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Agustín Iglesias, alcalde de Independencia (Chile Vamos): “Creo que el gobierno de José Antonio Kast no va a tener luna de miel”

El jefe comunal adelanta que exigirá que el futuro gobierno cumpla con las altas expectativas que ha generado, aunque plantea una mirada crítica sobre las propuestas migratorias, como líder de una comuna con una de las mayores cifras de población extranjera. Iglesias, uno de los nuevos liderazgos de Chile Vamos, también sostiene que en su coalición faltó una mayor reflexión en torno al ingreso expedito al gobierno. Y explica su nueva faceta de "Tío Emilio" para enfrentar las incivilidades de su comuna y que le trajó réditos en redes sociales con un video con más de 8,2 millones de visualizaciones.

Por 15 de Febrero de 2026
Agustín Iglesias
Agustín Iglesias
El alcalde de Independencia, Agustín Iglesias. Fotos: Francisco Paredes / The Clinic
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8,2 millones de visualizaciones registra en Instagram un video del alcalde Agustín Iglesias que lo muestra yendo personalmente a cursar una multa a la casa de un sujeto que botó basura en un lugar no habilitado para ello. Las métricas son sorpresivas si se considera que políticos de la talla del Presidente Gabriel Boric o José Antonio Kast han logrado peaks muy inferiores en las redes sociales.

“El nuevo Tío Emilio”, lo han bautizado en las redes algunos de sus seguidores. Se trata, precisamente, de una faceta que el edil de Independencia buscará explotar.

“Pero esta es una faceta de un alcalde presente. Un alcalde que está él mismo involucrado en los problemas que los vecinos tienen, haciendo valer la ley. Porque aquí hay una señal de decirle a los vecinos de Independencia que si botan basura en la vía pública, serán sancionados y se les irá a buscar a la casa”, dice Iglesias desde la oficina del municipio que lidera desde diciembre de 2024, cargo que asumió con solo 29 años.

El hito digital del alcalde —quien no milita en partidos, pero que fue elegido en un cupo de la UDI—responde a una de las prioridades que ha puesto sobre la comuna: bajar las cifras de incevilidades en su comuna, es decir, de los comportamientos antisociales que dañan la convivencia, como los grafitis, escuchar música a un alto volumen o instalar parrillas en la calle para la venta de alimentos.

Fue en ese marco que el miércoles pasado Iglesias recibió en la alcaldía a la futura ministra de Seguridad de José Antonio Kast, Trinidad Steinert, a quien le presentó una nueva ordenanza denominada “Cero Incivilidades”, que contempla multas de hasta 5 UTM, suspensión de beneficios municipales y un registro de infractores reincidentes.

—¿Se puede realmente terminar con los grafitis o botar basura en la calle?

—Ninguno de los problemas que tiene el Estado o la vida en comunidad se puede terminar cien por ciento. Eso no existe ni en los delitos ni en las incivilidades. Pero lo importante es reducirlo de manera significativa. Pero sabemos que llegar a cero es prácticamente imposible. 

El alcalde Agustín Iglesias, el miércoles, tras sostener un encuentro con la futura ministra Trinidad Steinert.

“Hay una correlación directa entre incivilidades e inmigrantes”

El alcalde Agustín Iglesias detalla que a partir de marzo habrá un equipo dedicado a buscar incivilidades y que se preocuparán de que las sanciones se cumplan. Se trata de un tema que, de hecho, trató con la futura ministra Steinert en su oficina, con quien coincidieron en el rol que deben cumplir los juzgados de policía local para hacer valer la multa. “Aunque suene extremo, los juzgados tienen la posibilidad de hacer una orden de arresto de tres días”, pone como ejemplo Iglesias.

—Algunos apuntan a un aumento de las incivilidades dado el aumento de la población migrante. En el caso de Independencia, casi un tercio de su población es de origen extranjero. ¿Tiene una relación una cosa con la otra?

—No lo descarto, lo confirmo. Tengo buena relación con muchos migrantes en la comuna. Sí descarto que la gran mayoría sea delincuente o tenga un comportamiento complejo, estigmatizar a la población migrante es un error y muchas veces pagan justos por pecadores. Pero sí las conductas más incivilizadas que afectan a los entornos y los barrios tienen que ver con la migración. Es decir, las parrillas en la calle o los ruidos molestos son más recurrentes entre la población migrante. Hay diferentes cosas que tienen que ver con las propias culturas y tradiciones, o por la manera de entender el espacio público.

En Perú, por ejemplo, uno puede ver cómo las cocinerías en la calle están prácticamente permitidas y es parte de su idiosincrasia, pero en Chile eso no es así. Hay una correlación directa entre incivilidades e inmigrantes.

—Antes de ser elegido alcalde, decía que los extranjeros de su comuna se debían adaptar a la cultura chilena. ¿Se generó ese cambio?

