Opinión
5 de Septiembre de 2025
La ruta de la empanada: una selección personal de clásicas y felices novedades de nuestra preparación emblema
Aunque las consumimos durante todo el año, en septiembre nos volvemos locos por las empanadas y queremos encontrar y comer la mejor de todas. Difícil tarea. Sin embargo, acá van algunas sugerencias.
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La empanada gallega, considerada como la madre de las empanadas que tenemos en el Cono Sur, más bien parece un pastel, sobre todo por su tamaño y forma. Por estos lados del mundo la empanada en algún momento se versionó en un tamaño individual y de fácil manejo manual, convirtiéndose en un hit de mesas y calles a lo largo y ancho de muchos países.
Así las cosas, prácticamente en cada nación de la región hay una versión de empanada. La nuestra (o la más nuestra) es grande y va al horno. Se rellena con un pino de cebolla y carne, más huevo duro y aceitunas. Y no puede no llevar comino. De ahí en más hay innumerables versiones e interpretaciones. Es sin duda nuestra preparación emblema y por lo mismo durante septiembre no solo se le consume a destajo -aunque en realidad siempre se come-, sino que los rankings y concursos en búsqueda de “la mejor” empanada abundan. En lo personal, prefiero mantenerme alejado de los rankings. De empanadas, de restaurantes y hasta de deportes.
Por lo mismo, lo que les dejo a continuación es una ruta personal con una mezcla de empanadas que me gustan desde siempre y otras que me han sorprendido en el último tiempo. Y claro, sigo viudo de las empanadas de La Tinita, que entraron en receso -espero- al igual que el Mercado de Providencia.
Tanta gente no puede estar equivocada
Siempre repito esa frase cuando me refiero a las empanadas del Emporio Zunino ($2.500), que funciona desde 1930 en una de las esquinas exteriores del Mercado Central y donde se partió como un almacén de quesos y otros productos, pero que luego pasó a dedicarse también a las pastas frescas y por supuesto a las empanadas. Y aunque a contar de estas semanas se ve un poco más de movimiento, lo cierto es que en Zunino hay fila para comprar empanadas de pino (y también de queso) prácticamente durante todo el año. Se trata de empanadas grandes y doradas, con una masa gruesa pero a la vez suave y un interior contundente, con harta carne y cebolla. Casi en partes iguales. Así las cosas, no se extraña la afluencia de público que siempre se puede ver en este lugar.
Puente 801, teléfono 226884650, Santiago.

¿Las mejores de Maipú?
Es tan grande esa comuna que catalogar a un solo lugar como el de las mejores empanadas me parece algo no solo pretencioso, también irresponsable. Sin embargo, debo decir que las empanadas de pino ($2.900) del In Vespucio 3271 están más que buenas. De formato triangular, bastante grandes y con una masa suave que resiste muy bien un relleno balanceado y muy sabroso. Si andan por esos lados, vale la pena que se den una vuelta.
Caletera Américo Vespucio 3721, teléfono 942886310, Maipú.
Un clásico que nunca falla
El fallecido crítico gastronómico César Fredes alguna vez me contó que para él un buen domingo partía por pasar a comprar -antes de almuerzo- empanadas de pino al Ambassador. Mucho tiempo ha pasado y la verdad es que las empanadas de este lugar ($2.980) siguen siendo sinónimo de un buen domingo o del día que sea que se compren. Con una masa fina y bien aceitosa, además de un relleno que es casi una pasta de carne con cebolla; lo cierto es que tienen un sabor muy único y reconocible. De los puntos altos en materia de empanadas, como siempre.
Tobalaba 975, teléfono 222318145, Providencia.
Nada de inventos
Las empanadas de pino que se hacen en Los Gansos ($2.800) tienen ese aspecto clásico que distingue a nuestra preparación a diferencia de otras versiones de países vecinos. Es que acá lo que manda es esa empanada rectangular, de pliegues rectos, levemente gordita y con ese dorado característico que le dan las pinceladas de huevo batido antes de entrar el horno. El resto, lo de siempre. Es decir, buena masa y un pino carnoso pero jugoso, además de un toque de comino y otro de merquén más el correspondiente trozo de huevo duro y la aceituna. Suena a simple pero no lo es. Y eso queda claro tras el primer bocado.
Av. Ecuador 4660, Estación Central.

