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27 de Agosto de 2025

La sentida carta de la hermana de Nicolás Scheel tras fallo contra la Alianza Francesa por muerte del joven: “Es un paso hacia adelante en el largo camino de la justicia”

La justicia dictó un fallo contra la Alianza Francesa por la muerte de Nicolás Scheel, estudiante de 17 años que se quitó la vida tras ser sorprendido con marihuana en el colegio. Desde el establecimiento lo llevaron a una comisaría de Carabineros e iniciaron un proceso disciplinario sin informar a su familia.

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Fue esta semana cuando el Décimo Juzgado Civil de Santiago dictó un fallo indemnizatorio en contra de la Alianza Francesa de Santiago. Esto, por la muerte del estudiante de 17 años, Nicolás Scheel. El menor de edad se quitó la vida tras ser llevado a una comisaría de Carabineros al ser sorprendido con marihuana. 

El hecho ocurrió en agosto de 2017, cuando un inspector sorprendió a Nicolás Scheel en uno de los baños con marihuana. Posteriormente, fue llevado a otro lugar para registrar su mochila. Allí se le encontraron 1,7 gramos de cannabis, por lo que el establecimiento lo llevó a una comisaría de Carabineros. Además, decretaron su suspensión por nueve días.

Todo el procedimiento fue realizado por el colegio sin alertar a sus padres ni a ningún otro familiar. Antes de quitarse la vida, Scheel dejó mensajes en audio. “Hola, soy yo, Nico, diciendo una última cosa… que no sé. Que he tomado una decisión y cuando uno toma una decisión se cumple. Porque lo pensé y porque lo voy a hacer y eso. Es la última vez, estoy sereno. Ojalá que no sea tan malo”, señaló.

Para los del colegio valgo callampa. Si estoy muerto no se preocupen por mí, en verdad. Me gustaría que les dijeran a todos que si no les importaba yo ¿para qué van a hacer un minuto de silencio? ¿Qué les va a importar mi puta vida? Colegio cu…, sabís qué, sinceramente, lo odio. Ustedes me quitaron mi sonrisa. Me la quitaron“, decía el adolescente en otro de los audios.

El fallo de la justicia en contra de la Alianza Francesa

En el fallo se determinó que “la conducta desplegada por el establecimiento educacional influyó en sobre manera en la decisión de Nicolás y por consiguiente si se hubiera tomado otra conducta consistente con su posición de garante respecto de su alumno, la consecuencia fatal no se habría producido”.

De esta forma, el tribunal determinó que la Alianza Francesa debe pagar una indemnización de $200.000.000 al padre de Nicolás Scheel por daño moral. También debe indemnizar con $60.000.000 a sus hermanos. 

La carta de la Heidi, hermana de Nicolás Scheel

A continuación, se reproduce de manera íntegra la carta enviada a The Clinic por Heidi Scheel:

“PLUS JAMAIS, NUNCA MÁS” “TODOS SOMOS NICO” 

“PLUS JAMAIS, NUNCA MÁS” fue la voz, que escrita en telas en el frontis del colegio Alianza Francesa, clamaba por ser escuchada la mañana del 31 de Agosto del año 2017, la primera mañana sin nuestro Nicolás. Los corazones heridos de cientos de alumnos se abrieron para sacar las voces reprimidas y pedir ayuda. 

“TODOS SOMOS NICO”. Nació de ellos y lo que el colegio no hizo durante la vida de Nicolás, que era el verlo, conocerlo, ayudarlo cuando lo necesitaba, lo hicieron aquel grupo de valientes estudiantes. Que a pesar de saber que su propio colegio podría volverse en contra de ellos hasta humillarles y robarles sus sonrisas (como a nuestro Nicolás) y encima de ello incluso llegar a defender lo indefendible, para proteger su propia imagen, más valiosa para ellos que el bienestar de sus alumnos, que la vida de sus niños y jóvenes y la capacidad de mirarse uno mismo hacia dentro y pedir perdón. Este grupo de compañeros de Nico, se arriesgó y nos dió un ejemplo de humanidad y nos dejó una imperante necesidad de escucharlos a ellos, de preguntarles mirándolos a los ojos ¿Cómo te sientes? ¿Qué necesitas? ¿En qué podemos ayudarte? 

“PLUS JAMAIS, NUNCA MÁS”. Elevaron los mensajes sus amigos y compañeros, mientras tan solo unas horas antes, nuestro Nicolás había partido sufriendo, solo, sin un rostro que mirar antes de cerrar sus ojitos para siempre, sin una mano que tomase la suya diciéndole adiós con ternura en aquel momento de momentos. Las injusticias, frialdades, la indiferencia, el maltrato y las humillaciones que su colegio le brindó, fueron parte de los últimos mensajes que les dejó. “PARA QUÉ VAN A HACER UN MINUTO DE SILENCIO SI YO NUNCA LES IMPORTÉ, YO NO VALGO NADA PARA UDS”, “USTEDES ME QUITARON MI SONRISA, ME LA QUITARON”. Escuchar estos mensajes es un dolor que nadie debería sentir y un dolor que nosotros, su familia, seguimos atravesando, cada uno en su propia forma y a su propio ritmo, consolándonos abrazados

DEVOLVERLE LA SONRISA A MI NIÑO, A MI NICO… POR ÉL, POR MIS HIJOS, POR MIS SOBRINOS, POR SUS AMIGOS, POR SUS COMPAÑEROS, POR TODOS LOS QUE LO AMAMOS Y SEGUIREMOS AMÁNDOLE. 

Esta reciente sentencia y condena indemnizatoria al actuar del colegio Alianza Francesa, es un paso hacia adelante en el largo camino de la justicia para encontrar la paz en nuestros corazones. Las muestras de cariño y preocupación de nuestros abogados y miles de personas que han sido conmovidas al saber de nuestro dolor de dolores, es lo que Nico no tuvo y lo que nosotros también necesitamos. Mis hijos son jóvenes ahora, pues han pasado ocho años desde aquel desgarrador día, y siempre les he dicho que haría cualquier cosa por ellos y más. Ellos me piden justicia para Nicolás y para que NUNCA MÁS un adolescente o un niño viva lo que nuestro Nico vivió. Mis hijos me han dicho a mí, su madre, que ellos quieren llegar a perdonar lo que ha parecido imperdonable y que para comenzar ese camino doloroso y sanador necesitan que el mismo colegio que hirió a Nicolás y con ello a todos nosotros, pida

disculpas públicas y les dé la mano. Yo, como madre, como hermana, como hija, como mujer, como ser humano me pregunto: ¿Serán capaces de tal gesto de dignidad, humildad y amor? ¿Ahora que tienen la oportunidad de ayudar a mis hijos, que gracias a Dios están vivos, los ayudarán? ¿Mi niño Nicolás, en el cielo de nuestros corazones, tendrá la alegría de que al final su colegio sí logró comenzar a verlo, valorarlo, hacerlo sentir que él importaba y así tener la oportunidad de devolverle la sonrisa quitada? 

¿La comunidad educativa aprenderá de esta herida fortaleciéndose, transformándola en actos concretos en la educación de sus alumnos? 

Gracias por el cariño que hemos recibido y seguimos recibiendo de nuestros abogados, conocidos y personas que se han sentido cerca de Nicolás, gracias. El perdón y la ternura son unas de las mayores virtudes del corazón que realmente educan. 

Heidi Marie Scheel Nagel 

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