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Gianni Rivera, vicepresidente del Partido Demócrata Cristiano.
Sandro Baeza / The Clinic

Investigación

6 de Mayo de 2025

Vicepresidente de la DC será formalizado por emisión de boletas falsas por casi $35 millones y es investigado por abuso sexual 

Franco Burgos, exmano derecha del segundo vicepresidente nacional de la Democracia Cristiana, Gianni Rivera, denunció que el dirigente político le pidió emitir boletas falsas a la Universidad Católica de Valparaíso y a la empresa Pirotecnia Spa, la misma que ha estado tras shows de fin de año en la Región de Valparaíso. Por ese motivo el dirigente DC será formalizado por la fiscalía. Otra arista de la denuncia tiene que ver con presuntos abusos sexuales cometidos por Rivera. En la trama también aparece una negociación extrajudicial, donde el entonces director jurídico de la Municipalidad de Valparaíso le entregó dos cheques por un total de $8,5 millones a Burgos para que retirara su denuncia ante el Ministerio Público, lo que no ocurrió.

Por Nicolás Cerpa y Gabriela Pizarro
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Franco Burgos (35) está nervioso, pero seguro de su decisión. En sus manos tiene una denuncia que busca exponer las maniobras y delitos de quien fuera su amigo, su mentor político, también exgobernador de la Provincia del Marga Marga y hoy segundo vicepresidente del Partido Demócrata Cristiano: Gianni Rivera (41). 

Pero Franco sabe que esa denuncia también lo expone a él. 

Según él, la historia que lo une con Rivera comenzó hace diez años. Entremedio vivieron dos campañas políticas, borracheras, complicidad y favores que devinieron en acusaciones de delitos tributarios, abuso sexual y extorsión.  

Burgos acusa que entre junio de 2020 y abril de 2021, el DC Gianni Rivera le solicitó las claves de su cuenta del Servicio de Impuestos Internos para emitir 13 boletas falsas por casi $35 millones. De ellas, 11 fueron emitidas a la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), por $3 millones cada una, y otras dos a la sociedad Pirotecnia SPA, por un total de $1,9 millón. 

Los representantes de la empresa Pirotecnia Spa, que ha estado a cargo de los shows de fuegos artificiales de fin de año en la Región de Valparaíso, no respondieron el correo electrónico que se les envió para obtener su versión.

Las boletas fueron cobradas por Burgos, quien afirma haber transferido íntegramente los dineros a Rivera. Según el relato del denunciante, la misma maniobra con boletas falsas habría ocurrido en 2016, cuando Rivera compitió por la alcaldía de Villa Alemana

En 2023 Franco Burgos denunció a Rivera por abuso sexual y en 2024 por el esquema de boletas falsas. Por esta última denuncia Rivera será formalizado el próximo viernes 9 de mayo, le confirmó la Fiscalía Regional de Valparaíso a The Clinic. El Ministerio Público lo acusa de estafa reiterada en contra de la PUCV, aunque según el exfiscal Regional de Valparaíso, Pablo Gómez Niada, quien hoy ejerce como abogado privado de Rivera, $34,9 millones ya habrían sido devueltos a la universidad, en el marco de un acuerdo reparatorio. 

Rivera no estuvo disponible para contestar preguntas para este reportaje.

Antes de ratificar su denuncia, Burgos intentó conseguir un acuerdo extrajudicial con Rivera, en una historia con tintes de extorsión. Asesorado por un ex PDI, Burgos denunció ante la Fiscalía una serie de acontecimientos que él describe como abuso sexual por parte de Rivera, los que le habrían provocado una profunda depresión y serían la razón por la que su relación se quebró. Por la vereda de Rivera, y con la asesoría de Nicolás Guzmán, exdirector jurídico de la Municipalidad de Valparaíso y amigo del acusado, el silencio se habría pactado por $8,5 millones, con la condición de que Burgos bajara la denuncia presentada. 

