Opinión
28 de Noviembre de 2025
La ruta de productos de temporada: cómo preparar y dónde comer frutillas y arándanos, palometa o espárragos en su mejor momento
Tomates, espárragos, arándanos y más han llegado para quedarse durante varios meses en nuestras cocinas. Así las cosas, el que no aprovecha estos sabores es simplemente porque no quiere.
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Mucho se habla de que lo mejor -por salud, sabor y economía- es consumir productos de temporada. Sin embargo, en las cocinas privadas y sobre todo en las públicas (los restaurantes) lo que manda es una carta estandarizada que no se mueve en todo el año.
Pero no todo está perdido y en estos meses que junto a las altas temperaturas aparecen frutas, verduras, pescados y más productos que son una verdadera oda al sabor, no queda otra que buscarlos en los distintos tipos de comercios. Porque para disfrutarlos es ahora o nunca.
Frutillas de verdad

Es cierto, en supermercados e incluso ferias es posible conseguir frutillas durante prácticamente todo el año. No se trata de un producto importado, sino que de frutillas que se cultivan preferentemente hacia el norte de la Región Metropolitana y muchas veces en invernaderos. Tiene forma y color de frutillas, pero lamentablemente muy poco gusto.
Sin embargo, desde hace ya varias semanas podemos encontrar frutillas de verdad en ferias libres y hasta en diversos puntos de comercio callejero. Y claro, son otras frutillas, cultivadas en la zona central y recién cosechadas. Sabrosas y aromáticas, realmente un lujo de fruta. Y para disfrutarlas en todo su esplendor lo mejor es comerlas con una mínima intervención. Por ejemplo, se pueden elegir unas frutillas bien maduras, se parten a la mitad y se disponen sobre un plato que tenga una leve capa de yogur natural como base. Se ponen las frutillas encima y -apenas- unas gotitas de limón por encima. Se dejan reposar unos minutos y ya están listas las frutillas, más ricas que nunca.
Hay que aprovechar la palometa

Se trata de un pescado que nada por aguas más bien templadas, por lo que en Chile se encuentra con cierta frecuencia en el norte y a contar de los meses de calor. Hay años en que se ve muy poco, pero parece que durante esta temporada no será así porque ya se puede encontrar con relativa facilidad incluso en Santiago.
La palometa es de carne firme, pero suave, y tiene muy pocas espinas, por lo que es ideal para consumirlo desde en un tiradito hasta directo en la parrilla. En Santiago es posible conseguirlo en lugares como la pescadería El Roquerío (Mercado Central, local 99, Santiago) o Con Agallas (Ricardo Lyon 1056, Providencia), además en el restaurante La Calma (Nueva Costanera 3832, Vitacura) preparan un tártaro de palometa – con salsa holandesa y papas fritas- que está a otro nivel. Así las cosas, no queda más que darle duro a este producto hasta que nos abandone, ojalá, por allá a fines de marzo.
La estrella del fin de año
Siempre he asociado los espárragos con las últimas semanas del año. Es que tradicionalmente entre noviembre y diciembre era cuando se podían encontrar en plenitud de calidad y precio en ferias, verdulerías y puestos callejeros. Afortunadamente durante el último tiempo la cosa ha cambiado y la temporada se ha alargado considerablemente, pudiéndose encontrar muy buenos espárragos desde octubre y -algunas veces- hasta el mes de enero. Ojo, me refiero a los espárragos de temporada y no a esos -nacionales e importados- que se venden todo el año en los supermercados.
Lamentablemente la abundancia de este producto se ve muy poco reflejada en las cartas de los restaurantes. Pero ojo, hay excepciones como Tony Lautaro (Cuarto piso del MUT, Las Condes), donde tienen una burrata con espárragos a la parrilla que está increíble. Y también hay que ponerle atención al restaurante CORA (Monseñor Félix Cabrera 14, Providencia), que por estos días utiliza este producto en varias de sus preparaciones. Ahora bien, si los comen en casa, la única duda es si los prefieren con vinagreta, limoneta o mayonesa.
El momento de las habas
Vale la pena consumir esta legumbre en estos meses del año. Tiernas, sabrosas y en algunos casos hasta con un dejo dulce; lo cierto es que quedan muy bien en todo tipo de ensaladas. Con lechuga y cebolla, con cebolla y cilantro o hasta con pepino y betarragas. Al final, es a gusto de cada uno. Ahora bien, sobre ensaladas de habas que por estos días vale probar no se pueden dejar de mencionar la ensalada de cochayuyo y habas del Baco (Nueva de Lyon 113, Providencia) y las muy buenas habas Starnberg, del restaurante del mismo nombre (Alonso de Córdova 2359, Vitacura) y que consiste en habas, cebolla blanca y palta. Una verdadera delicia que se aprecia mucho mejor por estas semanas del año.
La reina de las paltas

Entre las que vienen de Perú, las que se guardan en frigoríficos y algunas variedades que salen en meses más fríos la verdad es que los chilenos tenemos paltas a lo largo de todo el año. Pero es a contar de estos meses en que podemos encontrar la muy rica palta Hass de temporada y por lo mismo con más sabor y suave textura que nunca. Para qué les voy a indicar cómo consumir palta, porque todos tenemos alguna manera favorita para aprovechar este producto. Ahora bien, permítanme una sugerencia: la palta reina y la palta cardenal del Ciro’s (Isidora Goyenechea 2971, Las Condes), porque este es el momento de ir y pedirlas. Al final, lo único malo de todo esto es que a pesar de estar en temporada, la palta prácticamente no baja de precio. Cosas del mercado, dirán algunos.
¿Los tomates son para el verano?

Es cierto, falta aún para que la temporada de tomates de verdad -no esa mugre del larga vida y otros inventos- esté en su plenitud. Sin embargo, les tengo buenas noticias, porque ya hace unas semanas es posible conseguir en ferias libres y verdulerías unos tomates de temporada bastante decentes. Ahora, si quieren comer unos realmente ricos, les paso el dato del Mercado Huertero (Padre Mariano 140, Providencia), que desde esta semana ya tiene a la venta tomates traídos directamente de Limache. Y lo mejor de todo es que de aquí en más y por varios meses, los tomates sólo mejorarán y -ojalá- hasta bajarán de precio.
Más allá de la coctelería
Hace unos días estaba comprando arándanos en la calle y una chica que estaba en lo mismo confidenció que nunca había comido arándanos al natural. “Sólo en cocteles”, aseguró. El vendedor la animó a que los probará así solos y le parecieron realmente fantásticos. Es que lo son, muy buenos y hay que aprovechar estos meses para comerlos frescos y a un precio relativamente decente. Los encuentran en supermercados, ferias, verdulerías y hasta en la calle. ¿Un consejo para comerlos? Lavarlos bien y una vez secos meterlos por un par de horas al congelador, después sacarlos a temperatura ambiente por unos cinco minutos y probarlos. Quedan increíbles.



