Ciudad
18 de Febrero de 2026“Los alimentos en la playa tienen una mala manipulación”: Intoxicaciones por consumo de alimentos en lugares no habilitados van al alza
Este año se han registrado 209 brotes de enfermedades transmitidas por alimentos, las que pueden provocar cuadros agudos de enfermedades gastrointestinales que pueden derivar en hospitalizaciones y atenciones de urgencia. En esa línea, la recomendación de expertos es a tener cuidado en la manipulación de los alimentos, así como a solo consumir en comercios establecidos, puesto que si en 2024 solo un 10% de los brotes eran asociados al consumo en lugares no habilitados, en 2025 la cifra aumentó a 16%.
Compartir
En verano aumentan las temperaturas y la población chilena aprovecha la época para tomarse vacaciones generalmente. Entre los destinos preferidos están las playas, que reciben a miles de veraneantes durante el periodo estival. Sin embargo, la temporada también está asociada a un aumento en las enfermedades gastrointestinales.
Técnicamente, un brote de enfermedades transmitidas por alimentos (ETA) corresponde a un evento en el que dos o más personas enferman, presentando sintomatología similar, luego de haber consumido un mismo tipo de alimentos o agua y donde la evidencia epidemiológica sugiera que estos fueron la causa de la enfermedad.
Y según explica Jorge Vilches, jefe del departamento de epidemiología del Ministerio de Salud, “a la quinta semana epidemiológica de 2026, se han notificado 209 brotes de enfermedades transmitidas por alimentos (ETA), lo que representa un aumento del 21% en comparación al mismo periodo del año 2025“.
Una razón no menor es que en esta época aumenta la venta de alimentos irregulares en playas, que este verano ya han registrado, por ejemplo, venta de alcohol en ciertos balnearios, así como la cuestionada elaboración de frutillas con cobertura de chocolate.
De hecho, el año pasado ya habían aumentado los brotes de ETA respecto de años anteriores a raíz del consumo en lugares no habilitados para el expendio de comida o bebestibles.
Si en 2024 eran el 10,94% de los casos, el año pasado aumentó a 16,48%.

FOTO: SÓCRATES ORELLANA / UNO NOTICIAS
Entre los síntomas está la diarrea y los vómitos, que pueden ser virales o incluso bacterianos, y que acorde a Yael Toporowicz, nutricionista de IntegraMédica, “puede ser grave, cuadros que si no son controlados, pueden generar deshidratación y que la persona llegue a urgencias”.
Toporowicz dice que si bien no se puede relacionar directamente un aumento en la venta de alimentos en la playa con esta alza, que “los alimentos en la playa claramente tienen una mala manipulación, hay cadenas de frío (que se rompen), contaminación cruzada, y eso obviamente puede impactar en este número de alza de enfermedades gastrointestinales”.
Pescados y productos de pesca entre los principales causantes
Generalmente los brotes de ETA se presentan en verano con mayor frecuencia que el resto del año, lo que se puede atribuir a varios factores.
Uno de ellos son las condiciones climáticas: el calor echa a perder más rápido los alimentos, sobre todo considerando que en el periodo estival aumenta el consumo de comidas como pescados y mariscos.

FOTO: DIEGO MARTIN / AGENCIAUNO
Según las notificaciones del Minsal, los pescados y productos de pesca (33,7%) así como comidas y platos preparados (31,3%) son los principales alimentos involucrados.
Llamado a lavarse las manos y no consumir alimentos o bebestibles en lugares no autorizados
De todas formas, las maneras de prevenir las enfermedades de transmisión por alimentos no es muy compleja.
En esa línea, Vilches llama a “lavar siempre frutas y verduras, mantener carnes y lácteos refrigerados y evitar la contaminación cruzada separando alimentos crudos de cocidos. Asimismo, instamos a la población a consumir únicamente agua potable o hervida, lavarse las manos frecuentemente y adquirir productos solo en establecimientos autorizados para garantizar la seguridad alimentaria“.
Y Nicole Ugalde, nutricionista de Planificación de Aramark Chile, empresa dedicada a los servicios de alimentos, menciona que “en verano, los alimentos se vuelven mucho más sensibles a las altas temperaturas. Mantener la cadena de frío, extremar la higiene y evitar la contaminación cruzada son medidas fundamentales para prevenir riesgos para la salud”.