Pero cuando el denunciante fue citado a declarar ante la PDI, en lugar de corroborar el desestimiento, decidió abrir la caja de pandora. Declaró durante nueve horas, entregó su teléfono y el cheque con parte del dinero pactado.

The Clinic accedió a las boletas emitidas, al registro de chats entre Burgos y el ex PDI que lo asesoró para extorsionar a Gianni Rivera, además de los documentos que prueban la negociación extrajudicial.

El denunciante le relató a The Clinic tres hechos en los que habría sido abusado por Rivera, además de otros abusos de poder que le tocó observar cuando fue su chofer durante una de las campañas políticas. En la conversación, el denunciante profundizó también en los favores que le pidió Rivera durante los años en que trabajaron juntos: boletas falsas para alimentar su campaña política y para solventar sus gastos personales, además de intentos de manipular licitaciones.

Rivera es ingeniero comercial de la Universidad de Valparaíso y desde 1997 forma parte de la DC. En 2014 asumió como gobernador de la Provincia de Marga Marga y se mantuvo en el cargo por dos años, renunciando para postularse como alcalde de Villa Alemana. Pese a ganar las primarias, no salió electo y en 2021 postuló como concejal de Viña del Mar, perdiendo la elección. 

En 2023 se vio envuelto en una polémica tras ser denunciado por el Gobernador Regional de Valparaíso, Rodrigo Mundaca y el diputado Andrés Celis, por solicitar presuntamente un “incentivo” para financiar el torneo de tenis Challenger de Viña del Mar, en su calidad de vicepresidente de la Corporación Regional de Turismo de Valparaíso. En febrero de 2024 la fiscalía archivó la causa porque no había suficientes antecedentes. 

Un estudiante se convierte en operador político

Franco Burgos dice que conoció a Rivera en 2015. Burgos trabajaba en un bar en Viña del Mar para financiar los estudios de Ingeniería Comercial que cursaba en la Universidad de Valparaíso. Ese local era frecuentado por Gianni Rivera, entonces gobernador de la Provincia del Marga Marga, junto a un tercero que también era conocido de Burgos.

“De repente él visitaba este bar con este amigo en común y de a poco fuimos haciendo una amistad, una pequeña amistad, hasta que yo necesitaba hacer mi práctica profesional y él me la consiguió”, cuenta Burgos.

Tras esa incipiente amistad, Rivera le consiguió una práctica de tres meses en su gabinete, en la gobernación que dirigía. “Luego de esto yo termino mi práctica y él me contrata en la gobernación como honorario y ahí estuve al lado de él siendo su mano derecha, entre comillas”, explica el denunciante. “Lo seguía para todos lados (…) estuve nueve meses más o menos trabajando para la gobernación, hasta que él renunció para ser candidato a alcalde en Villa Alemana. Ahí llega un nuevo gobernador y a mí me despiden, porque necesitaban mi cupo”, recuerda.

Una vez fuera de la gobernación, Burgos se integra “de lleno” al comando de campaña de Rivera, y asume distintas tareas para apoyar la candidatura: acompañar a Rivera a todas partes, ayudarlo a ordenar su casa después de las reuniones e incluso manejar el auto de Rivera, como su chofer. Allí la relación se vuelve aún más cercana y de confianza, pero también aparecen las primeras alertas: “Durante ese tiempo pasaron varias situaciones de carácter sexual que yo tuve que presenciar estando al lado de él como trabajador”, asegura Franco Burgos. Es en ese contexto, según él, que Rivera le pide por primera vez su ayuda para emitir boletas falsas. 

