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Foto: El abanderado presidencial independiente Marco Enríquez-Ominami

Política

16 de Septiembre de 2025

Marco Enríquez-Ominami tras críticas oficialistas por sus dardos contra Jeannette Jara: “No caeré en la trampa que me quieren tender”

El abanderado presidencial independiente emprende hoy su retorno a Chile desde España, país donde sostuvo encuentros con expertos en seguridad y economía para terminar de afinar su programa de gobierno, que presentará a fines de este mes. En esta entrevista, se refiere a los proyectos impulsados por el gobierno en materia de aborto y eutanasia, adelanta aspectos de su propuesta en seguridad y defiende la inocencia de Daniel Jadue “hasta que no sea condenado: son todos inocentes mientras no sean condenados”. Además, descarta haber tenido en el debate una fijación con atacar a la abanderada oficialista: “Es una polémica falsa que llevan tres días tratando de arrastrarme”.

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A eso del mediodía en Chile, el candidato presidencial independiente Marco Enríquez-Ominami arribará al aeropuerto de Barajas, en Madrid, para iniciar su regreso al país tras una breve gira internacional que incluyó paradas en Perú y España.

Reuniones con expertos en seguridad y economía formaron parte de su agenda. En sus redes sociales, por ejemplo, compartió un encuentro con Francisco Pardo Piqueras, director de la Policía Nacional de España.

El viaje se enmarca en la antesala del lanzamiento de su programa de gobierno y de su equipo, previsto para fines de septiembre, según anunció en el debate presidencial. En esa instancia, su desempeño generó críticas desde el oficialismo por sumarse una ofensiva contra la candidata Jeannette Jara. ME-O, sin embargo, desestimó esas recriminaciones: aseguró que las peleas políticas “no le importan a los chilenos” y que, en todo caso, no pretende volver a polemizar con la candidata.

—¿Cómo se sintió en el debate presidencial? ¿Pudo mostrar sus ideas?

—Primero, contento porque recién pudimos comenzar la campaña. Fuimos ratificados el día jueves, al día siguiente del debate. Entonces estoy súper impresionado de que ya es irreversible, porque acuérdate que intentaron todo para que no me inscribieran. Estamos inscritos desde el jueves, el miércoles fue el debate, con lo cual la campaña para nosotros empezó hace cuatro días. Por eso he anunciado que la próxima semana voy a presentar mi programa de gobierno en economía y seguridad.

En el debate sentí que era importante ser claros, no duros, pero claros, y marcar diferencias, pero sobre todo establecer un diagnóstico porque sin diagnóstico no hay propuesta. Ahora corresponde hablar de eso, de la esperanza de los chilenos, de ofrecer un camino y hablar de los chilenos y no tanto de nosotros. Se habla de nosotros y sobre nosotros, pero la elección no es sobre nosotros, es sobre ustedes.

—Desde el oficialismo hubo molestias porque lo vieron en una ofensiva contra Jara, al mismo tiempo que otros candidatos de derecha. ¿Qué le dice a esas críticas?

—Es una polémica falsa y a los chilenos les importa cero. A los chilenos les importan las soluciones. Yo fui claro, no fui duro. Estoy claro que las soluciones son distintas a las que ofrece este gobierno y las que ofrecen las demás candidaturas. Creo que es una polémica falsa que llevan tres días tratando de arrastrarme y no les ha ido bien porque no he respondido nunca. No voy a caer en esa trampa.

A mí me importan los chilenos. A mí no me importa ni yo, ni ella, ni nadie. Me importan ustedes. Se trata de ustedes esta elección. Ya el debate sirvió para que se viera quiénes eran los ocho candidatos. Fue el punto de partida. La campaña recién empieza. Y es muy importante, a partir de ahora, que se escuchen las propuestas, y yo por lo menos no caeré en la trampa que me quieren tender, que es volver a polemizar.

Marco Enríquez-Ominami: “Me carga el aborto, pero más me carga que las mujeres se vayan presas después de interrumpir su embarazo”

—A propósito de sus propuestas. El domingo fue el Tedeum evangélico y ahí se mostraron distintas visiones del mundo religioso respecto a la eutanasia y al aborto legal. Se manifestaron en contra de dicha agenda, cuando el Gobierno pretende impulsarlas en el Congreso. ¿Usted estaría por impulsar estas agendas?

