¿Vuelve la primera dama a La Moneda? La mitad de los candidatos apuesta por revocar la emblemática medida de Irina Karamanos
En caso de que Kast, Kaiser, Parisi o Mayne-Nicholls lleguen al sillón presidencial, con ellos volverá a figurar la institución de la primera dama, cargo al que puso fin la socióloga durante su relación con el Presidente Gabriel Boric en sus primeros años de gobierno. Matthei, por su parte, ha decidido no involucrar a su familia en ningún rol en caso de imponerse, mientras que Jara y Artés dicen que mantendrán la iniciativa. Karamanos, de todos modos, hace un llamado a los abanderados a respaldar esa determinación y señala: "Solo un candidato con poco apego democrático tendría más apego por insistir en un cargo anacrónico, insistir en hacerle lugar al nepotismo".
Por Eduardo Monrroy y Jorge Palacios 19 de Octubre de 2025
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“He decidido asumir el rol tradicionalmente llamado primera dama con el compromiso de reformularlo”. Ese fue el anuncio que realizó Irina Karamanos durante el mes de enero de 2022, pocos días antes de que Gabriel Boric asumiera como el nuevo Presidente de la República.
Se trataba de una de las promesas que el exdiputado había asumido durante su campaña, mientras estaba emparejado con la socióloga, quien asumió en sus funciones al iniciar la actual gestión y, en diciembre de ese año, puso término a la institución de la primera dama, luego de traspasar las fundaciones dependientes de la Coordinación Sociocultural de la Presidencia de la República a distintos ministerios.
“Solamente usé el poder para ir desarmándolo”, diría tiempo después Karamanos en El Mostrador, cuando ya se había separado del mandatario. La ruptura se produjo en noviembre de 2023.
Con la decisión, se rompió así con una tradición de los presidentes chilenos de contar con una primera dama, un cargo que no contaba con sueldo ni norma. Tras el retorno a la democracia esa función la cumplieron Leonor Oyarzún, con Patricio Aylwin; Marta Larraechea, con Eduardo Frei Ruiz-Tagle; Luisa Durán, con Ricardo Lagos; y Cecilia Morel, en dos ocasiones con Sebastián Piñera.
En el caso de Michelle Bachelet, en aquel rol nominó a personas de confianza: en su primer mandato nominó a Adriana Delpiano y a María Eugenia Hirmas, mientras que en su segundo período en la Presidencia a su hijo Sebastián Dávalos.
Karamanos: “Solo un candidato con poco apego democrático tendría más apego por insistir en un cargo anacrónico, insistir en hacerle lugar al nepotismo”
Karamanos, al menos, tiene la esperanza de que la emblemática medida tomada en la actual administración continúe independiente de quién asuma en el sillón presidencial.
“Sería importante que (los candidatos) la respalden si es que están comprometidos con la democratización del Estado, con la innovación de sus vínculos con fundaciones en general, con ordenarlas según los temas de los ministerios, que hoy son más competentes que una primera dama a cargo de estas desde la Moneda y así también asegurar mayor control, mayor regulación, mayor probidad. El Estado aún necesita trabajar con fundaciones para tener un mayor alcance en políticas sociales, pero hay que mejorar la regulación de su cobertura y cumplimiento, no descansar en el prestigio de estar ancladas a la Presidencia como antes”, dice la socióloga al ser contactada por The Clinic.
Y añade: “Es impredecible si habrá retrocesos o avances en separar las cosas, como a la institución del Estado de la institución del matrimonio. O en democratizar en vez de ver como natural entrar a gobernar con una pareja, es decir, que no se le dé cargos en el Estado a personas por tener una relación de parentesco o afecto”.
Karamanos no se reserva su opinión en torno a quienes deseen revertir la medida. “Solo un candidato con poco apego democrático tendría más apego por insistir en un cargo anacrónico, insistir en instalar a su pareja en la Moneda, insistir en hacerle lugar al nepotismo o a una fantasía medio monárquica. Sin la parte institucional, las parejas pueden seguir con sus trabajos o ser figuras públicas o vocerías de alguna causa, porque la prensa imagino que se fijará en lo que hagan, pero eso se podría hacer perfectamente sin un escritorio en la Moneda”.

