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Bad Gyal

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10 de Marzo de 2026

Bad Gyal y su nuevo álbum “Más Cara”: “Chile es uno de los países que más me ha ayudado en mi desarrollo”

En conversación con The Clinic, la artista española habla sobre la nostalgia del reggaetón de los 2000 que inspira su nuevo disco, su colaboración con Chencho Corleone, el proceso creativo detrás de "Más Cara" y el vínculo especial que mantiene con el público chileno.

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El nombre de Bad Gyal ya suena como nombre propio en el género urbano global. Con diez años de carrera, la española lanza su segundo álbum, “Más Cara”, un proyecto personal inspirado en la música que marcó sus primeros recuerdos y que continúa moldeando su evolución artística. En 19 canciones, la artista fusiona reggaetón, R&B, dancehall, merengue house, shatta jamaiquino, guaracha y kompa haitiano, entre otros géneros.

El guiño nostálgico al reggaetón dosmilero se siente en cada textura del álbum Bad Gyal. El proyecto tomó forma junto a una nueva generación de productores innovadores como Botlok, Jorge Milliano, Mazzarri y Wicked Outside, además de figuras fundamentales del género como Luny Tunes, Nely el Arma Secreta, Sky Rompiendo, Ovy On The Drums y MAG.

“Más Cara” también reúne a un destacado grupo de colaboradores, entre ellos 8Belial, Chencho Corleone, De La Rose, J Álvarez, Jadiel, Jenny “La Sexy Voz”, Maureen, Ozuna y Víctor Mendívil.

En el día previo al estreno de su álbum, la española conversa con The Clinic. “Es una mezcla de emociones el día previo: estoy contenta y nerviosa, con muchas ganas de que el mundo vea este proyecto, pero sobre todo feliz”.

La artista también admite que le interesa el feedback en las redes. “Me meto a ver si a la gente le ha gustado, qué sensaciones tienen, si mis fans se lo están disfrutando, qué canciones gustan más, qué canciones gustan menos y qué colaboraciones les han gustado más. Así que sí, obviamente, estos días voy a estar chequeando”.

—¿Cómo se da, para una artista que viene del otro lado del Atlántico, desde Europa, esa conexión y apropiación —en el buen sentido— de raíces musicales que nacen en el Caribe y en América Latina, como el dancehall o el reggaetón, que están muy presentes en tu música?

—Para mí es algo muy orgánico, si te soy honesta. Yo soy española y quizás tendría más lógica hacer algo inspirado directamente en mi nacionalidad, pero mi inspiración viene desde el amor y la admiración. Desde que tengo uso de razón he sido fan de los géneros caribeños: desde el dembow hasta el reggaetón y el dancehall. Ahora también estoy trabajando con un músico de Haití. En general, el Caribe me parece una región muy rica en variedad de géneros y nunca deja de sorprenderme todo lo que me inspira. Ese es, en el fondo, mi camino y la forma en que encuentro lo que realmente me llena al hacer música.

—Una de tus últimas canciones es con Chencho Corleone, que sin duda es un referente del reguetón más old school. ¿Cómo fue trabajar con él y cómo se dio esta colaboración?

—Fue increíble, porque cuando creamos la canción yo escuchaba el coro y me imaginaba su voz. Se lo comenté al equipo y les dije: “Chencho encajaría perfecto, pero no creo que pase”. Al final, él es uno de los compositores más importantes del género, un artista muy respetado, que ha trabajado con gente como Bad Bunny o Rosalía, o sea, con las grandes ligas. Pero el equipo tuvo mucha fe y me dijeron: “Vamos a intentarlo, puede pasar”. Y al final se dio. Fue increíble poder crear el tema con él en el estudio, escribir juntos y hacer ajustes para que él se sintiera cómodo. Además, contar con Luny Tunes en la producción fue un sueño cumplido.

—¿Por qué crees que ese sonido del reguetón más cercano a los orígenes, al de los años 2000, sigue teniendo tanto espacio y sigue generando tantas ganas de bailar?

—Yo creo que porque es música muy bien hecha y que se siente muy física, muy en el cuerpo. También está la parte de la nostalgia, aunque en realidad el reguetón nunca se ha ido. Todos disfrutamos reconectando con esa música con la que crecimos, con la que bailamos en nuestras primeras fiestas. Y al mismo tiempo la generación nueva, que quizás no lo vivió en ese momento, lo consume y le encanta también. Entonces es una música que funciona prácticamente para todo.

—¿Cuáles son los conceptos que hoy te definen en este momento de tu vida? Quizás más allá de la música: sentimientos, valores.

—Mantenerme fiel a mí misma, priorizar mi libertad, trabajar en mi amor propio, cuidarme y tratar de ser buena persona con los míos y con la gente que me quiere. También sentirme afortunada y agradecida todos los días por lo bonita que es mi vida. Suena muy hippie, pero así es.

—Tu carrera ya lleva varios años. Desde 2016 empezaste a publicar música. Cuando miras hacia atrás, ¿cómo ves ese camino?

—Siento que han sido diez años de evolución, pasito a paso. Ha habido varios momentos concretos que me han ayudado a crecer y desarrollarme: desde mi primera mixtape, luego las primeras giras en España y en Europa, después las primeras giras en Latinoamérica, y más tarde colaboraciones con artistas como Anitta, Karol G, Myke Towers y Rauw Alejandro. Todo eso ha ido construyendo el camino poco a poco.

—Chile también tiene una relación muy fuerte con el género. De hecho, es uno de los países del mundo donde más se escucha reguetón ¿Tienes pensado seguir estrechando ese lazo con Chile y Sudamérica, a través de colaboraciones o vínculos con artistas de acá?

—Chile es uno de los países que más me ha ayudado en mi desarrollo. Tengo un apoyo increíble del público chileno. Soy súper admiradora de los artistas de Chile y consumo mucho su música. Honestamente, ahora mismo, como he estado tan concentrada en el álbum, no tengo nada apalabrado. Pero siempre tengo la puerta abierta para Chile. No descarto que surjan más colaboraciones con artistas de allá, porque los admiro un montón. Y también tengo muchísimas ganas de volver y compartir con mi público, porque de verdad que son increíbles.

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