Política
14 de Diciembre de 2025La tensión que deja la derrota: cómo el Partido Comunista se convirtió en la principal piedra en el zapato de Jara y las polémicas con su directiva
Las polémicas entre el PC y Jeannette Jara generaron una tensión que acompañó a la comunista durante toda la campaña. El punto más crítico fue cuando el presidente del partido, Lautaro Carmona, salió a cuestionar al exministro de Hacienda Mario Marcel. Hoy, tras el contundente fracaso electoral, las relaciones no quedaron en buen punto.
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Jeannette Jara sufrió varios golpes y polémicas durante la campaña. Varios de ellos fueron producto de críticas y ataques desde el comando ganador, pero también debió lidiar con crisis que se desataron producto de tensiones con el Partido Comunista, donde milita desde que era niña, y el controversial actuar de su directiva.
La relación comenzó tensa con el PC desde principio de año. En días en que Jara era ministra del Trabajo, desde su bancada salieron duros cuestionamientos hacia la reforma previsional que encabezaba. Daniel Jadue y algunos diputados plantearon que había que “botar la reforma”, porque algunos consideraban que no era suficiente y que no le ponía fin a las AFP.
Luego vinieron más días de tensión. En las primarias. En primera vuelta. Y, en menor medida, en segunda vuelta. Esto porque la propia candidata tuvo que conversar con la directiva para controlar las salidas comunicacionales y evitar más flancos como declaraciones en política internacional (defensas a la dictadura venezolana y a la cubana), críticas al modelo económico y un programa que le causó más de alguna tensión.
Desde el principio de la campaña, Jara tuvo claro que la relación con su partido iba a ser complicada. De hecho, vetó de su comando al histórico PC Juan Andrés Lagos, quien a las pocas semanas salió defendiendo al gobierno ruso y siempre genera controversia por sus declaraciones (le pidieron la salida de la Subsecretaría del Interior por lo mismo).
Otra tensión fue causada por el actuar de la directiva, liderada por Lautaro Carmona, en el proceso judicial de Daniel Jadue, a quien acompañaron hasta tribunales. Los cuestionamientos al Poder Judicial fueron motivo de duras críticas en el resto del oficialismo.
Entre las polémicas con el PC a lo largo de su campaña está el error en uno de los primeros foros en los que debatió con Kast en el que dijo que “nacionalizar el cobre no estaba en su programa”. Bastaron pocos minutos para que tuviera que salir a rectificar y decir que era parte de su programa de primarias, que luego fue modificado.
Por esos días, Jara destituyó a Fernando Carmona, hijo de Lautaro, como jefe programático de la campaña.
En agosto, también, se produjo una de las principales crisis con su partido. Luego de la salida del exministro de Hacienda Mario Marcel el timonel salió a cuestionar la gestión económica del Gobierno. La tensión llegó a tal punto que la ministra de la Mujer, Antonia Orellana, mandó a callar a Carmona. Jara tuvo que contradecirlo.
Desde ahí que tuvo que sincerar su incomodidad con la directiva y se mantuvieron al margen. Eso sí, hubo otras polémicas, sobre todo en política internacional y con respecto a la candidatura a diputado de Daniel Jadue. Mientras la directiva optó por intentar todo para que pudiera postularse -lo que no resultó-, Jara planteó que lo ideal era que se concentrara en su defensa.
Esto generó que Jara saliera a decir que iba a renunciar al PC si es que era electa presidenta de Chile, para evitar que se convirtiera en una polémica constante. En el comando, dicen, fue un dilema que fue complejo de resolver y que el choque generacional causó estragos más de una vez. Por ello, advierten fuentes militantes del PC y parte del círculo de Jara, recomponer las relaciones no será fácil. Y, dicen, es probable que “¿va a seguir militando en el PC?” siga siendo una pregunta que Jara, incluso como excandidata, deba contestar.