Apariencias que engañan
Llama la atención con las empanadas de pino de Paula A ($3.180) que su masa se ve algo clara y levemente gruesa, por lo que de entrada uno cree que va a comer una empanada algo desabrida y medio atoradora. Pero nada de eso pasa. Primero, porque su masa si bien es algo pálida tiene el sabor justo para complementarse con un relleno bastante cargado a la carne, sabroso y levemente jugoso. Y claro, ahí ayuda y se entiende que la masa sea levemente más gruesa que lo normal. Cumple con creces esta empanada, aunque hay que ponerla en la categoría de las más contundentes.
Los Militares 6946, teléfono 999106468, Las Condes.
No se cambian de barrio
Las empanadas de la Panadería Tomás Moro están desde siempre ligadas al sector de la Rotonda Atenas. Esto, porque partieron en la calle Cuarto Centenario en los años setenta y hace poco más de un lustro se cambiaron muy cerquita, a la actual Avenida Presidente Sebastián Piñera. Es decir, al otro lado de la rotonda. Hasta ese local no son pocos los que llegan prácticamente todos los días del año por sus famosas empanadas de pino ($2.990), las que se caracterizan por ser de un tamaño mediano y con una masa justa, ni muy gruesa ni muy delgada, la que soporta de buena forma una buena cantidad de pino tradicional, bien condimentado y húmedo, sin ser necesariamente jugoso. En pocas palabras, una empanada que funciona bien siempre. ¿Qué más se puede pedir?
Avenida Presidente Sebastián Piñera 921, teléfono 222208079, Las Condes.

Suavecitas
No vamos a venir acá a descubrir las empanadas de pino de El Remanso ($3.550), porque a pesar de estar en la comuna de La Florida no son pocos los que se trasladan hasta este lugar para comprar sus empanadas. Y ojo, no solo en esta época del año. ¿Cómo son las empanadas de El Remanso? Diría que no muy grandes y con una masa levemente pálida y bien suave en su sabor. Da la impresión que la masa solo quiere contener pero no quitarle protagonismo alguno a su pino, también suavecito, pero bien aliñado y perfumado. Si me apuran, esta empanada es para comerse un par.
Andalién 7330, teléfono 222852014, La Florida.

De mis favoritas
Prácticamente en la esquina de las calles Portugal y Diez de Julio está la Pastelería Doña Peta, un sitio que desde la década del 40 está funcionando sin interrupción y que, por supuesto, tiene muy buenas empanadas ($2.600). La que se ofrece acá es una empanada maceteada, con masa casi gruesa pero suave y bien tostadita. Su pino es generoso y bien pasadito a comino, además de sabroso y levemente jugoso. No es llegar y comerse una de estas empanadas, pero están muy buenas. Después de una, mejor descansar un rato.
Diez de Julio 101A, teléfono 966669521, Santiago.
Sabor y comodidad
Si están complicados con encargar o reservar empanadas de pino para el feriado largo una buena alternativa puede ser comprarlas en Bechef, un sitio especializado en comida preparada y que para estas fiestas tiene también -entre otras cosas- empanadas de pino ($2.990). Son unas empanadas de tamaño medio y masa bien delgada, pero que aguanta bien un rico pino tradicional con carne, cebolla, huevo duro, aceituna y aliños. Muy recomendable. Pero además, la gracia es que vienen congeladas y se pueden comprar (y guardar) desde ya. Luego se meten un rato al horno y listo. Pura comodidad.
Av. Vitacura 7163, teléfono 979057968, Vitacura.



