Euforia en 15 segundos: el revival del popper en las fiestas de los sub30, la droga que se vende como aromatizante
Aunque en Chile y en otros países su regulación sigue siendo ambigua, el popper —una sustancia inhalada que provoca euforia inmediata— circula con facilidad en fiestas, bares y aplicaciones de citas comercializada como limpiadores de cuero y aromatizantes. Su uso ha tenido un revival entre jóvenes que, alentados por la cultura pop y las canciones de Charli XCX, buscan experiencias intensas, muchas veces sin conocer los riesgos cardiovasculares y legales asociados. El Instituto Nacional de la Juventud reconoce no tener cifras sobre su consumo, aunque adelantó que incorporará preguntas sobre inhalantes en la próxima Encuesta Nacional de Juventudes.
Por Juan Oportot Campillay 12 de Abril de 2025
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La primera vez que Valeria F. (22) consumió popper fue en Casa de Salud, un popular bar de Concepción que une la música, el arte y la cultura y que algunos santiaguinos la reconocen como “la Blondie penquista”. Era 31 de octubre de 2024 y Halloween fue el motivo del carrete. Estaba con sus amigos y su pareja, quienes entre cigarros y cervezas sacaron un frasco negro.
Valeria pensó que era una esencia de lavanda y no le tomó importancia. Pero cuando vio que uno de sus amigos la olió, notó al instante su cambio de ánimo. Al ver a su par tan feliz y exaltado, se interesó en la botella.
“Huélela. Te vas a sentir bacán”, le dijeron.
Al recibir el frasco miró la etiqueta. La botellita, de marca Rush, se presentaba como un limpiador de cuero. Pese a eso, siguió las instrucciones que le dieron: inhaló el olor del líquido e inmediatamente sintió una fuerte y breve sensación. Una euforia desconocida invadió su cuerpo, que también sintió suave, sensible y con sus sentidos agudizados.
“Comencé a sentir muy intensa la vibración de la música. También sentí mucho calor y felicidad. Me dijeron que el popper te calienta y es verdad, y estando con mi pololo presente —quien también había consumido—, nos comenzamos a coquetear mucho”, dice Valeria.
“Duró como 15 segundos, y me gustó bastante. Sentía una sensación muy rica en mi cuerpo, por lo que quise volver a inhalarlo”, agrega.
Valeria siguió consumiendo. Se percató de que el éxtasis se prolongaba por varios segundos, pero mientras más inhalaba, más efímera se iba volviendo la sensación. Sin embargo, la mezcla de cosas le pasó factura. Y es que no fue solo popper lo que consumió esa noche, pues ya venía con consumo de alcohol.
“La pasé la raja esa noche, no te la niego. Todo se sentía muy nítido, la música, los colores y sobre todo el tacto. Fue pasajero, pero minutos muy entretenidos, aunque te encargo el dolor de cabeza que me dio después con toda la mezcla de cosas”, comenta Valeria.
“Después de ese carrete no he vuelto a consumir. Se ve inofensivo el frasquito, pero no cacho que químicos tiene y no me gusta eso”, agrega.

El nitrito de amilo, butilo o isobutilo, más conocido como popper, es una droga que se descubrió en 1844 para tratar la angina de pecho —dolor por falta de oxígeno en el corazón— debido a sus características vasodilatadoras. No fue hasta 1970 en adelante cuando la comunidad gay de Nueva York la insertó en la vida nocturna. Con los años se fue expandiendo por Europa, principalmente en el Reino Unido, para luego llegar a instalarse en Latinoamérica y también Chile.
Se trata de un líquido volátil e incoloro, aunque muchas veces se presenta amarillento. De olor fuerte y penetrante, su consumo es mediante la inhalación. Esto, ya que al entrar por las vías respiratorias provoca efectos instantáneos en el cuerpo, como un “subidón” de euforia, desinhibición y sensación de calor. También relaja los músculos lisos, incluyendo los del esfínter anal y la musculatura vaginal. Incluso, algunos consumidores humedecen la ropa o pañuelos, o colillas de cigarro para aspirarlo, aunque esto último es riesgoso, pues es inflamable.
Si bien ha perdurado en la escena underground, en los últimos años ha tenido un renacer en la cultura pop. En 2019, la artista de pop británica, Charli XCX, mostró en un video una botella de popper marca Rush mientras gritaba “¡Derechos gays!”, lo que llegó a convertirse en un meme. También el artista de trap argentino Dillom cita a la droga en su canción “Buenos Tiempos”, del álbum “Por Cesárea” (2024). Y en Chile, la artista Akriila titula uno de sus temas como “POPPER!”, de su álbum “epistolares” (2024). Incluso sus oyentes han llegado a decir que el tema “suena exactamente a cómo pega el popper”.
