, ha dicho, aunque desconocemos cuáles son los extremos para HMN.

En la entrevista en el DF, HMN se refirió a un estudio que encargó a la empresa DataVoz. Resaltó que los encuestados lo ubican en la centro-derecha; que marca un 57% de conocimiento; y que, ante la pregunta si votarían por él, el 14% estaría “muy dispuesto” y el 18% “bastante dispuesto”.  

En la última Cadem, cuando es mención espontánea, no aparece en la lista de presidenciables. Cuando lo incluyen en “alternativas dadas”, sí figura: marca entre 3% y 4%, tres puntos debajo de Parisi y arriba de Ximena Rincón y Alberto Undurraga que obtienen 1%.

Cuando parte, no se detiene

Desde 1972 a 1984 fue scout. “Tiene don de mando. Es muy ejecutivo, práctico y eficiente. Yo siempre lo tendría en mi equipo… si no fuera por su carácter”, me dice alguien que ha trabajado con él.

Un periodista deportivo que ha seguido su carrera opina que es “resolutivo y llevado de sus ideas. Perfeccionista. Si está convencido de algo no claudica hasta imponerlo o morir en el intento. Tiene mucha fuerza, no se amilana. Pero no le gusta que le digan que no y por eso se rodea de asesores que siempre le dicen que sí”.

“Harold es por esencia un ‘cabrón’, en todas las acepciones —buenas y malas— que conlleva esa palabra. Quizá por eso le fue bien en sus roles como ejecutivo —FIFA y Panamericanos, por ejemplo— y mal cuando entró a la política: en la ANFP y en su relación con Piñera”, dicen.

“Es un elefante en una cristalería en manejo y tacto”, señalan. Esto, en política, es una desventaja: los quirúrgicos son los que sobreviven.

La ambición, la voluntad y la obsesión son requisitos indispensables cuando el horizonte es La Moneda. Un periodista me cuenta que en el Mundial de Alemania, en 2006, Harold Mayne-Nicholls —que era el encargado de prensa del evento— ya tenía claro su próximo plan: presentarse a la ANFP y contratar a Bielsa como entrenador de la selección. “Recorrió Chile, solo, habló con distintos dirigentes, se movió por aquí y por allá. Y lo logró”, cuenta.

“Lo mismo pasó con los Panamericanos. Arregló en tiempo récord la mala gestión. Estuvo 24/7”, agrega.

Personas que conocen su vida hipotetizan sobre los motivos para emprender la más difícil de las carreras, la presidencial:

—Cree firmante en el valor social del deporte como un fenómeno que une, genera puentes y permite que transversalmente todos empujen para el mismo lado por un bien común. Por eso el nombre de su Fundación: “Ganamos Todos”.

—Existen muchos independientes convencidos de que hay espacio para ellos, dada la degradación de los políticos. Y creen que una convocatoria a la unidad reditúa en términos electorales.

—Lo positivo que pasó en los Panamericanos (Chile “unido” por primera vez desde el estallido y él apropiándose de ese éxito ya que se instaló que ‘Harold llegó a salvar los Panamericanos’) lo impulsó a creer que esa fuerza del deporte y su imagen, de gran gestor, le podía significar un capital político. Y como es él, nada de escalas: a la Presidencia de la República non stop; él está a otro nivel y no para ‘nimiedades’ como el Senado o la Cámara.

El loco

El 14 de febrero de 2025, La Tercera publicó que Harold Mayne-Nicholl estaba dispuesto. Esta semana lo confirmó. 

¿Bielsa lo podría apoyar?, pregunto a un periodista deportivo.

—El Loco no lo haría, ni él se lo pediría—, me responde.

—Bueno, no sé… los dos están algo locos—, agrega otro.

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