Baile, realities y humor: el año en que la nostalgia de los 2000 dominó la pantalla chica chilena y desató la batalla por el entretenimiento en la TV
Prender la televisión y hacer zapping por los canales nacionales puede ser hoy una bofetada de nostalgia de principios de siglo. Programas como “Fiebre de baile”, en Chilevisión, o los remakes de “Amores de mercado” y “Mundos opuestos” fueron y son algunas de las apuestas con que los canales buscaron competir por el rating. Al interior de la industria, la lectura es dispar: para algunos, la falta de creatividad y la aversión al riesgo han impulsado el regreso de formatos ya conocidos por el público; para otros, en cambio, “los chilenos buscan lo que siempre han buscado: cercanía, emoción y sentido”.
Por Felipe Betancour 28 de Diciembre de 2025
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El pasado 20 de octubre, Chilevisión puso al aire “¿Cuánto vale el show?”, una marca reconocida de la televisión chilena que ha tenido varias temporadas en distintas épocas desde su estreno en 1980. A más de 40 años de su debut, el formato se mantiene: un jurado delibera sobre concursantes que muestran su mejor talento. Eso sí, hoy presenta un aire renovado, con la presencia de una influencer y cantante como Fran Maira en el jurado, sin perder el sello clásico de la mano de Leo Caprile, histórico animador del espacio en los años noventa.
La apuesta del canal va en la línea de lo que se ha visto en la televisión abierta este año: formatos y programas conocidos que prometen regresar con un aire renovado, en el marco del retorno del entretenimiento de luces, baile, realities, variedades y humor a la pantalla chica.
Hoy, los canales han reforzado su horario prime en una competencia dominada por las teleseries de Mega, pero también impulsada por la presencia de nuevos rostros, actores y comediantes.
¿Por qué la televisión miró hacia atrás para intentar dar la pelea en un panorama tan complejo como el que atraviesa hoy la industria?
Las plataformas ofrecen una infinidad de películas y series, y en otros espacios como YouTube es posible encontrar entrevistas, entretenimiento y música, todo desde el mismo televisor. La respuesta, según los propios canales, ha sido apostar por la cercanía con los televidentes chilenos: hacerlos sentir cómodos y atraídos por marcas conocidas, que ver televisión abierta en estos años sea como tomarse un té en la taza de siempre, esa que tiene impresa la foto de la mascota.
El resultado ha sido dispar. Mientras algunos programas han logrado encaramarse entre lo más visto del año, otros han pasado sin pena ni gloria. Más allá de los números, la línea para 2026 es clara: los canales seguirán apostando por el entretenimiento para atraer y mantener audiencias. Canal 13 ya anunció un nuevo reality; en Chilevisión regresará “El Club de la Comida”; y Kike Morandé volverá como el hijo pródigo a Mega, tras el éxito de “Detrás del Muro” en Chilevisión, marcando así el primer gran movimiento televisivo del año.
Entretenimiento y show
En busca de respuestas, directores de programación analizan lo que fue el año televisivo. Uno de ellos es Julio César Rodríguez, periodista, exitoso conductor de matinales y pilar fundamental del regreso de la farándula a la televisión de la mano de “Primer Plano”. Eso sí, en 2025 expandió su presencia en la pantalla con un jugoso contrato que incluyó, de manera inédita, ocupar un doble cargo: además de animador, asumió como director de programación de CHV.
Su primera gran apuesta fue “Fiebre de baile”, el estelar de danza que logró posicionarse entre los diez programas más vistos del año. Para Rodríguez, la decisión de traer de vuelta este espacio, junto con el mencionado “¿Cuánto vale el show?”, apunta a darle un segundo aire a programas que han sido icónicos, en palabras del periodista, “apelando al valor cultural que tuvieron en distintas épocas”.
Ahora, con mirada de ejecutivo, Rodríguez explica que el objetivo de ambos programas “fue mantener la esencia del formato, pero adaptándolos a un lenguaje y un relato atractivos para los públicos actuales”. Ya cerrando el año, califica la puesta al aire como “muy exitosa, capaz de refrescar nuestra parrilla y entregar contenidos entretenidos que logran generar enganche en el tiempo”.