Consultada sobre su balance respecto de las decisiones del Gobierno en torno a ese rol, la exprimera dama respondió: “Son cambios de largo aliento y que no terminan con este Gobierno, porque genera resistencia cambiar una tradición. Asimismo, se critica el que se haya ocupado el rol aunque fuera por un año, lo que es bueno porque quizás significa que molesta que alguien asuma un rol así sin haber sido electa. En cuanto a las fundaciones, lo mismo, genera resistencia adaptar y corregir los indicadores de probidad y de cumplimiento de metas a lo que piden los ministerios, pero en el largo plazo es entenderlas como un complemento de la cobertura de servicios sociales que el Estado ofrece en cada sector. Para esto último, difícilmente habrá un candidato electo que justo hace años haya elegido a una esposa más idónea que 5 ministerios para presidir fundaciones tan diversas”.
Las elecciones presidenciales de las próximas semanas, no obstante, podrían volver las acciones del actual Gobierno hacia atrás, puesto que la mayoría de los postulantes a La Moneda se inclina por retrotraer las funciones de la primera dama. Aquí, lo que piensa cada uno de los candidatos.
José Antonio Kast apunta a “retomar el espíritu y el oficio de una institución republicana”
“Yo soy el ministro de Relaciones Exteriores y ella ministra del Interior”. Así graficó alguna vez el candidato José Antonio Kast la relación puertas adentro que mantiene con su mujer, María Pía Adriasola.
La abogada, con quien el republicano tiene nueve hijos, se proyecta como la futura primera dama ante la intención de Kast de continuar con la tradición presidencial.
Desde el equipo del candidato señalan a The Clinic que en un eventual gobierno, “el rol de la primera dama retomará el espíritu y el oficio de una institución republicana, que a lo largo de la historia de Chile fue desempeñada por grandes mujeres, que han tenido un rol fundamental en el trabajo social, cercano a las personas y a las familias”.
Asimismo, precisan que el candidato pretende que la misión principal de esa institución sea “acompañar, visibilizar y fortalecer programas e iniciativas sociales”, los que lamentan que se hayan “abandonado” durante el actual Gobierno.
“El eje será el fortalecimiento del tejido familiar y comunitario, impulsando y promoviendo programas de apoyo a la familia, la primera infancia, la inclusión de personas con discapacidad y el acompañamiento de los adultos mayores”, añaden.
Adriasola, en todo caso, ha jugado rol menos protagónico en la tercera campaña presidencial de su marido, si se considera que en anteriores candidaturas había dado entrevistas y era una de las voces más conservadoras del sector. La abogada ha desarrollado lobby a favor de materias como la libertad de culto y ha rechazado la educación sexual temprana en niños de jóvenes. Y ha sido crítica del matrimonio igualitario y del aborto en tres causales.

Justo lo anterior se trata de banderas que el candidato republicano ha optado por dejar en pausa en su tercera candidatura para poner el foco en medidas relacionadas a la seguridad, el empleo y la economía, entre otras.
Johannes Kaiser: “Retrotraer todas las decisiones que se tomaron”
En la misma línea que Kast, el candidato presidencial del Partido Nacional Libertario, Johannes Kaiser, también señala a este medio que planea “retrotraer todas las decisiones que se tomaron en esta materia” durante la actual administración.
El diputado, asimismo, indica que, de llegar a La Moneda, el cargo sería desempeñado por su mujer, Ivette Avaria.
Según explican en el partido, se trata de una decisión que tomó apenas emprendió la candidatura al no estar de acuerdo con las modificaciones realizadas por Boric.

Avaria es abogada y corredora de bolsa, con más de 10 años en el servicio público. Colaboró en los ministerios de Desarrollo Social Educación y de Agricultura durante los gobiernos de Sebastián Piñera.
También ha asesorado a legisladores de la UDI y, según ella misma contó, en un principio que iba a ser la jefa de gabinete de Kaiser cuando este alistaba asumir como diputado. “Pero terminé siendo la jefa de casa”, dijo ella a La Segunda.
Avaria ha jugado un rol en la campaña de Kaiser, asumiendo un perfil visible, acompañándolo a giras y debates, además de conceder entrevistas.
Franco Parisi repondrá el cargo, pero evitará exponer mediáticamente a su esposa
En la misma línea que los anteriores candidatos se encuentra Franco Parisi. El líder del PDG planea retornar las actividades tradicionales de la primera dama, según señal a The Clinic.
Eso sí, el economista precisa que en caso de llegar a La Moneda no buscaría exponer mediáticamente a su mujer, la argentina Mariela García Gombi.
“Ella me acompañará en todas las actividades protocolares correspondientes y le pediré que me ayude en la evaluación y asignación de recursos para los centros de rehabilitación por droga y alcoholismo, administrado por organizaciones de la iglesia evangélica y cristiana”, dice Parisi.

Con García mantiene una relación desde 2012 y juntos tienen dos hijos. El ejerció como modelo por algunos años en Chile y trabajó en la Encuesta de Negocios IEDE Business School.
“Es muy caballero, es de esos hombres que te abren la puerta del auto y que te acomodan la silla para que te sientes”, declaró García en la primera aventura presidencial de Parisi.
La decisión de Matthei de no involucrar a su familia
Una situación distinta con su pareja se daría en el caso de que la candidata de Chile Vamos, Evelyn Matthei, asuma en el sillón presidencial.
Tal como adelantó The Clinic, la exalcaldesa de Providencia decidió tempranamente que nadie de su familia asumiría un rol en un eventual gobierno suyo, continuando una tradición familiar. “Cuando mi padre era una persona importante, nadie sabía quiénes eran sus hijos”, declaró hace unos días en TVN.
La candidata, no obstante, no contestó a las preguntas de este medio sobre los planes que consideraría si quisiera poner a otra persona de confianza en esa institución, en caso de retrotraerla.
El marido de Evelyn Matthei es Jorge Desormeaux, con quien mantiene una relación de 46 años y tienen tres hijos. Durante esta campaña ha optado por estar en una segunda línea, aunque hace unos meses concedió una entrevista en La Tercera en la cual sostuvo que “vamos a tener menos paz social en un eventual gobierno de Kast”.