Su nombre viene por los pequeños frascos que concentran los nitritos. En un comienzo tenían que romperse para aspirar el vapor, acción que soltaba una onomatopeya: “¡Pop!”.
“La droga del amor”, como también se le conoce, ha manifestado un gran impacto entre los jóvenes de 15 a 35 años, pero también en personas de mayor rango etario. Esto, por su capacidad de facilitar la socialización en los entornos festivos. Esta habita especialmente en los ambientes de ocio nocturno, pero también como forma de intensificar las experiencias sexuales. Una de estas prácticas es el “chemical sex”, que implica el consumo de estupefacientes para mantener relaciones sexuales prolongadas.
Poppear en Chile
El mes pasado cerró Double Scorpio, empresa conocida por su línea de lubricantes íntimos. También, por ser de las principales vendedoras de popper. Esto ocurrió luego de una incautación de la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration, FDA) de Estados Unidos. Tras el suceso, la compañía expresó en redes sociales su agradecimiento al público que lo apoyó, donde manifestaron que “siempre nos preocupamos por hacer un producto auténtico y apoyar a nuestra comunidad”.
No es la primera vez que la FDA tiene en la mira al popper. En 2021 ya habían anunciado que “la ingestión o inhalación de ‘poppers’ de nitrito puede causar daños graves o la muerte”, donde apuntaron directamente a las empresas que lo producen, como Rush, Jungle Juice, Iron Horse, entre otras. A esto se suman los comentarios del actual secretario de Salud y Servicios Humanos de EE.UU., Robert F. Kennedy Jr. Durante varios años, el sobrino del expresidente John F. Kennedy ha propuesto numerosas teorías que apuntan a que el consumo de esta droga es promotora del VIH. Teorías desmentidas por su falsedad.
Pese a todo, quienes lo consumen niegan ver morir al popper, y Chile no ha pasado desapercibido. Si bien es una droga que tuvo un clímax en los 2000, en la actualidad esta droga ha vuelto a resonar entre los jóvenes sub30 que frecuentan los bares y las discotecas. Algo que no ha pasado por alto para las instituciones fiscalizadoras.
Según datos del Servicio Nacional de Aduanas, en la Región Metropolitana y en la comuna de Punta Arenas se realizaron 602 incautaciones en 2022; 594 en 2023; y 455 en 2024. Pese a que la tendencia parece ir a la baja, en lo que va de 2025 se han registrado 156 requisas, donde 148 de ellas pertenecen a Nitrito de Isobutilo —uno de los elementos del popper—.

Asimismo, cifras del balance del primer año de incautaciones de “popper” de la Policía de Investigaciones (PDI) arrojaron que entre abril y diciembre de 2021 se incautaron un total de 27.886,16 gramos y 1.047 frascos de popper. Un año antes, entre el 1 de enero y el 24 de abril de 2020, fueron 323,59 gramos y 454 unidades requisadas.
Con respecto a estadísticas sobre los consumidores jóvenes, al ser consultados para este reportaje, el Instituto Nacional de la Juventud (Injuv) dijo que actualmente no manejan datos específicos del popper. No obstante, comentaron que para la próxima Encuesta Nacional de Juventudes “sí incorporarán una pregunta sobre inhalantes, pero recién estamos en trabajo de campo”.
Sin embargo, por su parte Natalia Riffo, directora de Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (SENDA), mencionó que la institución “cuenta con información estadística sobre diversas sustancias a través del Estudio Nacional de Drogas en Población General”.
“Es importante contextualizar que el consumo de popper presenta una prevalencia en torno al 0,1% en el último año desde 2016, lo que lo ubica como un fenómeno acotado en términos de volumen poblacional. Considerando ese bajo nivel de consumo, tampoco se observan variaciones significativas en los últimos cinco años”, agrega.
Para los consumidores, comprar esta droga es fácil. El popper no se vende como un estimulante sexual o como un éxtasis fugaz. Al contrario, se comercializa como limpiador de cuero, aromatizante ambiental o quitaesmaltes de uñas. Algunas “ofertas” se pueden encontrar en Grindr, una aplicación para hombres homosexuales o bisexuales, y cuestionada en numerosas ocasiones por su otro uso: ser un portal de compraventa de drogas. Incluso, al escribir “popper en Chile” en el motor de búsqueda de Google aparece un sitio web llamado “Popper Chile” , que se autodenomina como “distribuidor oficial de este producto”.
“Por Grindr te pillas caleta de ofertas de entre $15 mil y $30 mil. Los frascos que más veía eran de esta marca llamada Rush, que es la única que he probado también”, dice V.V. (25), jóven consumidor quien decidió no revelar su identidad para este reportaje.
“En las sexshop u otras tiendas la mano es preguntar por limpiadores de cuero, y te cachan altiro. Ahí te venden popper”, agrega.
