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Fotos: Felipe Figueroa/ The Clinic.

Ciudad

21 de Enero de 2026

Entre aplausos, pifias y bocinazos, una breve discusión por Tierras Raras y una improvisada junta con autoridades: el paso de Kast por Lirquén

En presidente electo llegó a Lirquén, donde comenzó con un pequeño encuentro con voluntarios de la zona. Ahí, en medio de una charla amistosa, fue emplazado por una joven que le consultó por una eventual responsabilidad del proyecto Tierras Raras en los incendios. El futuro mandatario entregó una respuesta, marcada principalmente por su defensa a proyectos mineros de la zona. Si bien fue recibido positivamente por la mayoría de los presentes, encontró sus desertores en el camino, y el final de su punto terminaron llegando un grupo de autoridades locales y regionales, con lo que un pequeño punto de prensa culminó en un particular encuentro.

Por Agustín Morel
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Pasadas las 19:30 y tras una serie de cambios del lugar en donde realizaría su punto de prensa, el presidente electo, José Antonio Kast, llegó a Lirquén, una de las localidades más afectadas por los incendios forestales en Biobío y Ñuble.

El futuro mandatario comenzó con una tranquila y poco mediática aparición, en una calle en una loma sobre las poblaciones que se vieron destruidas por las llamas, en la que compartió serenamente un diálogo con jóvenes voluntarios, a quiénes les consultó por sus estudios. Tras un diálogo amistoso, el presidente electo sufrió su primera incómoda interacción en lo que sería una tranquila aparición pública.

Dentro del grupo de los presentes, una joven se paró al frente de él, justo antes de que comenzara su diálogo con la prensa, y le consultó qué pensaba sobre una eventual responsabilidad del proyecto Tierras Raras de Aclara con el incendio. El mandatario electo no desacreditó la consulta de la joven, aunque se sustentó en una respuesta en la que tomó una clara posición por los proyectos mineros.

Mientras tanto, Kast recibió gritos a favor de personas en las casas de abajo de la loma quienes lo invitaron a visitarlos, y aplausos de algunos de los que llegaron al punto de prensa. Sin embargo, también debió enfrentarse a un grupo minoritario de personas que intervinieron emplazando a la futura autoridad con gritos desafiantes.

Poco a poco llegó más gente, se generó tensión en el ambiente, y terminaron llegando al lugar alcaldes de diferentes localidades, diputadas de la zona, el Gobernador Regional, entre otras autoridades, lo que convirtió el sereno encuentro en un caótico escenario, en el que José Antonio Kast terminó abandonando entre bocinazos de personas que querían pasar por la estrecha calle que estaba tapada por el improvisado punto de prensa.

La defensa de Kast a proyectos mineros

El primer obstáculo de José Antonio Kast fue un pequeño diálogo con una joven del sector. Todo comenzó cuando le preguntó “¿Qué opina de Aclara y su posible responsabilidad en esto?”.

El diálogo continuó:

Kast: ¿Usted qué cree?

Joven: Le estoy preguntando a usted.

Kast: ¿Pero qué cree?

Joven: Estoy esperando la investigación.

Kast: Eso.

Joven: ¿usted igual?

Kast: No creo que alguien pueda utilizar algo así para generar esto (…).

Joven: O sea, va a llevar la pregunta para otro lado.

Kast: Es que yo también la puedo llevar esa pregunta a otra cosa, que se lo dije una vez a una persona electa de la zona. Le dije mira, las personas de esta zona tienen que viajar al norte en turnos de 14×14 a trabajar en la minería. Aquí se está desarrollando un proyecto que se detuvo por unos naranjillos. La invito a ver dónde están los naranjillos ahora.

Joven: Son estudios medioambientales que sirven para algo, son importantes.

Kast: Si, yo lo comparto. Pero seis naranjillos en un estudio muy grande detuvo un proyecto que, eventualmente, porque hoy está en duda si se hace o no porque hay mucha resistencia, podría tener una inversión minera de $5 mil millones de dólares proyectados en el tiempo. Y cuántas fuentes de trabajo eran, porque en Tomé y en Penco no hay trabajo, entonces las personas tienen que ir al norte a turnos de 14×14.

El futuro mandatario respaldó su postura ocupando ejemplos de cómo la minería podría ser de beneficio para la zona, dejando de lado el impacto ambiental. “Si este hubiese sido un proyecto minero viable, en su momento, a lo mejor aquí hubiesen habido mil, dos mil fuentes de trabajo las que se pueden haber perdido quizás en Lota donde estaban las minas. Se cerraron las minas. A esas personas las capacitaron para ser peluqueros, gasfiters y hoy día no tienen trabajo“, sostuvo.

Luego continuó: “Yo no sé cuanta superficie había comprado esa empresa. 100, 200, 1.000 hectáreas, e iban a hacer un proyecto minero acotado en un lugar. Si uno certifica que no hay contaminación, porque eso tiene que ser objetivo. Si yo tengo una autoridad medioambiental y me fija ciertas normas y yo las cumplo, hay un tema objetivo”, remarcó.

Finalmente, y sin aclarar si apoyaba en su totalidad el proyecto, el presidente electo utilizó el proyecto Dominga como ejemplo. “La Mina Dominga le habría traído a las personas de La Higuera en una comuna pequeñita, pobre, agua potable, luz eléctrica, educación de calidad, muchos beneficios para las personas. Y esto no es en contra del medioambiente, es con el medioambiente, pero siempre pensando en las personas y eso es algo que uno tiene que dimensionar”, concluyó.

Más aplausos que pifias, y la inesperada llegada de otras autoridades

Tras el breve debate, el presidente electo se enfrentó a sus primeros desertores. Un grupo de presentes le gritaron cosas, mientras lo invitaban a actuar por revertir la situación que dejaron los incendios forestales. En ese momento se escucharon los primeros bocinazos que le alertaron a José Antonio Kast que se moviera del lugar. Además se generó un confuso momento, por personas que pensaron que estaba el Pailita en el lugar, y manifestaron su decepción cuando se percataron que eran figuras políticas.

Rápidamente aparecieron sus adherentes, quienes recriminaron los silbidos y gritos opositores, e hicieron sentir bien recibido a la autoridad electa.

En medio de este confuso momento, poco a poco fueron llegando autoridades. El futuro mandatario llegó con parte de su equipo, y el futuro ministro de Vivienda, Iván Poduje, y luego llegaron las diputadas Francesca Muñoz (PSC) y Marlene Pérez (Ind-UDI), el alcalde de Penco, Rodrigo Vera, los alcaldes de Zapallar, Gustavo Alessandri y de Calera de Tango, Hortensia Mora, el gobernador regional del Biobío, Sergio Giacaman, entre otras autoridades locales.

El propio Kast actuó sorprendido ante esta escena, y remarcó “esto no suponía ser un punto de prensa”. Fue ahí que el mandatario electo abordó el rol que tendrán como gobierno en la reconstrucción, agradeció los esfuerzos del alcalde de Penco en la emergencia en Lirquén, y remarcó que continuarán las labores que está realizando el actual Gobierno en el proceso de recuperación.

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