“En este mismo periodo, año 2015 más o menos, cuando era candidato, me dice ‘necesito unas boletas así que mándame tu clave del Servicio de Impuestos Internos para yo hacer unas boletitas’”, cuenta Burgos, quien asegura que las boletas generadas por Rivera a través de su cuenta nunca estuvieron respaldadas por ningún trabajo real

Burgos sostiene que le entregó su clave personal del Servicio de Impuestos Internos a Rivera, quien ingresaba y elaboraba las boletas. “En ese periodo hizo un par de boletas con empresas privadas. A mí me llegaba, me acuerdo, el monto de ese momento y yo se lo transfería intacto. Hizo más o menos unas cinco o seis boletas en ese tiempo”, recapitula Burgos respecto a los años 2015 y 2016. Dichas boletas, según el denunciante, habrían sido emitidas a la empresa Pirotecnia SPA, creada en 2010 y representada legalmente por Jorge Cayuman Bustos, según los registros de Mercado Público.

Franco Burgos asume que esas boletas fueron usadas para alimentar la campaña, pues en ese momento todo giraba en torno a la candidatura de Rivera a la alcaldía de Villa Alemana: “Era lo más lógico, porque estaba en un periodo de campaña y el gasto era bien alto (…) En el comando, por ejemplo, había 50 personas trabajando y la que ganaba menos ganaba $200.000”. Según Burgos, los montos de cada boleta oscilaban entre los $2 y los $3 millones.

También está consciente, dice, de que eso era un delito. En esos años, a raíz de los casos Penta y SQM, ya se conocía que el uso de las boletas falsas era una fórmula ilícita usada para financiar campañas políticas desde el mundo privado. Pero Burgos sostiene que en ese momento solo atinó a acceder a las peticiones de Rivera, pues era su jefe: “Yo accedí a todo lo que él me pedía. Me sentía como bajo presión, bajo un sistema como de abuso donde no le podía decir que no, porque o si no, no sé, no iba a ser valorado o no iba a servir laboralmente”.

Arreglos en la Junji

Después de que la candidatura en Villa Alemana fracasara, Franco Burgos relata que Rivera le consiguió “a través de sus contactos” un puesto en el Servicio de Vivienda y Urbanismo (Serviu) de Valparaíso como encargado de fiscalización de subsidios habitacionales. Un par de años después, luego de que Rivera asumiera la dirección de la Corfo en Valparaíso, este último citó a Burgos en su oficina.

“Él un día me cita a su oficina, a la Corfo, y me propone que si yo quería ser el subdirector de Finanzas de la Junji. Yo le dije que sí, para mí era una buena oportunidad”, cuenta el denunciante. “Pero me di cuenta de que finalmente me puso en ese puesto de trabajo para tratar de hacer negocios para él. Hacerle ganar licitaciones”, asegura Burgos. 

A pesar de las presiones, dice, “nunca le hice ganar ninguna, y todo esto yo lo tomaba como un abuso de poder. No sabía cómo reaccionar, cómo enfrentarlo a él. No quería yo tampoco manchar mi nombre, mi honra, mi carrera profesional (…) Era terrible, me daban crisis de pánico, que las tengo hasta el día de hoy, náuseas, mareos, era terrible”, recuerda.

A modo de ejemplo, Burgos relata que hubo una licitación de guardias de seguridad por cerca de $120 millones en la que Rivera habría tratado de intervenir. “Él me avisa que venía una licitación y que nos juntáramos con unos amigos de ellos para ver todo el tema, cómo podían postular. Así que un día yo salgo de mi trabajo, de la Junji, y él me estaba esperando en el Portofino (restaurant de Valparaíso), con el dueño del Portofino, un señor y una señora. Este señor era un excoronel de Carabineros que tenía una empresa de seguridad”, relata Burgos. 

“En este almuerzo reunión yo tuve que mostrarles las bases de la licitación y la oferta económica para que ellos después ingresaran formalmente una propuesta”, reconoce. Sin embargo, Burgos asegura que, como funcionario a cargo de la licitación, no realizó ningún acto a favor de esa empresa. “Pesqué esta empresa para analizarla, pero tampoco la hice ganar. Yo pensaba ‘no puedo hacer esto, yo no me mancho, no soy corrupto’”, dice.