Desormeaux, tal como reveló en esa conversación, fue diagnosticado de párkinson hace tres años. Matthei, en tanto, se refirió al respecto en el programa Candidato, llegó tu hora, de TVN, donde destacó que el exvicepresidente del Banco Central “ha sido un gran compañero de vida” y que sigue apoyando y asesorando empresas, aunque reconoció que se encuentran atravesando un período “que no es fácil”.
Jeannette Jara: “Se trata de un tema que ya está cerrado y con atribuciones derivadas a otros servicios”
La candidata presidencial del oficialismo, Jeannette Jara (PC), es de quienes está en la posición de mantener el cargo como lo dejó este Gobierno.
Al responder a The Clinic sobre qué acción realizaría sobre el cargo de primera dama, el equipo de la exministra del Trabajo señaló que “se trata de un tema que ya está cerrado, con atribuciones derivadas ya a otros servicios”.
“Nuestras prioridades programáticas están centradas en seguridad pública, crecimiento y salud”, añadieron.
Jara enviudó a sus 21 años de Gonzalo Garrido. Actualmente está emparejada con Claudio Rodríguez, su “pinche” como ha denominado, quien es funcionario del Registro Civil y compañero de militancia en el Partido Comunista (PC).

Al ser consultados sobre si Rodríguez tendría algún cargo contemplado en un eventual gobierno suyo, respondió que no.
“De ser electa presidenta, será la candidata quien gobierne, tal como lo ha señalado anteriormente”, sumaron desde el equipo de la candidatura.
A inicios de octubre la candidata dijo en el programa Candidato, llego tu hora, que Rodríguez “no entraría conmigo a La Moneda. Principalmente porque, si me eligen presidenta, me van a elegir a mí y yo seré la responsable de liderar esto”.
Jara, sin embargo, valoró el rol que tuvo Luisa Durán, esposa del expresidente Ricardo Lagos, como primera dama, pero consideró que “los tiempos cambian”.
“Quiero ser súper clara, porque si soy presidenta de Chile, la que va a liderar y mandar voy a ser yo. Y lo voy a hacer escuchando a todo el mundo. Pero sé tomar decisiones y no necesito a mi pinche en La Moneda”, selló.
Harold Mayne-Nicholls y María Eugenia Fernández: “Ella va a ser un tremendo aporte para el país”
El candidato independiente y exdirigente de la ANFP, Harold Mayne-Nicholls, tiene definida su posición respecto al cargo de primera dama si es electo presidente de la República.
Consultado por este medio, el antofagastino señaló que el “cargo de primera dama es querido en la comunidad. Por ende, lo vamos a restaurar completamente. No hay dos versiones al respecto”.

Mayne-Nicholls está casado con María Eugenia Fernández, excampeona de tenis juvenil y con quien es padre de cinco hijos. Fernández ha dicho, en Revista Ya, que la candidatura de su marido “no es testimonial. Harold entró a competir y si no creyera que puede ganar, no estaría en esta elección”.
En diciembre de este año cumplirán 38 años casado. Esa es una de las cosasa que pone Mayne-Nicholls sobre la mesa para decir que “por supuesto que mi señora ejercerá el cargo de primera dama en el Gobierno”, junto con afirmar que “ella va a ser un tremendo aporte para el país”.
Eduardo Artés: “No creo que sea necesario el cargo de primera dama”
El candidato independiente y profesor, Eduardo Artés, no es partidario, como Mayne-Nicholls, de reponer el rol de la primera dama.
Artés, quien es divorciado y padre dos hijos, señaló a este medio que “no creo que sea necesario el cargo de primera dama”.

“Eso no debe estar presente, porque los familiares del Presidente o de cualquiera que ostente un cargo público, sea diputado o alcalde, no requieren, por extensión, tener una participación en la administración pública y el Estado, sino que debe ser por los méritos propios y de acuerdo a las maneras que estén reglamentadas para asumir los cargos”, defiende.
Además, es partidario de la idea de que todos la mayoría de los cargos públicos, “sino todos”, sean por elección de la gente.
Marco Enríquez-Ominami no responde, pese a la alta figuración pública de su esposa Karen Doggenweiler
El candidato presidencial independiente Marco Enríquez-Ominami fue requerido para este artículo, pero desde su candidatura señalaron que no serían parte del mismo.
En todo caso, el caso de Enríquez-Ominami está lejos de ser menor, puesto que su esposa, la animadora de televisión Karen Doggenweiler, es, con distancia, la pareja más conocida públicamente entre todos los candidatos presidenciales. Sin ir más lejos, fue la última animadora del Festival de Viña del Mar en febrero pasado.

Asimismo, fuentes al interior de la estación televisiva afirman que las posibilidades de que Doggenweiler vuelta a tener ese rol en febrero son muy altas, lo que podría ser un conflicto eventual si es que Enríquez-Ominami logra sortear la elección presidencial.
La pareja se casó en 2003, cuando Enríquez-Ominami era militante del Partido Socialista (PS). Tienen dos hijos.