—Es complejo y no llevamos el tiempo suficiente para que eso pase. Sí hemos dado señales, hemos cerrado locales comerciales, hemos quitado parrillas, hemos hecho valer la ley, pero esto es más lento que lo que la comunidad quisiera. Creo que la comunidad migrante sí ve con atención que llega un gobierno nuevo que aparentemente tiene la mano más dura y que se va a exigir con más fuerza el cumplimiento de la norma cívica mínima para vivir en comunidad. 

Lo que hay que decir también es que Independencia es la comuna que disminuyó las incivilidades de manera más importante en Santiago. Un 22% de baja aproximadamente de 2024 a 2025, muy por lejos de otras comunas. Las otras comunas, las que mejor lo hacen, lo hacen en un 8%. Eso habla bien del trabajo que estamos haciendo acá, que tiene que ver con robustecer seguridad pública. El municipio anterior gastaba $80 millones al año en seguridad pública, mientras que ahora gastamos $1.000 millones.

“Queda mucho para que los venezolanos quieran volver a su país”, dice Iglesias, alcalde de una de las comunas con mayor proporción de población migrante.

—Ha pasado poco más desde la captura de Nicolás Maduro por parte de EE.UU. ¿Notó un algún cambio entre la población migrante? ¿Cree que están planeando retornar a su país?

—Creo que los venezolanos siguen expectantes. Pienso que la euforia inicial disminuyó rápidamente cuando se supo que Delcy Rodrígues es quien gobierna. Hay una espera de qué va a pasar. Eso genera en la comunidad migrante una expectativa aún baja. Muchas quieren volver, estar con su familia y retomar su vida, pero aún esto no ha terminado. Queda mucho, creo yo, para que los venezolanos quieran volver a su país.

“Se jugó mucho con la promesa (del futuro gobierno) de expulsar migrantes. Expulsar migrantes masivamente no es razonable”

—Una de las promesas del futuro gobierno era lograr la expulsión de los inmigrantes irregulares. ¿Confía en que se logrará?

—Creo que esa promesa es muy compleja. Se jugó con mucho riesgo con la promesa de expulsar migrantes. Expulsar migrantes masivamente no es razonable, porque si bien hay personas que hay que expulsar porque delinquen en el país, hay mucha gente que llega a Chile buscando oportunidades y que se comporta bien en el país, que son buenas personas. Eso existe, eso ocurre. Entonces, enmarcar a todos los inmigrantes como si fueran todos lo mismo y decir que se les va a impulsar a todos, es un error. 

Uno sí esperaría que las expulsiones mejoren. Diría que este gobierno fue bastante incapaz de expulsar, no sé si fue por poca intención o porque no estuviera de acuerdo con eso, entonces uno esperaría que el salto en expulsiones aumente en forma importante con el futuro gobierno.

—Hubo una cuenta regresiva del propio Kast…

—No estoy de acuerdo con esa cuenta regresiva. La cuenta regresiva a mí me parece una cuestión comunicacional, pero que sabemos que no es efectiva. Nadie cree que el 11 de marzo se van a ir todos los inmigrantes.

—La exministra Carolina Tohá llamó al actual gobierno a empadronar antes del 11 de marzo.

—Es una alternativa que ella cuando fue ministra lo intentó hacer y fracasó. Tener información sobre los migrantes, que no es lo mismo que regularizar, es importante. Hoy el Estado desconoce mucho qué pasa con los migrantes y la oportunidad de identificarlos va a despejar una duda de quiénes se quieren identificar y quiénes no, quiénes delinquen y quiénes están acá por otros motivos. Por eso entiendo lo que dice la exministra, ya que tener mejor información va a ayudar al Estado a enfocar los esfuerzos donde es prioritario. Pero creo que la expulsión masiva no es posible, entonces hay que focalizar la expulsión en quienes más dañan la convivencia. 

El alcalde Iglesias dice no estar de acuerdo con la cuenta regresiva de José Antonio Kast en materia de migración.

Agustín Iglesias: “Como alcalde, voy a exigir que se cumplan las expectativas que hay con el nuevo gobierno de José Antonio Kast”

—¿Cree que será corta la luna de miel de Kast con la ciudadanía?

—Creo que no va a haber. Creo que el gobierno de Kast no va a tener luna de miel. Primero, porque los gobiernos de emergencia no tienen luna de miel, ya que en estos se exige rápidamente que haya resultados respecto de las expectativas. La ciudadanía, además, va a estar encima de eso rápido. Por eso también los alcaldes vamos a estar encima rápido. Yo como alcalde voy a exigir que la expectativa que hay, se cumpla. Pero además, porque la relación con la oposición no será sencilla.

—¿Qué señales ha visto hasta ahora de la futura oposición?

—Creo que la izquierda todavía pasa por una serie de conflictos internos, especialmente por las diferencias del PS y el FA con el resto del bloque. Uno no sabe qué esperar del PC, y eso no es novedad. Uno esperaría que los alcaldes de oposición colaboren y también el Congreso, ya que llevamos años estancados por discusiones estériles. Eso entrampa las políticas públicas y genera malestar en la ciudadanía. Uno espera que la oposición haya aprendido, que el Frente Amplio haya aprendido la lección de lo que significa gobernar. 