Según el relato del denunciante, cuando le comunicó a Rivera que la empresa de su conocido no había ganado tuvo que enfrentar sus reproches: “Cada vez que yo no le daba una buena noticia empezaba (a decir) que era idiota, que no tenía aptitudes para el cargo, que estaba perdiendo el tiempo conmigo, cosas así. Obviamente yo nervioso, frustrado, me sentía mal, pero a la vez me sentía bien también, de que estaba haciendo lo correcto”.

Burgos explica que alcanzó a trabajar alrededor de nueve meses en ese cargo en la Junji y después estuvo cinco años suspendido a raíz de un sumario por acoso laboral, con goce de sueldo. “En este sumario tuve cuatro fiscales internos y el último fiscal me pidió un día que nos reuniéramos en un café (…)  Ahí él me dice que Gianni, supuestamente mi amigo, estaba operando desde atrás, políticamente, presionando al mismo fiscal para que me despidieran”, cuenta Burgos, quien aclara que al mismo tiempo él le pedía ayuda a Rivera para solucionar lo del sumario. “Yo creo que (eso fue) finalmente, porque yo no accedí a ningún tipo de cosa, entonces estaba haciendo una piedra de tope para él”, concluye el denunciante.

Las boletas a la PUCV

En 2020, cuenta Burgos, Gianni Rivera decide participar como candidato a concejal en Viña del Mar en las elecciones programadas para 2021. A pesar de los malos ratos, Burgos se incorporó a los trabajos de campaña, ya que la amistad aún no se quebraba: “En ese momento también manteníamos como una amistad, porque yo no había salido a la luz con este tema (del sumario), entonces él creía que seguíamos siendo amigos, entonces me pidió el favor de que si lo podía ayudar en esta campaña”, recuerda. 

Burgos asegura que esa vez lo ayudó, pero de manera más lejana a la forma en que lo hizo en 2016: “Solamente lo acompañé los días sábados que él hacía un bingo online. Yo iba a buscar el bingo, me conseguía el bingo y después iba a su casa. Él hacía el bingo online y después yo me iba para mi casa (…) y también tenía que llevar a los abuelos a las vacunas del COVID”. Sin embargo, según Burgos durante esta campaña Gianni Rivera volvió a ocupar su cuenta en el Servicio de Impuestos Internos para emitir boletas falsas. Las boletas que hoy lo tienen ad portas de una formalización.

“En esta campaña, en el periodo 2020-2021, él trabajaba en la Universidad Católica de Valparaíso, y él un día me llama y me dice que necesita hacer unas boletas para sus gastos personales, ni siquiera me dice gastos de campaña, nada”, sostiene Burgos. Tras ese aviso, dice, “todos los meses me llegaban $3 millones a mi cuenta corriente del banco. Entonces, por lo general, casi todos los días 30 él me llamaba por teléfono, para que yo le transfiriera ese dinero”.

The Clinic tuvo a la vista 13 de esas boletas, entre las que también se incluyen dos documentos emitidos a la sociedad Pirotecnia SPA, la misma empresa que habría recepcionado boletas falsas durante la campaña de Rivera en 2016, según lo relatado por el denunciante. 

Los documentos emitidos a nombre de la PUCV fueron por “Asesoría y gestión de proyectos municipales”, según la glosa incluida en el documento, mientras que las boletas a Pirotecnia SPA fueron por “Asesoría comunicación estratégica y gestión de negocios”. Sin embargo, Burgos es tajante respecto a esos supuestos servicios: “Yo nunca fui a trabajar a ninguna parte, nunca, nada, cero. A mí solamente me llegaba la plata y yo le transfería los tres millones a Gianni intactos”, dice Burgos respecto a los dineros cobrados a la PUCV.