Si hablamos de éxito, el gran ganador de la parrilla de Chilevisión en 2025 fue la apuesta por el regreso de Kike Morandé, junto al elenco de “Detrás del Muro”, lo que marcó el fin de la veda del humor “incorrecto” en televisión, tras el giro condicionado por una calle encendida, con consignas sociales y aires de cambios progresistas. El retorno de “El Muro”, con Toto Acuña, Belén Mora y María José Quiroz, entre otros, logró imponerse en su horario los días miércoles y jueves y, más importante aún, instaló conversación a partir de sus personajes, como la imitación de Acuña a Tomás Mosciatti, impulsada por el convulsionado año electoral.
Esa repercusión también está impulsada por las plataformas digitales del canal, un espacio en el que Julio César Rodríguez ha decidido apostar fuerte. “La concepción de programas como por ejemplo ‘Fiebre de Baile’, ‘El Muro’ y otros que prontamente anunciaremos, se da siempre desde la premisa en que deben ser atractivos para su consumo en diversas plataformas, siendo la TV abierta la puerta de entrada para la generación de contenidos que también deben ser consistentes con el lenguaje de las plataformas digitales, logrando así que ambos se nutran mutuamente”, reflexiona el animador.
Para 2026, Chilevisión seguirá apostando por su programa de Baile y según pudo conocer The Clinic ya está asegurada su segunda temporada.

Como balance, el hombre fuerte de Chilevisión destaca el react de “Fiebre de Baile” conducido por Claudio Michaux, que se emite en vivo desde el mismo estudio con un espacio protagonista dentro del programa y “que se ha posicionado como el más visto en YouTube en Chile”. Julio César agrega que “a esto sumamos más programación especial para el mundo digital, como “The Ellas Show” que se encarga de la previa de cada espacio. Con esto hacemos todo un tren programático diferenciado a la TV abierta, donde el público más acostumbrado a consumir otras pantallas puede disfrutar del programa desde el lenguaje que a ellos más los identifica”
El gran programa del año para Chilevisión se convirtió en la vedette de la televisión. El éxito del espacio, que tenía contrato por un año, hizo que Mega se entusiasmara con la idea de reforzar su oferta de entretenimiento. La larga relación de Kike Morandé con el canal allanó las conversaciones y ya está cerrado su arribo a la señal de avenida Vicuña Mackenna, junto a parte del elenco, lo que marcará el regreso del programa a Mega tras cinco años, luego de haber estado más de veinte al aire en dicho canal.
El regreso de los realities a mega y el remake de Nuevos Amores de Mercado
El inicio de año para Mega no fue fácil. Una serie de polémicas y cruces internos en la alta plana ejecutiva terminaron con la salida del director ejecutivo Javier Villanueva, junto a parte de su círculo de confianza. En su reemplazo llegó Patricio Hernández, histórico ejecutivo, quien rápidamente impuso su sello con uno de sus grandes anhelos del año: volver a instalar los realities en la parrilla programática. La última vez que la estación apostó por este formato fue en 2019, cuando puso al aire “Resistiré”.
“El internado” debutó por las pantallas de Mega el lunes 13 de octubre y marcó el regreso de uno de los rostros más fuertes de la televisión: Tonka Tomicic, alejada de la pantalla tras la investigación en contra de su exesposo Parived, en el marco del “caso relojes”, por el cual fue condenado. El reality incluyó la construcción de un enorme hub de producción cerca de Lima. Sin embargo, la gran apuesta del canal no logró posicionarse y, hasta el día de hoy, no ha conseguido repuntar en rating, quedando fuera de lo más visto de la televisión.
Más allá de los números, el reality se enmarca dentro de la línea que ha fortalecido el canal: el entretenimiento. El gran responsable de este proyecto es Carlos Valencia, director de Entretención de Mega. Valencia llegó de la mano de Hernández y tiene un largo recorrido en televisión como productor ejecutivo. Estuvo 26 años ligado a Chilevisión, donde trabajó en programas icónicos como “Primer Plano”, “Podemos Hablar”, “Pasapalabra”, “Gran Hermano” y “Top Chef VIP”, entre varios otros.
