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Foto: Agencia Uno.

Ciudad

22 de Febrero de 2026

“Amenaza con generar un daño significativo”: El reclamo del Club de la Unión por la reconversión del Paseo Bandera en corredor vial

El recinto, vecino de la calle, presentó reclamos ante el Consejo de Monumentos Nacionales por las eventuales afectaciones que podría generar la intervención del paseo en el inmueble, que además es Monumento Histórico. Aseguran que puede haber "riesgo estructural por vibraciones, un impacto visual y paisajístico invasivo y alteración del uso y goce del espacio público".

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Uno de los vecinos del Paseo Bandera en el centro de Santiago es el Club de la Unión, desde donde no recibieron de forma alegre la noticia de que el sector sería reconvertido en un corredor vial para que vuelva a transitar el transporte público, como solía ser hasta 2017, cuando se convirtió en peatonal.

En noviembre, le enviaron una carta al Consejo de Monumentos Nacionales, apuntando a que el proyecto “amenaza con generar un daño significativo e irreversible” al sector, y que sería “ilegal” si no cuenta con autorización previa del Consejo de Monumentos Nacionales y el Servicio de Evalución Ambiental, se lee en El Mercurio.

El proyecto, de una inversión estimada de $1.600 millones, comenzó sus trabajos para rehabilitar la vía el 2 de febrero, y se espera que transiten cuatro recorridos de bus, lo que desde el Gobierno esperan que empiecen a operar el segundo semestre de 2026.

Sin embargo, la carta del Club de la Unión firmada por Rodrigo Izquierdo, presidente de la Unión Inmobiliaria S.A. -propietaria del recinto-, solicitaron al Consejo de Monuentos Nacionales iniciar un procedimiento administrativo para “recabar antecedentes, fiscalizar y pronunciarse sobre la legalidad y procedencia del proyecto”.

Aquello, dado a “su emplazamiento dentro de una zona típica y su afectación directa a Monumentos Históricos, entre ellos, el inmueble en cuestión“, se lee.

Dado que el club fue declarado Monumento Histórico en 1981, se le confiara una “protección especialísima, quedando bajo la tuición y supervisión del consejo”, lee la carta publicada por El Mercurio.

Alegan además, que el proyecto se inserta en un conjunto urbano declarado “zona típica”, y de características únicas, bajo la denominación “sector de las calles Nueva York, La Bolsa y Club de la Unión”, y que cualquier intervención “no solo afecta a inmuebles individuales, sino al ‘valor conjunto’ que la ley busca resguardar”.

A comienzos de febrero comenzaron las obras en el Paseo Bandera.
FOTO: LUKAS SOLIS / AGENCIAUNO

En esa línea, solicitan al Consejo de Monumentos Nacionales oficiar al municipio de Santiago, al Ministerio de Transportes y al Serviu, “requiriendo la remisión de todos los antecedentes técnicos, jurídicos, planos y diseños del proyecto, incluyendo estudios de impacto vial, estructural y patrimonial”.

Así también exigen un pronunciamiento sobre la pertinencia de que el proyecto pase por el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), dado que la zona sería un Área Colocada Bajo Protección Oficial.

“La Corte Suprema ha sostenido reiteradamente que proyectos que se emplazan en zonas típicas y que son susceptibles de causar una alteración al patrimonio cultural deben ser sometidos al SEIA”, lee la misiva, de modo que piden que el organismo evalúe las afectaciones del proyecto.

Riesgo por vibraciones: las posibles afectaciones de la reconversión en el edificio del Club de la Unión

Aún así, la inmobiliaria del club nunca recibió respuesta desde el Consejo de Monumentos Nacionales, por lo que ahora estarían evaluando otras vías para elevar el reclamo.

Y es que entre las afectaciones que proyectan -que señalaron en el documento que presentaron al Consejo de Monumentos Nacionales- está que “las obras contempladas, lejos de ser menores, implican una transformación sustancial del espacio público y comprenden, a lo menos: la habilitación de una carpeta de rodado vehicular de baja velocidad; la instalación de paraderos para el transporte público; la implementación de señalética vial específica; la instalación de dispositivos de seguridad vial, entre otros”.

Así también identifican “riesgo estructural por vibraciones, un impacto visual y paisajístico invasivo y alteración del uso y goce del espacio público”.

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