En total, serían $34,9 millones cobrados a la PUCV y $1,9 millón a Pirotecnia SPA. Según el exfiscal Regional de Valparaíso, Pablo Gómez, quien hoy defiende como abogado privado a Gianni Rivera, el dinero ya habría sido devuelto por Rivera a las arcas de la PUCV, en el marco de un acuerdo reparatorio.

Sobre lo que pasó con la devolución de impuestos generados por esas boletas, Franco Burgos indica que fueron absorbidos por la Tesorería General, a raíz de la deuda universitaria que mantiene por el Crédito con Aval del Estado (CAE).  

Según los registros de Mercado Público, la empresa Pirotecnia SPA ha sido la encargada del show pirotécnico en distintos municipios del país, durante los últimos años. En Valparaíso, esa sociedad estuvo a cargo de los fuegos artificiales del año nuevo 2021-2022, por $137 millones. 

El 2 de enero de 2022, Gianni Rivera publicó en su cuenta de X: “Los fuegos artificiales q hay q eliminar en Viña del Mar son los ilegales q están en todos los cerros, demostrando q los narcos son dueños d los barrios y dónde se está perdiendo la principal batalla. Alcaldesa @MacaRipa es ahí dónde tendrá un apoyo transversal y decidido de todos”.

Tweet de Gianni Rivera referente a fuegos artificiales.

Un año después, el show encargado a la misma empresa en Valparaíso fue cancelado por la Dirección General de Movilización Nacional, debido a que los fuegos de artificio estaban vencidos. 

Dinero a cambio de silencio

Tras pasar por una depresión y cansado de lidiar con crisis de pánico, dice él, Burgos decidió presentar una denuncia en fiscalía a fines de 2023 por el delito de “abusos deshonestos” y cualquier otro que la autoridad determine a partir de su relato en contra de Gianni Rivera. Para esto tuvo la ayuda de Christian Jabbar, exdetective de la PDI que lo asesoró y fue su mano derecha durante todo el proceso

Burgos cuenta que con Jabbar se conocieron en Viña del Mar a través de un amigo en común que estacionaba autos en la ciudad. Después de compartir unos tragos y hablar sobre la situación que atravesaba Burgos, Jabbar le ofreció su ayuda y quedaron de juntarse en una oficina que el ex PDI tenía en el Hotel Pullman, donde trabajaba como jefe de seguridad. Dos días después se reunieron y comenzaron a orquestar los pasos a seguir para presentar la denuncia. 

El 23 de noviembre de 2023, Burgos presentó ante la Fiscalía de Viña del Mar un documento con su denuncia, donde relata una serie de abusos de carácter sexual que habrían ocurrido durante los años en que mantuvo amistad con Rivera. Ese documento fue redactado por Jabbar, quien días después le comentó que el paso a seguir era enviarle un mensaje a alguna persona que fuera cercana al exgobernador de la Provincia de Marga Marga para ponerlo al tanto de la situación. 

The Clinic tuvo acceso a pantallazos de Whatsapp que recogen parte de las conversaciones que sostuvo Burgos con Jabbar. En una de esas imágenes se exponen las instrucciones escritas por el ex PDI el 8 de diciembre de 2023: 

Jabbar: Tienes que enviar el siguiente mensaje a una de las personas conocidas.

Hola cómo estás…te comento que el día de hoy presenté una denuncia ante fiscalía por el “Delito de Abusos Deshonestos, o los delitos sexuales que la Fiscalía estime” en contra de Gianni….te lo comento por qué si tienes contacto con el, que me llame, acá no hay funa, acá no hay aprovechamiento de nada…él sabe bien todo lo que pasó y que me cago la vida psicológicamente…si me quiere llamar te dejo mi número…y si no quiere no importa….Saludos.

Jabbar: No lo reenvíes…escríbelo tu y lo envías a alguien que trabaje con Gianni 

Burgos: Se lo enviaré a su más cercano 

Burgos: Que es jorge Riquelme

Después de una serie de mensajes donde Jabbar le indica qué hacer si lo llamaba Gianni o alguien de su confianza, Jabbar le escribe por los pagos que planeaba recibir por su asesoría.

