Buscar
Entender es todo
cerrar
prueba de manejo al Geely EX5 Max

AUTO TEST

6 de Enero de 2026

Prueba de manejo al Geely EX5 Max: cuando el confort eléctrico se impone al carácter

En esta prueba de manejo al Geely EX5 Max, el SUV eléctrico chino deja en claro que su prioridad no está en emocionar, sino en relajar. Su conducción suave, el silencio permanente y un habitáculo muy bien aprovechado construyen una experiencia pensada para viajar cómodo y sin sobresaltos. Las cifras de potencia, autonomía y suspensión refuerzan ese enfoque, aunque la integración tecnológica —especialmente la interfaz— pone en evidencia una tensión entre sofisticación y usabilidad cotidiana.

Por
Compartir

La prueba de manejo al Geely EX5 Max comienza con una primera impresión clara: su diseño exterior cumple, pero no sorprende. Las proporciones están bien resueltas y el conjunto transmite modernidad sin estridencias, aunque algunos observadores encuentran similitudes con SUV de segmentos superiores. Esa neutralidad estética se replica en el interior, donde predominan superficies limpias, tecnologías integradas y un enfoque minimalista que favorece la amplitud del habitáculo.

El EX5 Max no busca destacar por un diseño radical, sino encajar en un perfil funcional y familiar, con llantas generosas y líneas suaves que apuntan a un equilibrio entre presencia y sobriedad.

Prueba de manejo al Geely EX5 Max: dinámica suave con fundamentos técnicos

En movimiento, el SUV confirma su orientación hacia el confort. La versión Max desarrolla 214 hp y 320 Nm de torque, con aceleración de 0 a 100 km/h en alrededor de 7,1 s y rapidez en medios rangos moderados.

La puesta a punto del chasis aprovecha elementos técnicos de la plataforma Global Electric Architecture (GEA), que integra la batería como parte estructural, promoviendo una distribución equilibrada de masa y una rigidez que favorece el control de inercias. En contextos de frenado exigente, por ejemplo, esa estructura contribuye a detener el vehículo con precisión sin cabeceos excesivos, algo destacable para un SUV de tamaño medio.

Las suspensiones —McPherson adelante y multi-link atrás— están calibradas intencionalmente hacia la absorción de irregularidades, priorizando una marcha silenciosa y confortable en ciudad y carretera. Esto se traduce en una sensación de estabilidad y un comportamiento dinámico que se siente firme pero sin rigidez deportiva.

La dirección es liviana y comunicativa, lo que refuerza la percepción de que el SUV “se siente” maniobrable y ligero en ciudad, incluso cuando su peso supera los 1.700 kg según cifras técnicas.

A pesar de su enfoque hacia la comodidad, existe un esfuerzo técnico detrás para que las inercias de la carrocería se controlen adecuadamente en curvas amplias y cambios de dirección, aunque sin buscar un comportamiento deportivo intenso.

Tecnología abundante, pero una usabilidad discutible

Uno de los puntos más conflictivos de esta prueba de manejo al Geely EX5 Max tiene que ver con la interacción hombre-máquina. La casi total ausencia de botones físicos obliga a gestionar prácticamente todas las funciones desde la pantalla central, una decisión coherente con la estética minimalista, pero no siempre con la ergonomía.

El ejemplo más evidente es la alarma de sobrepaso momentáneo de velocidad. Este sistema depende de sensores que leen las señales de tránsito, una solución tecnológicamente avanzada y, en teoría, muy valiosa. El problema aparece cuando la lectura no es correcta y el sistema emite alertas falsas.

Desactivar esa alarma exige no menos de cuatro interacciones en la pantalla. Además, solo puede hacerse con el vehículo en movimiento, ya que la opción no está disponible cuando el auto está detenido. Peor aún, el proceso debe repetirse cada vez que el Geely inicia la marcha. El resultado es una molestia recurrente que interfiere con una experiencia de conducción que, por concepto, debería ser tranquila.

Un habitáculo amplio que entiende la lógica familiar

Si hay un terreno donde el EX5 Max se muestra especialmente sólido es el interior. Esta prueba de manejo al Geely EX5 Max deja en evidencia un habitáculo muy espacioso y cómodo para todos los ocupantes. La plataforma eléctrica permite un piso completamente plano, lo que mejora de forma notable la habitabilidad de las plazas traseras y facilita movimientos laterales dentro del habitáculo.

La insonorización también es destacable: pruebas independientes han registrado niveles de ruido inferiores a muchos competidores en su segmento, reforzando la sensación de tranquilidad durante la marcha. En esta prueba, aquello también resultó evidente. En trayectos urbanos, esa combinación de confort, silencio y respuesta suave de aceleración se traduce en una conducción menos fatigosa.

Los asientos delanteros, además, incorporan función de masaje, una característica poco habitual en el segmento. En este caso, la activación resulta simple con un solo click en la pantalla central, demostrando que la tecnología puede ser intuitiva cuando está bien implementada.

Conectividad y asistencias: abundancia tecnificada con matices

Más allá del confort y la amplitud, el EX5 Max ofrece un paquete tecnológico completo que incluye sistemas de asistencia avanzada, conectividad remota y servicios digitales integrados. El SUV dispone de un sistema de conducción eléctrica “11 en 1” que mejora eficiencia y control del motor eléctrico, según la marca.

La batería de 60,22 kWh LFP se ubica bajo el piso, contribuyendo no solo al centro de gravedad bajo, sino también a la estabilidad general. La autonomía homologada oscila alrededor de los 430–490 km según ciclo y condiciones de uso, con soporte para carga rápida DC hasta 160 kW que permite recuperar cerca del 80 % de la batería en menos de 30 minutos en estaciones compatibles.

Estas cifras colocan al EX5 Max en una posición competitiva en cuanto a alcance y rapidez de carga dentro de su segmento, aunque en uso mixto de carretera y ciudad las cifras pueden variar según estilo de conducción y condiciones climáticas.

Prueba de manejo al Geely EX5 Max: confort logrado, carácter secundario

Como conclusión, la prueba de manejo al Geely EX5 Max confirma que este SUV eléctrico prioriza el confort por sobre cualquier otra variable dinámica. Su conducción suave, la suspensión que filtra con eficacia las irregularidades del camino y una sensación general de marcha relajada se alinean con el planteamiento de un vehículo familiar cómodo y silencioso.

Los datos técnicos y las pruebas especializadas apoyan que la experiencia detrás del volante es agradable y accesible, aunque sin una vocación deportiva definida. El espacio interior, la plataformas plana y la ergonomía general del habitáculo refuerzan esa lógica.

No obstante, la fuerte dependencia de la pantalla central y la gestión poco amigable de algunas funciones operativas introducen fricciones que contrastan con el espíritu relajado del conjunto. El EX5 Max demuestra que Geely entiende bien cómo hacer un eléctrico cómodo y eficaz, pero también que la interacción tecnológica aún exige ajustes para que acompañe —y no complique— una experiencia de uso plena y sin sobresaltos.

Notas relacionadas

Salir de la versión móvil