Ciudad
28 de Agosto de 2025“Me llamaron diciendo que me iban a meter plomo”: Colombianos se tomaron una bodega en Recoleta, la convirtieron en un cité y amenazaron al dueño
Gonzalo A. lleva tres meses luchando por recuperar su propiedad en Recoleta, la cual fue ocupada de forma ilegal por un grupo de colombianos. A pesar de sus intentos de diálogo, ha recibido amenazas de muerte, lo que evidencia la creciente inseguridad en la comuna. "Me dijeron que me iban a matar, que no me acercara por ahí", cuenta. Hoy dividieron el lugar en 20 habitaciones, por las que cobran $170 mil cada una.
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Hace poco más de tres meses que Gonzalo A. (57) vive un calvario, con una bodega/casa que compró en Recoleta hace más de 10 años. El hombre, que pidió resguardar su identidad, adquirió un inmueble que mantuvo en arriendo por 12 años a una misma persona, quien cumplió en todo el periodo con los pagos y mantuvo todo en orden. En mayo de este año, de un día para otro, dejó de pagar el arriendo. Cuando Gonzalo fue a averiguar el motivo, se topó con lo peor: su bodega había sido tomada por terceros.
A la persona que le arrendaba el espacio lo llamó, quien le respondió asustado que lo habían despojado de la propiedad. Un día llegó un grupo de extranjeros armados, lo golpearon, le robaron todo lo que guardaba, y se tomaron el lugar.
“Lo golpearon y quedó tan asustado este hombre que no quiso volver más a la propiedad. Por eso desapareció totalmente. La propiedad se la tomaron unos colombianos, que aparentemente pertenecen a una mafia, también hay un chileno ahí metido. Dividieron el galpón y lo transformaron en un cité, un conventillo. No sé cuál es la palabra correcta, la verdad”, cuenta el dueño.
Cuando compró la propiedad, era una casa ubicada en la calle El Roble, en el Barrio Einstein de Recoleta. El arrendatario, de nacionalidad peruana, la mantuvo por 12 años y apenas llegó la convirtió, con autorización del dueño, en bodega. Ahí albergaba cosas que utilizaba para su negocio. De un día para otro perdió todo. Gonzalo fue a hablar con quienes se tomaron el lugar, y sabiendo que eran violentos, incluso buscó consensos.
“Fui a conversar con esta gente para ver qué es lo que podíamos hacer. Incluso les propuse cobrarle más barato que a mi arrendatario, pero les dije ‘cuídenme la propiedad y páguenme el arriendo a mí’. Me dijeron que iban a conversarlo y me iban a llamar por teléfono, y que si no van a tener que desocupar la propiedad, les dije”.
Su postura pacífica tampoco le sirvió. Días después fue amenzado.
Las amenazas contra el dueño de la propiedad de Recoleta
El dueño cuenta que a los pocos días, fue contactado por el “jefe” del grupo que se tomó su bodega. “Dos días después me llamó por teléfono un colombiano diciéndome que ‘me iba a meter plomo’, que me iba a matar, que no me acercara por ahí. Me llenó de epítetos hasta que se aburrió el desgraciado. Hasta ahí llegó la conversación. Después me siguieron llamando para amenazarme”, cuenta.

La propiedad tiene 400 metros cuadrados. Cuenta en su interior con habitaciones, baños, espacios comunes y patio interior, que han sido adaptados para albergar materiales como bodega. “Aparentemente el que arrendaba antes la dedicaba para sus negocios. No sé qué negocios tenía, la verdad, pero trabajaba y funcionaba. Me pagaba el arriendo en forma normal, él hacía negocio y no tenía ningún inconveniente. Pero cuando se encontró con esta gente ahí se le acabó el negocio“, afirma Gonzalo.
Hoy, quienes se la tomaron no solo han utilizado la violencia para sacar a los arrendatarios y al dueño, sino que también hacen mal uso del lugar. Según pudo averiguar el dueño, los que se tomaron el espacio lo arriendan ilegalmente a otras personas, generando hacinamiento al interior.
Gonzalo asegura que “lo llenaron con veinte habitaciones ahí adentro, y están cobrando $170 mil por cada una de las habitaciones. Están sin agua, sin luz, porque no las han pagado, hay deuda. No sé en qué condiciones estarán viviendo ahí esta gente, pero están recibiendo $3,5 millones mensualmente aproximadamente, y obviamente que va a costar un mundo sacarlos”.
Las acciones legales para sacar a los ocupantes y los descargos por la inseguridad del barrio
Ahora, Gonzalo presentó una demanda para buscar el desalojo de los ocupantes. También evalúa otras acciones judiciales, como querellas contra quienes lo amenazaron, pero en lo pronto lo que más le preocupa es recuperar la propiedad.
“Inicié ya las acciones legales correspondientes, pero la verdad es que es un desastre. Hay un abandono de parte del Gobierno, hay un poder judicial que se está demorando más de la cuenta en acoger todas las situaciones que se le presentan para que eliminen a esta gente de las propiedades, y que la verdad es que uno no puede como avanzar”, se descarga el afectado.


Lleva más de 20 años trabajando en Recoleta, y asegura que la comuna ha perdido el rumbo. La víctima afirma que “ya presentamos una demanda, pero Recoleta está hecho un desastre, esa es la realidad. Yo aquí en Recoleta tengo mi empresa desde el año dos mil, y nunca había visto tanto peligro en en la comuna”.
Ahora, debe seguir pagando las contribuciones de la propiedad, más el crédito hipotecario, y no puede recibir el dinero fijo que recibía por el arriendo. Por lo mismo, acusa que gastará recursos en abogados, tiempo, y solo perderá con un negocio que hizo hace 12 años, con el que debía estar ganando.
“Uno tiene que seguir pagando contribuciones, tiene que seguir pagando impuestos ¿Y qué es lo que recibimos de parte del estado? Absolutamente nada, nada”, concluye.