Jabbar: Yo te voy a tener que cobrar por asesoría algo…creo que unos 100… ahí ve como me los pagas, pueden ser en cuotas…si nos llega a ir bien…sin abogado vemos el monto de porcentaje que podríamos negociar…te parece.? 

Burgos: Si

Burgos: No hay problema

Burgos: Lo mejor sería sin abogados y negociar con este wn, ahí vemos el porcentaje

Burgos: 50 y 50

Burgos: Si los dos ganamos

Burgos: Que mejor ?

Jabbar: Ahí vemos los montos …puede ser que se alargue el tema y que no quiera negociar…pero tenemos un AS bajo la manga…las boletas.

Horas después Burgos le envió el mensaje a Jorge Riquelme, mejor amigo de Rivera, y le adjuntó dos fotos con antecedentes de la denuncia. Riquelme respondió a los pocos minutos: 

Riquelme: Buena payo como estás?

Riquelme: Que delicado el tema…

Riquelme: Tiempo sin verte

Riquelme: Pero qué necesitas específicamente de mi parte? Que le reenvíe esto?

Riquelme: Quieres juntarte conmigo?

Riquelme: Yo lo estoy viendo re poco weon

Burgos le envió un pantallazo a Jabbar con los mensajes enviados por Riquelme: 

Jabbar: Mira…te pone que necesitas de su parte…también se asustó..por qué lo puedo llamar a declarar.

Burgos: No le he respondido nada

Jabbar: Dile…necesito que el se comunique conmigo o su abogado, si no pesca, ya no importa, porque todo está en manos de la fiscalía…como te decía yo no quiero perjudicarlo como el a mi…ni fumarlo ni publicar nada…está claro en qué se equivocó.

Jabbar: Y mándale tu número …eso no más y vemos que pasa. 

Burgos siguió las instrucciones y le envió su número a Riquelme, quien se comprometió a reenviar el mensaje a Rivera. Dos días después, Riquelme le contesta con un número de teléfono.

Riquelme: Buena payo, me avisaron que te llamaron ayer 

Riquelme: De este número 

Riquelme: (Le envía el número de Nicolás Guzmán)

Riquelme: Por si vuelven a intentar

Nicolás Guzmán, abogado y amigo de Gianni Rivera, es quien asume la representación del acusado en estas negociaciones. Guzmán fue director jurídico de la Municipalidad de Valparaíso durante las dos administraciones del exalcalde Jorge Sharp, cargo que aún mantenía cuando asumió la representación de Rivera. 

La llamada de Nicolás Guzmán llegó el 16 de diciembre de 2023 al teléfono de Burgos, pero el ingeniero no quiso hablar y le dijo a Guzmán que se contactara con Jabbar, quien lo representaría. 

Según Burgos, ahí comenzó una “pseudo-negociación” que se mantuvo por correo electrónico entre Jabbar y Guzmán. “Finalmente nos juntamos en una notaría. Christian, yo y Nicolás. Se armó un escrito donde yo decía que Gianni era la mejor persona del mundo y que yo lo había inventado todo. Tenía que bajar la denuncia con ese documento. Cerramos un acuerdo de ocho millones y yo bajaba la denuncia. Tres millones eran para Christian y cinco millones para mí”, detalló Burgos en entrevista con The Clinic. 

The Clinic conversó con Nicolás Guzmán, quien confirmó que asesoró a Gianni Rivera en la negociación con Jabbar, sin percibir dinero. Explicó que lo hizo como un favor por la amistad que tienen hace más de 15 años. Según indicó a The Clinic, hasta el momento solo ha sido citado a declarar como testigo en la causa por boletas falsas a la PUCV, aunque él asegura que no tuvo ninguna participación en esos hechos, y solo fue citado a raíz del rol que asumió en las negociaciones extrajudiciales por las acusaciones de abuso. 