En Mega puso al aire un espacio conocido: Coliseo, heredero de programas como “El Rey del Show”, “El Elegido” y “Coliseo Romano”, todos con el propósito de descubrir a la próxima generación de artistas capaces de conquistar grandes escenarios. Este año, la apuesta fue aún más alta, ya que el ganador tiene reservado un día en el Festival de Viña para presentar su rutina.
Para Carlos Valencia, “el humor está de vuelta con toda la fuerza del mundo”, y además destaca que se trata de un contenido altamente transversal. “En un país azotado por la polarización y el stress un programa que te hace reír y te relaja es el mejor tónico”, reflexiona el ejecutivo sobre un espacio que ha sabido imponerse los sábados en el horario prime.

Sobre la gran interrogante de por qué apostar por programas conocidos, Valencia señala que “los programas clásicos, subyacentes en la memoria colectiva de un país, som una ayuda al momento de lanzar un programa. No hay nada que explicar. Conviven con el buen recuerdo. Pero son una espada de damocles. Si lo hacesmal te pueden sepultar”, dice.
El humor no es la única línea de entretenimiento por la que ha apostado Mega en el último tiempo. El canal de avenida Vicuña Mackenna tampoco quiso quedar al margen del regreso de la farándula. “Only Fama“, con José Antonio Neme y Francisca García-Huidobro, fue el espacio que marcó el retorno de este género.
A la hora de los balances, Valencia explica que “la farándula atrae a todos los estratos. Mega no puede estar ausente de ningún género, pero no estamos haciendo una farándula virulenta ni ofensiva. Hemos optado por contenidos de farándula más amable y con éxito. La farándula del impacto y el morbo está en retroceso”, señala sobre el regreso del género.
Con aciertos y tropiezos, de todas maneras Mega se consolidó como el canal más visto del año. Esto fue impulsado, en gran parte, por su robusta área de ficción, ya plenamente consolidada y con el sello de María Eugenia Rencoret, directora del área. Todas las teleseries emitidas durante el año se ubicaron entre los diez programas más vistos de la televisión chilena, incluido el remake de “Amores de Mercado”, que trajo de vuelta uno de los grandes clásicos de TVN.
A pesar de algunas críticas de actores y actrices que acusaron falta de originalidad y llamaron a hacer “cosas nuevas”, el público respondió positivamente al regreso de “Pelluco” a la televisión abierta.
El sello de los realities de Canal 13 y los concursos de talento de TVN
En la guerra por el entretenimiento Canal 13 también tiene algo que decir. Desde hace algunos años, la señal viene apostando por los realities como su principal carta en materia de entretención. En ese contexto, el canal debió enfrentar cambios internos, y Pamela Díaz Sanhueza asumió como nueva directora de Programación. Hasta antes de llegar al cargo, se desempeñó como productora ejecutiva del matinal “Tu Día” desde 2022, y reemplazó a Alexis Zamora Castro.
Este año, la apuesta por los realities llegó de la mano de una marca conocida: “Mundos Opuestos”, formato que ya había estado al aire en 2012. Para Díaz, hoy “el público busca historias que reflejen contrastes reales, y este formato es un espejo de la sociedad”, señala sobre su regreso. Además, advierte que “No es sólo nostalgia; es una marca poderosa que logra algo muy difícil hoy en día: reunir a toda la familia frente a la pantalla”.
Sin embargo, en la industria saben que volver a poner al aire un formato conocido puede cansar o aburrir. Por eso, Díaz Sanhueza reflexiona y plantea que la clave “no es cambiar el ADN que el público ya conoce, sino actualizar la conversación. Un formato se siente nuevo cuando sus protagonistas traen a la mesa los temas que nos importan hoy: nuevas formas de liderazgo, diversidad y una conexión mucho más genuina”.