En el contexto de las fiestas electrónicas o raves, el popper suele combinarse con otras sustancias estimulantes como éxtasis, alcohol o cocaína, todas ellas conocidas por potenciar sensaciones de euforia. En entornos más vinculados al “chemsex” —prácticas sexuales que involucran el uso de drogas para intensificar el placer—, también es habitual su uso junto con sildenafil (Viagra). El propósito de estas combinaciones es amplificar la desinhibición, la excitación y el placer sexual. Sin embargo, mezclar popper con estas sustancias eleva significativamente los riesgos para la salud, especialmente a nivel cardiovascular. En algunos casos extremos, puede llegar a desencadenar un infarto.
En Chile, los Nitritos de Butilo, Isobutilo, Amilo, Isoamilo e Isopropilo, todos componentes que se traducen en popper, se incluyeron en abril de 2021 a la lista la Lista II del Decreto Supremo N° 867, que reglamenta la Ley 20.000. No obstante, en marzo de 2022 el Instituto de Salud Pública (ISP) publicó que los Nitritos de Alquilo, también parte de esta droga, se incorporaron como productos farmacéuticos en la legislación nacional.
Esto provocó confusión en su momento, pues se pensó que se había autorizado la circulación de la droga. Sin embargo, el jefe del Subdepartamento de Farmacovigilancia del ISP, Juan Roldán, negó esta situación al ser consultado por The Clinic en 2022. Al contrario, aclaró que cualquiera podría realizar su inscripción si cuenta con los derechos comerciales, siempre y cuando sortee los filtros de eficacia, seguridad y calidad del ISP.
Los intentos para frenar al popper han sido lentos, tanto para la FDA en EE.UU, como para Chile. Un ejemplo de esto es que mediante un reportaje de New York Times de marzo, titulado Is The Poppers Party Over?, se llega a mencionar que para los consumidores la marca “Rush es considerada como la Coca-Cola de los poppers”.

Efectos y consecuencias del popper
A nivel corporal, el popper actúa como un vasodilatador. Al ser consumido, rápidamente la sangre puede llegar al corazón y/o al cerebro, lo que provoca la sensación de vértigo y calor. También, según diversos estudios, se ha visto que se estimulan algunas vías de dopamina asociadas al placer.
“El mecanismo que explica la sensación de euforia no es conocido. El ‘subidón’ puede describirse como una sensación de vértigo, que puede ser eufórica, a menudo acompañada de sensaciones de calor y a veces de un golpeteo en la cabeza”, comenta Juan Diego Maya, doctor y académico del Departamento de Química Farmacológica y Toxicológica de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas de la Universidad de Chile.
“Puede que la vasodilatación generalizada sea la explicación a esta sensación de euforia, la que es de muy corta duración ya que la sustancia se elimina muy rápido por el hígado. Otros efectos psicológicos que contribuyen a la sensación de euforia pueden incluir un aumento de la conciencia sensual y disminución de las inhibiciones”, agrega.
Con respecto a una posible adicción, Alfredo Molina, doctor en farmacología y académico de la Facultad de Odontología de la Universidad de Chile, menciona que más que generar dependencia, lo que se ha reportado es una tolerancia relacionada a los efectos del popper.
“Después de un tiempo la persona que consume estas sustancias ya no siente el mismo efecto. Este va disminuyendo con la frecuencia y tiene que inhalar una cantidad mayor para sentir lo mismo de antes”, dice Alfredo Molina.
El popper se inhala producto de su volatilidad. Es extremadamente peligroso ingerirlo, ya que puede causar daños a los órganos, provocar ceguera e incluso la muerte. Además, al ser combinada con otros estimulantes, como el alcohol o el Viagra (sildenafil), podría haber alteraciones al juicio, llevar a sobredosis y por tanto, aumentar los efectos dañinos de ambas sustancias.
“Al ser mezclada con alcohol o viagra se puede provocar una pérdida de la conciencia. Esto claramente aumenta el riesgo de efectos adversos como la hipotensión, pérdida de conciencia, arritmias y daño cognitivo”, comenta Juan Diego Maya.
Sobre la relación del popper con prácticas sexuales, Juan Diego Maya dice que los nitritos de alquilo relajan el tejido muscular liso de la vagina y del ano. Según el profesional, esto“pueden facilitar las relaciones sexuales, haciéndolas más cómodas para la pareja receptiva y reduciendo potencialmente el dolor y los desgarros”.
“Algunos usuarios afirman que los poppers mejoran las experiencias sexuales al aumentar la intensidad y alargar los orgasmos. El uso de popper se ha asociado a conductas de riesgo como la promiscuidad, pero esto no tiene ninguna relación de causa-efecto”, comenta Juan Diego Maya.