—Soy el primer autor de la historia de Chile de una ley de derechos sexuales y reproductivos plena. A mi juicio, los hombres y las mujeres tenemos que ser iguales en materia de estos derechos. Yo propuse una modificación a un artículo del Código Penal. Esta es mi convicción: creo en el derecho de las mujeres de tener un derecho pleno sobre sus derechos sexuales y reproductivos. No me gusta el aborto, me carga el aborto, pero más me carga que las mujeres se vayan presas después de interrumpir su embarazo.

—¿Y sobre la eutanasia?

—A favor también. La gente tiene derecho a una muerte digna, con regulaciones específicas porque es un tema también muy complejo. No es que uno esté a favor de tal o cual cosa, uno está en contra de que el Estado decida. En eso somos los verdaderos liberales, parece que somos otros.

Ser liberal es estar a favor de la eutanasia, a favor del voto voluntario, a favor del derecho de las mujeres a decidir sobre sus derechos sexuales y reproductivos, lo que se denomina estar a favor del aborto. Yo estoy en contra del aborto, pero estoy en contra de que se vayan presas. Por eso es que presenté la ley, las dos, con causales y sin causales.

—Y como liberal, entonces, ¿cómo ve que la religión vuelva a tomar una presencia mediática en estos debates?

—Es muy importante esta opinión, aun así creo que los chilenos quieren más libertades, no menos libertades. Los chilenos no merecen un Estado que se meta sobre la vida y la muerte. Creo que el Estado debe hacer lo contrario. El Estado debe dar conocimiento, seguridad, tranquilidad, paz, crecimiento económico, empleo, regulación, pero no ser un Estado que se permita decidir quién vive y quién no vive.

El Estado debe justamente ser un órgano filantrópico y no un decisor sobre la vida y la muerte, y por eso estoy a favor tanto del derecho a decidir, que es lo que se denomina el aborto. Pero no estoy a favor del aborto, estoy en contra de la penalización del aborto y a favor de la eutanasia.

—¿Puede adelantar lineamientos en materia de seguridad?

—Estamos a favor de la mano justa y mano dura. Sentido común. Es perfectamente posible no manipular el miedo de la gente y proponer a la gente más seguridad sin coartar libertades. Me parece a mí que, lo que nos propone la derecha dura, es manipular los miedos de la gente y a partir de eso plantear que en el fondo tenemos que entrar en una especie como de pandemia. Y yo creo lo contrario, que tenemos que abrirnos a una propuesta en materia de seguridad lejos de la coerción de las libertades. Se puede vivir seguro con libertad.

También creo que en el mundo de la izquierda la seguridad siempre ha sido un tema menor y es un tema principal. Sin seguridad no hay democracia, no hay campaña presidencial, sin seguridad no hay nada. Por tanto, creo que hay que avanzar rápidamente en ofrecer soluciones. Por eso vine a Perú y a España a reunirme con expertos y a proponer un camino.

—Otra polémica que ha surgido es sobre el caso de Daniel Jadue, a quien se le negó la posibilidad de ir al Congreso. Su correligionaria y candidata presidencial, Jeannette Jara, se desmarcó de él y de su partido y llamó a respetar las instituciones. ¿Cómo analiza usted esa situación?

—Es una pelea politiquera. Daniel Jadue no es ni mi amigo ni mi aliado. Aun así, yo defiendo para todos los chilenos y chilenas el principio de presunción de inocencia. Mientras usted no sea condenado, usted es inocente. Y eso vale para Katy Barriga, para Daniel Jadue, para Joaquín Lavín Jr., vale para todos. Son todos inocentes mientras no sean condenados. Por tanto, yo estoy a favor de eso.

Lo que sí veo es que las candidaturas, otras, tienen partidos políticos que los secuestran, como tú ves, no mandan. Están completamente secuestradas por lógica politiquera. Los partidos políticos están disparándose ahora en un comando y otro, contra sus propias candidatas, en ambos casos. Las candidatas les disparan, y ellas reciben los disparos. Creo que eso es politiquería, que al país no le importa nada. La pregunta del país hoy día es otra: seguridad y crecimiento económico, entre otras cosas.

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