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22 de Julio de 2025De la esponja a tablas para picar: los 15 objetos más sucios que hay en tu casa y los errores más comunes al limpiarlos
Lentes ópticos, audífonos, la esponja para lavar platos y tablas para picar son algunos de los objetos de uso común más contaminados. "Se habla mucho de bacterias, pero también, y es bueno saberlo, hay mucha contaminación con hongos en los hogares, sobre todo en lugares húmedos", explicó a The Clinic la directora de la Escuela de Biotecnología Universidad Mayor, Annette Trombert.
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¿Qué es lo primero que piensas cuando alguien te pregunta por el objeto más sucio de tu hogar? Algunos pueden pensar en el inodoro o en la ducha. Sin embargo, uno de los objetos más sucios al interior de un hogar son las esponjas para lavar la loza y los interruptores de luz.
Son al menos 15 los objetos de uso cotidiano que fueron identificados por The Guardian como los más sorprendentemente sucios. Annette Trombert, directora de la Escuela de Biotecnología Universidad Mayor, explicó a The Clinic que “la cantidad de objetos sucios en un casa promedio siempre va a depender mucho de los hábitos y frecuencia de las medidas de higiene. Pero si tenemos que resumirlo a lo más común son todo aquellos que suele tomar contacto con materia orgánica. Y que no suele renovarse o limpiarse con la frecuencia que debería”.
“Las bacterias que con mayor frecuencia se encuentran en objetos contaminados en el hogar suelen ser patógenos humanos. Mayoritariamente coliformes (E.coli, Enterobacter, Salmonella, Klebsiella, etc) dependiendo del objeto/ alimento. Pero también pueden haber bacterias Gram positivas como Staphylococcus aureus, especies de Streptococcus entre otros. Se habla mucho de bacterias, pero también, y es bueno saberlo, hay mucha contaminación con hongos en los hogares, sobre todo en lugares húmedos“, agrega.
Las esponjas para lavar los platos y los lavamanos
Entre los objetos más contaminados de una casa se encuentra el grifo del lavamanos, el que tocamos justo después de ir al baño para lavarnos las manos. El microbiólogo Jason Tetro explicó a The Guardian que, al tocarlo con las manos sucias, se puede generar contaminación cruzada. Lo mejor es tener un monomando o palanca que permita abrir la llave usando el antebrazo.
Otro de los artículos que está sorprendentemente sucio son las esponjas para lavar los platos. “Tienen una enorme superficie interna donde pueden crecer muchos microbios (…) La concentración, no el tipo de microbios, es similar a una muestra de heces humanas”, aseguró Markus Egert, profesor de microbiología en la Universidad Hochschule Furtwangen en Alemania.
La académica de la Universidad Mayor señaló que “la esponja para lavar los platos se contamina mucho con los restos de comida y eso hace, aún cuando esté en presencia de detergente, que se acumulen bacterias. Dado lo anterior, siempre es bueno al terminar de usarla, lavarla con agua corriente, estrujarla y guardarla seca. Se recomienda cambiarla por una nueva cada 2-3 semanas como máximo. Idealmente 2 semanas. Esto puede significar un impacto ambiental importante pero ya hay en el mercado esponjas de materiales biodegradables y un buen pedazo de luffa funciona igualmente bien y siendo de origen vegetal, se biodegrada sin problemas y es económica porque de una, se pueden sacar dos o tres esponjas para la cocina”.
Los otros objetos más sucios en los hogares
Entre los objetos más sucios también están las tablas para picar, dado que comúnmente las personas solo las enjuagan después de usar y las grietas que se forman al utilizarlas dificultan una limpieza adecuada. Los cepillos de dientes pueden albergar hasta 10 millones de bacterias. Por lo mismo, expertos recomiendan limpiarlos diariamente dejando correr agua caliente sobre ellos durante algunos segundos. Eso, sumado a cambiarlos una vez al mes.
Por otro lado, los expertos también apuntaron a las peinetas porque juntan hongos que pueden ser transferidos al cabello que podrían causar caspa o infecciones en el cuero cabelludo. El estudio también explica que las botellas de agua permanecen durante horas con agua, que con el paso del tiempo va calentándose. Eso, sumado a bacterias bucales y restos de comida. Es por eso que recomiendan lavar la botella, la boquilla y la bombilla con agua caliente al menos una vez a la semana.
Un artículo que siempre está siendo usado es el reloj y sus correas están llenas de gérmenes al igual que los auriculares, que muchas veces caen al suelo y las personas los vuelven a usar o guardar en sus cajas. También se suman a la lista los lentes ópticos que están en continuo contacto con nuestra piel. Otros artículos identificados en el estudio fueron los frascos de condimentos, las bolsas reutilizables, interruptores de luz, controles remoto, cortinas de ducha y las aspiradoras.
Los errores más comunes al limpiar
La académica de la Universidad Mayor indicó que la frecuencia con la que se debe desinfectar el baño y/o la cocina “dependerá mucho del uso y de la cantidad de personas que conviven en la casa. Si es una familia numerosa, un restaurante, un hostal, etc, la desinfección diaria mediante un aseo profundo del baño es esencial. Con cantidades menores de personas esto puede ser a mayor cantidad de tiempo pero siempre haciendo una limpieza ‘de mantención’. Es decir, verificando que el inodoro no esté sucio, sacando los papeles del basurero (donde es ideal no tirar papeles con excremento) y pasando una toalla desinfectante por las superficies de mayor contacto dejando el aseo y desinfección profunda (que incluya suelos y pares, tinas, duchas, etc), una o dos veces a la semana como mínimo”.
Entre los errores más comunes que cometen las personas, enumeró:
- Utilizar instrumentos maltratados, antiguos, rotos y sobre usados. Como esponjas viejas, paños muy utilizados.
- Utilizar un paño “para todo”. Deben haber paños e incluso guantes para usarse en baños, otros para usarse en la cocina, otros para el resto de la casa y otros para el jardín o fuera de la casa. Jamás usar paños o esponjas con que se limpien los baños. Jamás usar un paño con el que limpió el suelo para limpiar mesas.
- Mezclar desinfectantes. En el afán de desinfectar o limpiar mejor, hay veces que se mezclan los desinfectante o soluciones de limpieza. Las soluciones de limpieza no se mezclan entre sí porque pueden generar gases tóxicos. Debe utilizarse según lo detalla cada fabricante, idealmente con guantes con el espacio lo más ventilado posible. Si hay un espacio sin ventanas al momento de limpiarlo, dejar la puerta abierta.
- No ventilar porque hace frío. Dentro de los hogares, en invierno y verano, se acumula humedad y eso permite la entrada de hongos. Así mismo, las enfermedades de transmisión por vía aérea (como los resfríos, el COVID-19 o la Influenza) pueden permanecer mucho más tiempo en espacio no ventilados. Basta con 15 minutos de buena ventilación para renovar el aire de una habitación. Así mismo, ventilar toallas y sábanas permite que no se acumulen hongos y ácaros.