La declaración jurada para bajar la denuncia se concretó ante notario el 20 de marzo de 2024, donde Burgos declaró: “Desisto y renuncio voluntariamente de acciones ante la denuncia interpuesta ante el Ministerio Público, ya que, Sr. Gianni Mauricio Rivera Foo es una persona honorable, con una conducta intachable tanto en el ámbito profesional como familiar…” (vea aquí el documento completo). 

“Hicimos este papel en la notaría y ahí Nicolás Guzmán me entrega dos cheques, cada uno por $4.250.000. El primer cheque, fuimos al banco al tiro y lo cobró Christian. Él se quedó con $3.500.000 y yo me quedé con $750.000, que fue la única plata que yo me he quedado durante todo este tiempo. Esta plata se la transferí a mi pareja para distintos gastos. Ni siquiera yo aproveché esa plata para algún fin en particular, nada. Para comer solamente”. El segundo cheque habían acordado que lo cobrarían en 30 días. 

Pero por esos días Burgos recibió una llamada que cambiaría las cosas. 

Pese a que había bajado la denuncia, Burgos fue citado a declarar a las dependencias de la PDI en Curauma, porque el fiscal había dado orden de investigar el caso. Antes de ir, lo consultó con Jabbar, quien le explicó que solo tenía que decir que bajó la denuncia y nada más. Pero el ingeniero cambió de opinión. Tras llegar al cuartel de la PDI, estuvo nueve horas declarando, con lujo de detalles, todo lo vivido durante los años en que trabajó junto a Rivera. Los abusos, las boletas, las licitaciones. Todo.

“El cheque que tenía que cobrar lo saqué de mi billetera y se lo entregué intacto al PDI. También le entregué mi celular, para que le hicieran peritaje, para que pudieran ver que lo que estoy hablando es verdad y no lo estoy inventando”, sostiene Burgos. 

Esta decisión quebró su relación con Jabbar. 

“Ese día a la noche llamé a Christian para contarle y me dijo ‘¿Pero cómo se te ocurre? ¿Estái enfermo? ¿Qué hiciste? ¿Por qué lo hiciste? La cagada que te mandaste ¿No estái pensando? ¿Qué onda?’ Yo lo único que le decía era ‘lo siento, yo soy así, yo tengo valores, tengo principios, no soy corrupto, lo siento’. Y de ahí nunca más volví a hablar con él”, recuerda. 

The Clinic se contactó con Christian Jabbar, quien no negó haber recibido el cheque por parte de Guzmán, pero tampoco lo confirmó. Sí afirmó que nunca se contactó con Gianni Rivera y fue enfático en decir que esta es una investigación abierta donde, según él, no hay terceras personas involucradas.

Los presuntos abusos

Franco Burgos es claro al reconocer que por un tiempo fue “la mano derecha” de Gianni Rivera. Entre 2015 y 2016 fue su chofer personal. Y en ese rol comenzó a ser testigo de situaciones incómodas “que después me pasaron a mí”, dice. 

Durante la campaña de Rivera a la alcaldía de Villa Alemana, cuenta el ingeniero, él manejaba el auto de Rivera mientras este último iba atrás acompañado por alguna de las mujeres de su comando, las que cambiaban dependiendo del día. En ese contexto fue cuando  —según relata—, le tocó ver cómo “le iban haciendo sexo oral (a Gianni) mientras yo iba manejando. Yo ni siquiera podía mirar por el retrovisor, porque me daba asco. Situaciones así fueron pasando semanalmente en el comando donde yo era testigo. Obviamente yo no podía hablar, no podía decir nada, tenía miedo en ese momento”. 

“Para mi esto era un abuso de poder”, explica Burgos. Lo dice porque nunca vio a las mujeres siendo forzadas por Rivera, pero la relación asimétrica y de poder entre ellas y el político DC sí eran un factor a considerar, afirma.  

