Política
20 de Enero de 2026El debate que surge sobre la autonomía de la Fiscalía tras el nombramiento de Trinidad Steinert en el Ministerio de Seguridad
José Antonio Kast habría optado por la (ex) fiscal regional Trinidad Steinert para liderar el Ministerio de Seguridad. Sin embargo, el nombramiento no ha estado exento de críticas y dudas, precisamente por la autonomía que debe tener la Fiscalía respecto de los poderes del Estado.
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Anoche se destapó la última gran incógnita sobre el gabinete del Presidente electo: el Ministerio de Seguridad. Finalmente, se conoció que José Antonio Kast habría optado por la fiscal regional Trinidad Steinert.
La Fiscalía oficializó su salida y durante las próximas horas se espera que sea la elegida para asumir el cargo. Sin embargo, su nombramiento no ha estado exento de críticas.
Principalmente desde la izquierda han salido a cuestionar que una fiscal asuma un cargo gubernamental.
“Me parece bastante preocupante para el país que se saque una fiscal del Ministerio Público que está desarrollando una labor para asumir un rol político. ¿Hace cuánto tiempo la fiscal venía hablando con el equipo del presidente electo? ¿Aportó información a su candidatura?”, cuestionó el senador socialista Tomás de Rementería.
Lo mismo dijo de Steinert la diputada Carmen Hertz (PC): “Improcedente que una fiscal regional pase tan sueltamente a un cargo político, lesiona la autonomía del Ministerio Público y acrecienta las dudas acerca de que ‘las instituciones funcionan'”.

FOTO: CRISTOBAL ESCOBAR/AGENCIAUNO
Pero más allá de parlamentarios, incluso entre fiscales habría sido tema de conversación el que asuma el cargo, puesto que si bien no hay restricciones sobre ingresar al Ejecutivo, sí existen inhabilidades para fiscales regionales sobre postular al Senado o la Cámara de Diputados.
Sin embargo, en el rubro las opiniones son diversas. Abogados como el abogado y exconvencional Mauricio Daza, apuntan: “Siempre es complicada para la autonomía del Misterio Público que un fiscal en ejercicio se vaya directo a un cargo de confianza política. En algún punto tuvieron que negociar el cargo mientras era fiscal. La vez previa que ocurrió (fiscal Peña), el resultado no fue el mejor. En todo caso le deseo sinceramente que tenga mucho éxito en la importante labor que va a asumir”.
Por otro lado, el abogado constitucionalista Javier Couso dice que “considerando que se apresta a ingresar al gobierno de una nueva administración, el conflicto de intereses se reduce mucho. En otras palabras, de haberse reelegido la actual coalición, el que una fiscal que estuvo investigando hechos en que tenía interés el gobierno que se reeligió, eso habría sido complejo”.
“El que abandone para siempre la Fiscalía para ingresar al gobierno de un partido que nunca ha gobernando el país, reduce el potencial conflicto de intereses. Dicho esto, sería prudente que en el futuro transcurriese un tiempo razonable (1 o 2 años) antes de que pase del Ministerio Público al Ejecutivo”, menciona Couso.
Similar opina el abogado penalista y académico de la Usach, Marcos Contreras: “Los fiscales y en particular fiscales especializados en determinados ámbitos son personas que naturalmente son idóneas para ocupar un cargo como el que va a ocupar la fiscal Steinert. Respecto de la afectación a la autonomía creo en principio que, en abstracto, no se verificaría eso, sino que habría que ver si en concreto hubiera habido alguna investigación previa llevada por esta fiscal que hubiera tenido algún sesgo político del favorecimiento al sector que hoy la nombra. No creo que por el solo hecho de que una fiscal pasa a formar parte de un ministerio se afecte la autonomía o credibilidad de la institución en su conjunto”.



