Tiempo Libre
22 de Enero de 2026Los bares universitarios que resisten en República y se adaptan al recambio generacional: “Cuando yo era garzona eran todos cerveceros, no buscaban tragos de autor”
La época estival en el centro de Santiago se caracteriza por las altas temperaturas que azotan contra el pavimento y la escasa presencia de personas transitando por sus calles. Con los universitarios de vacaciones, algunos locales optan por bajar la cortina y esperar pacientemente la llegada de marzo, el mes donde todo se reactiva nuevamente. Sin embargo, hay tres bares de Barrio República que apuestan por mantenerse abiertos y posicionarse como la carta segura para quienes buscan gastar poco y pasar un buen rato sin salir de la ciudad.
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Cercano a la Alameda, precisamente entre Metro Los Heróes y República, permanecen ubicados tres clásicos del sector: Pub Makalu, S&S Bar y Señor Monkey. Nacidos durante los inicios del 2000, estos locales que forman parte de la identidad del centro, han logrado permanecer firmes y sobrevivir a una pandemia, estallido social y una crisis de seguridad que golpea desde hace años.
Makalu: “Coctelería de calidad y a buen precio”

En la calle Salvador Sanfuentes se encuentra Makalú, un proyecto familiar que partió el año 2000 ofreciendo principalmente completos y papas fritas. Eventualmente y reconociendo una demanda, iniciaron el proceso legal para convertirse en un bar. Desde entonces han debido sortear distintos desafíos: cambios de administración, asuntos de seguridad, estallido social y una pandemia que casi los “liquida”. A este lugar llega todo tipo de público, pero mayoritariamente jóvenes en grupo que desean divertirse fumando en la terraza y sin gastar demasiado en el barrio República.
Javiera Quezada, su actual administradora, así lo explica: “El público ha cambiado bastante a como era antes. Aquí llegaban metaleros y gente más under, pero con la llegada de las universidades llegó gente más joven y distinta. Antes había muchos bares en el sector, pero la pandemia se llevó varios y fuimos solo algunos los que sobrevivimos”.
—¿Qué diferencias reconoces entre los universitarios de la época versus los de ahora?
—Ellos han cambiado sus gustos. Cuando yo era garzona, eran todos cerveceros, no buscaban tragos de autor. Hoy en cambio, ya no vienen solo por un shop; ahora piden cervezas artesanales y más coctelería, a pesar de no tener demasiados ingresos.
—Claro, el poder adquisitivo de un estudiante no es el mismo que el de alguien que ya está inserto en el mundo laboral
—Por eso mismo tratamos de jugar harto con las promociones y happy hour. La idea es que la gente pueda disfrutar de buena comida y buenos tragos, pero a un precio accesible.
S&S BAR: “Somos la revolución de República”

“Somos la revolución de Repu”, así define su administrador Diego Illanes al bar predilecto de los jóvenes que ya no solo buscan beber, sino vivir una experiencia. Es cosa de caminar por la calle Salvador Sanfuentes durante un día jueves o viernes para notar la fila de personas que esperan ansiosamente por una mesa en el popular recinto. Y es que sus paredes grafiteadas, sus papas con crema ácida, la música en vivo y la ambientación del lugar te invitan a olvidar por completo el aspecto gris de Santiago Centro.
“Nosotros llevamos 10 años aquí y nacimos como un bar para satisfacer las necesidades universitarias. No abrimos hasta tarde, no somos una disco y siempre hemos mantenido el foco en ser un restobar. La idea no es tan solo vender copete y por eso le damos harto enfoque a la comida”, dice Illanes.
—¿Cómo es el cliente que elige S&S por sobre otro bar?
—Nosotros no nos consideramos competencia porque lo que hacemos es un poco distinto. Somos conocidos como “la revolución de Repu” y eso es lo que intentamos entregar. Hay clientes que entraron a la universidad con nosotros y hoy ya vienen en otro horario. Entonces, no solamente vendemos cervezas.
Bar Señor Monkey: “Aquí encuentras un shop por $3.500”

No se puede hablar del Señor Monkey sin trasladarse inmediatamente a los terremotos, la decena de monos que adornan su pared y al rock que durante todo el día suena de fondo y enciende a los entusiastas que llegan hasta el lugar en medio de República. Este clásico del centro partió el año 2008 como una verdadera apuesta familiar, marcando desde el comienzo su sello personal: apuntar por el precio consciente. En la actualidad, el local es administrado 100% por sus dueños, el “Mono” y la “Mona”, un matrimonio que hizo de este proyecto su familia.
“Este es un recinto donde puedes escuchar música diferente. Viene gente buscando lo que no es común en todas partes. Nuestra esencia se basa en el trato que tenemos con el equipo y los clientes, porque la idea es que se sientan en su segunda casa”, aseguran.
Sobre las nuevas preferencias de consumo entre los jóvenes, el “Mono” comparte una idea similar a la de sus colegas: “Hoy la gente prefiere tomar menos, pero de calidad. Antes tomaban en volumen y eso ya no es tan así”.
“Hoy nos enfocamos en los nuevos gustos que tienen los mechones porque las nuevas generaciones de universitarios ya no beben mucho. Aquí un shop lo puedes encontrar por $3.500”, añade.
La inseguridad del Barrio Universitario
En la actualidad, Santiago cuenta con más de 50 establecimientos de educación superior y, según la administración de turno a cargo de Mario Desbordes, dentro de sus principales urgencias se encuentra el asunto de la seguridad y la recuperación de los espacios públicos. Asimismo, el último balance de seguridad comunal 2025 reveló que las incivilidades disminuyeron un 35,5% durante el último periodo, pasando de 4.637 a 2.989 casos, mientras que los delitos cayeron en un 55%.
—¿Es el sector algo castigador con los locales que buscan emprender?
—De todas maneras, pero lo que nosotros nos mantiene acá es que somos buenos vecinos. Nosotros le damos vida, lo tratamos de mantener bonito, lo iluminamos y le damos movimiento a un barrio que es castigador durante la noche, pero la buena convivencia nos da el respaldo para hacer lo que hacemos, asegura Diego.
—¿Y cómo lidian con el asunto de la seguridad en República?
—Siempre tenemos movimiento y gente afuera, sin embargo, no es mucho lo que podemos hacer. Cuando los chicos tienen que irse en la noche, se vuelve realmente peligroso ir a tomar la micro a la Alameda.
—¿Han notado alguna diferencia entre la administración de Irací y Desbordes?
—Si tú me preguntas directamente, no. Nada que podamos decir sobre Desbordes o lo está haciendo increíblemente bien. Ninguna diferencia entre una administración y otra.