En esa misma línea, y refiriéndose específicamente a los realities, agrega que “los realities del 13 son reconocidos por la calidad de sus competencias, por dinámicas de convivencia reales y por sus buenos castings, que en este caso (“Mundos Opuestos”) estuvo compuesto mayoritariamente por gente joven que no había tenido presencia televisiva y por figuras famosas de distintos ámbitos que no habían estado en el género reality, generando una gran novedad al respecto”.
De cara a 2026, Canal 13 continuará con la receta de los realities de Marcos Gorban, el director argentino a cargo del remake. El canal ya anunció un nuevo programa para el próximo año, que tendrá la particularidad de grabarse en Calera de Tango y en Lima, tal como los últimos proyectos del género.
“El reality está más vivo que nunca porque es un gran evento de la televisión. Es el género que más conversación social genera. Mientras la gente quiera ver historias humanas reales y sentirse acompañada, el reality seguirá cautivando a la audiencia”, adelanta Díaz.

Con menos presupuesto y en medio de la crisis que atraviesa desde hace varios años, TVN anunció a principios de año, con bombos y platillos, que “MasterChef” tendría un nuevo ciclo, esta vez en la señal pública. Sin embargo, dos meses después el canal dio marcha atrás en su anuncio: el alto costo del programa y la política de austeridad terminaron por sepultar la gran apuesta en entretenimiento.
Apelando al archivo y a un clásico como “Mi nombre es”, TVN ha debido adaptarse a la competencia por el rating. El canal quedó en el último lugar de audiencia y no logró posicionar ningún programa entre los diez más vistos del año, algo que sí consiguieron los otros tres canales. Sin embargo, en la adversidad, su director de Programación, Javier Goldschmied, intenta ver el vaso medio lleno.
Para Goldschmied, “El regreso de “Mi nombre es” responde a una convicción muy clara: que en Chile hay talento que necesitaba ser visibilizado y que los buenos formatos no caducan, se resignifican”. En tanto, sobre la televisión abierta, señala que “no ha cambiado su misión, conectar emocionalmente con la audiencia, ofrecer experiencias colectivas y transversales, y este programa tiene esa capacidad”.
Sobre el hecho de recurrir a un formato conocido, el director explica que “no se trata solo de mirar al pasado, sino de traerlo al presente con una mirada contemporánea, moderna, cuidando la producción y el relato. Mostramos el talento de muchas personas que incluso potencian la industria del espectáculo; muchos de nuestros participantes están girando por distintos escenarios, logrando que un programa genere cambios en las vidas de las personas”.
En cuanto a los aires de nostalgia en la televisión abierta, agrega: “Tiene un valor enorme porque activa la memoria afectiva y genera confianza, pero por sí sola no alcanza. Nuestro desafío es combinar ese capital emocional con innovación en formatos, lenguaje y plataformas”.
El director de Programación de TVN cree que hoy la audiencia busca lo que siempre “han buscado, cercanía, emoción y sentido. Contenidos que los representen, que les hagan compañía, que informen con rigor, pero también que entretengan y generen conversación. Buscan historias bien contadas, rostros creíbles y propuestas que no subestimen a la audiencia. En un contexto de múltiples ofertas y pantallas, la televisión abierta sigue teniendo un rol clave cuando logra ser relevante, honesta y conectada con la vida cotidiana de las personas. Ese es el foco de nuestra programación, una que conecte con las personas y les haga sentido en los momentos de su vida”.
Para complementar su estrategia, el canal estatal también ha puesto al aire antiguos éxitos de su área dramática, como “La Fiera”. “Las teleseries clásicas no solo mantienen vigencia, sino que vuelven a instalar conversación, identidad y pertenencia. Hemos visto una respuesta sólida en audiencia, siempre en el podio y peleando el primer lugar, pero también en redes sociales y consumo digital, donde estos contenidos encuentran nuevas vidas. Además, refuerzan el valor patrimonial de TVN como canal público: historias que forman parte de la memoria colectiva del país y que siguen dialogando con el presente”, señala el director sobre la apuesta por revivir teleseries ante la ausencia de áreas dramáticas activas en la industria televisiva.



