Calacas, micheladas, cempasúchil y un altar: la historia de la familia de Lampa que impulsa la tradición de Día de Muertos a la mexicana en Chile
Mientras las calabazas y dulces de Halloween se toman supermercados, el próximo fin de semana se celebrará en Santa Rosa de Apoquindo un nuevo Día de Muertos al estilo mexicano. El evento -organizado por la Corporación Cultural de Las Condes- ha ido creciendo año a año, y en sus últimas versiones ha contado con el empuje, decoración y Margaritas de una familia chilena, los Barra González, con su productora El Tanguis. Hacen todo a pulso, cada decoración a mano, buscando traspasar la tradición: "Esto no es algo comercial, es un evento cultural", explican.
Por Isabel Plant 25 de Octubre de 2025
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Han estado haciendo flores artesanales naranjas, las coloridas cempasúchil, desde hace un mes. Una a una, en la parcela familiar de Lampa, hasta donde los fines de semana llegan más amigos a ayudar. Nada comprado en China, nada comprado en Meiggs; lo único adquirido y no hecho con sus dedos serán las banderas de colores, para las cuales viajaron a México y se trajeron 25 kilos, solo de esa decoración.
Para cuando llegue la celebración de Día de Muertos en el Parque Santa Rosa de Apoquindo, en Las Condes -la única que cuenta con el respaldo de la Embajada de México en el país-, los Barra González tendrán todo listo -los alebrijes gigantes, las calacas, cientos de mariposas pintadas también una a una-, para que quienes se sumen a esta versión chilena puedan empaparse de una tradición que han ayudado a replicar en Chile y puedan no solo divertirse, sino que homenajear a sus seres queridos en un altar de muertos.

“Esto no es comercial, es un evento cultural”, explica Paula González (53), quien con su marido, Salvador Barra (60), han organizado esta empresa transformada en productora de eventos, El Tianguis, junto a sus hijos Salvador (30) y Valentina (28), y su sobrina Paula Bravo González (23). “Tenemos todo lo que invoca esto, que es la artesanía, las calacas, la comida, lo que es México de forma simbólica, para que todos disfruten y lo pasen bien. Una fiesta familiar, pero lo importante es el traspaso de una cultura tan importante”.
Su marido, Salvador, complementa: “Siempre se festejó Halloween aquí en una onda más bien asustar, que reencontrarse. Entonces haber cooperado un poco a que esa cultura de alguna forma se traspase acá, lo encontramos re bonito. Además, siempre esas cosas se van chilenizando, de alguna manera, y lo hacemos como parte de algo nuestro”.
Desde México a Lampa
La celebración de Día de Muertos en Las Condes nació en 2018, empujada por el éxito que tuvo la película “Coco” de Pixar, la que dio a conocer la tradición mexicana de honrar a quienes han partido en todo el mundo. En la Corporación Cultural de Las Condes se unieron a la Embajada Mexicana para replicar algo del rito en Chile, y lo que comenzó con un pequeño encuentro y exhibición de la cinta, en los últimos años se ha transformado en un evento esperado; las entradas, que cuestan sólo $3.000 para los adultos, se agotaron rápidamente el año pasado, cuando ya pasó a durar dos días.
“Con el tiempo, se ha ido convirtiendo en un encuentro para toda la familia”, explica Martín Vial, director ejecutivo de la Corporación Cultural de Las Condes. “Es emocionante ver cómo la gente participa con entusiasmo, cómo muchos llegan caracterizados e incluso con ofrendas para honrar la memoria de sus seres queridos. De alguna manera, esta tradición se ha ido integrando en nuestra propia cultura”, agrega Vial. Destaca que este año, además, habrá una sección especial para los niños, fomentando que llegue toda la familia junta.

Los Barra González, por su lado, llevaban años armando su propio Día de Muertos, en el patio de su propia parcela de Lampa. El “momento cero” – como explican ellos, en una entrevista conjunta y familiar-, es cuando los padres, Salvador y Paula, crean Casa Milagros hace ya quince años, una importadora y venta al detalle de artesanías mexicanas. “Llegamos a México y nos subimos en un bus y empezamos a recorrer distintos estados”, explica Paula. “Sacábamos la cuenta que recorríamos 2.300 kilómetros en bus. Llegamos a la casa de los artesanos, nos quedamos con ellos, íbamos conociendo más y así fuimos de a poquito creciendo”.
Aunque cuentan con una pequeña tienda en Chicureo, hace una década más o menos que los clientes que esperaban ansiosos, los containers con sus importaciones de artesanías comenzaron a llegar a la parcela de Lampa. Los Barra González armaron un Tianguis – que es como se llaman los mercados donde hay objetos, bebida, música y más en México, de espíritu callejero-, para ofrecer su propia celebración de Día de Muertos.

“Primero era más informal, después fue llegando mucha gente”, explica Paula. Los hijos se fueron sumando al equipo, Paula a la administración, Salvador a marketing digital. “Nos pusimos de acuerdo con otras marcas que también traían cosas mexicanas para hacer una experiencia más completa. Y pensamos ya, podemos entregarle a la gente micheladas, ponte tú. Traigamos Mariachis. Y así empezó a escalar”, dice.
Fue a una de esas celebraciones donde llego una persona de la Corporación Cultural de Las Condes, que ya había comenzado su Día de los Muertos a escala pequeña. La familia comenzó a participar del encuentro de Las Condes, con puestos de artesanías y con su flamante barra itinerante, creada por la segunda generación.
Salen las micheladas y los tequilas
Cuando hacían los festivales caseros, comenzaron a vender tragos mexicanos. Y estos tomaron tanto vuelvo, que se armó una nueva empresa, El Tianguis versión barra itinerante, operada por Salvador hijo, Valentina y su prima Luciana, quien ha hecho cursos de bartender. “El evento era muy conocido por los margaritas, la gente preguntaba por los margaritas y las micheladas”, dice Luciana. “Fue como un boom, dijimos, ya tenemos que hacer algo con esto”.
La barra itinerante El Tianguis ha ido creciendo y generando más seguidores en eventos como el Mercado París-Londres, donde ya han asistido en varias versiones. El sueño, dicen los tres jóvenes, es eventualmente poder sumar un pequeño restaurante o taquería en el futuro.
Además, la familia se transformó oficialmente en El Tianguis, versión producción de eventos: su primer trabajo oficial fue el Día de Muertos en la Casona Santa Rosa, hace dos años: “Fue como un gran lanzarse a la piscina. Crédito bancario full, cómo lo hacemos, con las ganas de poder hacer algo”, explica Valentina.
“Fue una experiencia”, dice Salvador hijo. “Desde esa ignorancia con que saltamos, nos quedamos con pérdidas. Llovió, así como que fue un desafío. Sentíamos que estábamos cansados, pero lo habíamos logrado”. El año pasado, pasaron a hacerse cargo de todo el evento, junto a la Corporación Cultural de Las Condes, desde la decoración a las actividades.
Esta versión 2025, su labor en producción es estar a cargo de los stands de artesanía, los carros de comida, gráficas y, claro, la decoración, que los tiene a todos juntos esta tarde, manchados de pintura de distintos colores, armando flores y dando brochazos a calacas. De alguna manera, conservando el espíritu de lo que es el corazón del primer negocio, y también de Día de Muertos.
“La primera vez que viajamos México, a mí también me llamó mucho la atención eso, que todas las artesanías se hacían en familia. Y sin quererlo, nos hemos visto muy empapados de eso, mantenemos todo en familia y eso lo hace ser muy bonito”, dice Salvador hijo.