—Cuando dice que exigirá que se cumplan las expectativas, ¿qué es lo que más reclamará usted?

—Los temas que abordó el presidente electo son todos bien importantes. Pero al menos en seguridad va a ser muy importante ver señales claras desde el principio. 

—¿Cómo ha visto que se ha desempeñado hasta ahora el presidente electo?

—A mí me ha gustado su estilo desde que ganó en adelante. Ha sido sobrio, sin entrar tanto en polémicas. Creo que ha entendido su rol de unificar a la centroderecha completa, desde Demócratas hasta el Partido Republicano. Pienso que el Partido Republicano construyó su capital en antagonismo con las derechas y construyó un gobierno con la derecha clásica. Si bien hay muchos independientes, entendió que necesitaba gobernar con más que los republicanos.

—Tuvo una gira conservadora en Europa.

—Sí, pero también estuvo con Lula en Brasil, se ha abierto a otros espacios. Esto responde a la necesidad de que el gobierno de emergencia desde el 11 de marzo él esté encima. Por eso creo que hace una gira bien completa y amplia, va a los lugares que más le interesa recorrer pensando que desde el 11 de marzo tiene que estar acá. Me imagino que va a buscar inversión,enterarse sobre lo que se está haciendo y conversar de otras experiencias. Es una gira que ha sido muy criticada, pero para mí es parte de lo que un presidente puede hacer antes de asumir el gobierno.

—Se reunió con Viktor Orban, primer ministro de Hungría…

—Es raro esperar que un político desconozca del todo su historia política. Él tiene una cercanía con Orbán desde antes, entonces me imagino que hay una relación previa y que es un poco ineludible para él. Uno podría hacerse la misma pregunta sobre su relación con Bukele, pero hay cosas que aprender en todos lados.

—¿Tiene una oportunidad de realizar un gesto político en caso de apoyar la postulación Michelle Bachelet?

—Creo que es una decisión difícil y ni siquiera sé bien qué es lo que haría yo. Si bien creo que hay una oportunidad, también creo que hay un comportamiento de al frente que no ayuda. El problema en política es que cuando intenta ser el winner en el juego, hace que la colaboración sea más difícil. Creo que es una candidatura que entra con dificultades ante las relaciones con Trump, entonces hay muchos factores a analizar. Creo que debiera haber una conversación abierta con la oposición sobre por qué avanzar o no en esto.

“No creo que Evelyn Matthei esté en la primera línea”, dice Agustín Iglesias.

“Falta una reflexión más clara sobre por qué RN y la UDI ingresan tan rápido a un gobierno sin ningún comentario y con mucha facilidad”

—¿Cuál será el peso de Chile Vamos en el próximo Ejecutivo?

—Hay dos cosas. Una es cuál es el rol que jugará Chile Vamos en el gobierno. Creo que en Chile Vamos hay personas con oficio y experiencia, que han pasado por dos gobiernos, y lo que puedan hacer sus actores históricos va a colaborar con el gobierno y eso es importante. 

Yo sí creo que los dirigentes de Chile Vamos no han hecho ninguna reflexión sobre este ingreso tan rápido al gobierno cuando la historia del Partido Republicano se hizo en oposición a Chile Vamos. Esto de que éramos una derecha cobarde no se puede olvidar tan rápido, ahí falta una reflexión clara sobre por qué RN y la UDI ingresa tan rápido al gobierno sin ningún comentario y con mucha facilidad. Eso va a ser importante para la reconstrucción de la confianza que tenga la ciudadanía en Chile Vamos, porque el proyecto tiene el riesgo de que se pierda si termina subsumiéndose en el Partido Republicano. Porque yo creo que Chile Vamos es un proyecto diferente al Partido Republicano, con otro énfasis y otra mirada de lo que es la política. Por lo tanto, uno esperaría que los dirigentes hagan una reflexión más profunda para que se entienda bien ese ingreso inmediato a este gobierno.

—¿Hubo mayor reflexión sobre la derrota?

—Creo que no. Es como que desde la primera vuelta en adelante hubiera habido un borrón y cuenta nueva y se apoyara al candidato. Fue un proceso muy largo el de Evelyn Matthei, donde dentro del proceso hubo alguna autocrítica, pero no ha habido una reflexión profunda sobre en qué se falló y cuál es el desgaste de Chile Vamos. Ahora, también es importante reflexionar sobre por qué se ingresó tan rápidamente y acriticamente al gobierno de Kast. Pienso que había que entrar sin dudas, pero a quienes son dirigentes de partido les correspondía una explicación bien clara sobre por qué se ingresaba, con qué críticas y cuál papel se iba a jugar ahí. Eso no ha ocurrido.

—¿Ha vuelto a conversar con Evelyn Matthei?

—Al principio tuvimos alguna conversación, pero muy acotada. Es doloroso el proceso de la derrota, pero no hemos tenido una conversación extensa sobre lo que vino después.

—¿La ve en primera línea de la política?

—Al menos mientras este gobierno esté, no creo que esté en la primera línea. 

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