Lo que no pensó, dice, es que algo parecido le fuera a pasar a él

“Me tocó a mí. Yo tuve que vivir la experiencia. En dos oportunidades estábamos en su casa, después de tener reuniones con políticos. Él me decía que tomáramos la última piscola para compartir. En una oportunidad yo me dirigí al baño a hacer mis necesidades y sin mi consentimiento abrió la puerta dos veces con el pene afuera, masturbándose y obligándome a tener que hacer lo mismo que él. Obviamente yo no hice nada, pero sí quedaba en estado de shock”, sostiene.

Según Burgos, esto pasó una vez en la casa de Rivera en Villa Alemana y la segunda, en Viña. “Yo quedaba en estado de shock. Lo único que le decía era ‘somos hombres, somos amigos, ¿Qué te pasa? ¿Qué estái haciendo?’ Yo me fui las dos veces a mi casa. Agarré un Uber y me fui. Al día siguiente era como que aquí no había pasado nada”, continúa. 

“El tercer episodio que viví fue cuando perdimos la campaña en Villa Alemana. A la semana me pide que nos juntemos en Viña, yo pensando que era una reunión de trabajo o algo así, pero no era eso, era ir a tomar al casino. Él estaba casi inconsciente de borracho y yo lo llevé a su casa, en su auto. En el momento en que logro que se despierte me da un abrazo y en ese momento él me agarra mis partes íntimas e intenta darme un beso en el cuello”, explica.

Burgos añade que cuando pasó esto tuvo “la misma reacción que las veces anteriores, lo alejé un poco y le dije ‘¿Qué te pasa? Somos hombres, somos amigos, ¿qué estái haciendo?’ Obviamente nervioso, pesqué mis cosas y me fui. Al día siguiente no se habló del tema, nunca nada”. 

Su familia, dice el denunciante, estaba al tanto de todo. Fue su pareja quien generó el quiebre. Durante la campaña de Rivera en Viña del Mar, la mujer vio el auto de Burgos con una luneta a favor del político y lo cuestionó: “¿Hasta cuándo vas a tener esto acá?, date cuenta que es un abusador”, le dijo a Burgos según él mismo relata. “Ahí como que fue mi despertar. Yo agarré la luneta, la destruí entera, la rompí”, recuerda Franco. 

Tras ese episodio decidió confrontar a Gianni: “Lo llamé y le dije que no podía seguir siendo amigo de él, porque intentó abusar sexualmente de mí. Y él me pidió disculpas. Le dije ‘sigue tu camino, yo sigo por el mío, yo no voy a hacer nada, pero no quiero volver a verte nunca más en mi vida’. Y él me dijo con un tono de abusador, ‘¿estái seguro de perderme?’ Así lo sentí. Y le digo, ‘sí, estoy seguro, eres un asqueroso’, y le corté”.  

Esa fue la última vez en la que tuvieron contacto. Después de cortar la relación, Burgos afirma que pasó por una época oscura, golpeado por una profunda depresión, sufriendo constantes crisis de pánico y ansiedad, que perduran hasta hoy. Asistió a sesiones de psiquiatría, tomó pastillas y en muchas ocasiones no le encontró sentido a la vida. Tuvo que lidiar incluso con pensamientos suicidas, cuenta. Con el tiempo reflexionó que no podía seguir viviendo así y decidió “hacer lo correcto”.

Ahí vino la primera denuncia ante fiscalía. La negociación para retirarla a cambio de dinero, y luego la declaración por nueve horas ante el Ministerio Público, donde además de los supuestos abusos, contó sobre la existencia de boletas falsas.

El próximo viernes 9 de mayo Gianni Rivera será formalizado por el delito de estafa debido a las boletas falsas que se emitieron a la Universidad Católica de Valparaíso. La denuncia por abuso sexual se tramita en otra causa, la que aún sigue en investigación y Rivera no quiso dar declaración sobre el tema.

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