El Nissan GT-R R36 volverá antes de 2030 con un tren motriz híbrido y un chasis completamente nuevo. Lo que sabe la industria —y lo que aún permanece sin respuesta— sobre el sucesor más esperado del automovilismo japonés.
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Hubo un momento, en agosto de 2025, en que la línea de montaje de la planta de Tochigi quedó en silencio. El último Nissan GT-R R35 había rodado fuera del taller después de 18 años ininterrumpidos de producción —un récord de longevidad para un superdeportivo moderno—, y nadie, ni dentro ni fuera de la compañía, tenía del todo claro qué vendría después. La espera por el Nissan GT-R R36 se había prolongado lo suficiente como para poner a prueba incluso a los fanáticos más pacientes, y la idea de un sucesor comenzaba a sentirse más como un rumor que se negaba a morir que como un plan concreto.
Pero Godzilla no está muerto. Solo está en proceso de mutación.
El Nissan GT-R R36: confirmado, híbrido y con fecha tentativa
En el Salón Internacional del Automóvil de Nueva York 2026, Ponz Pandikuthira, vicepresidente sénior y director de planificación de Nissan Norteamérica, reveló en exclusiva al medio The Drive que “para 2028 habrá anuncios concretos y, con suerte, antes de que termine la década veremos un GT-R R36”. Es la declaración más precisa que ha dado un ejecutivo de la marca desde que el R35 salió de producción, y convirtió lo que muchos consideraban especulación en una promesa institucional.
El chasis será completamente nuevo, pero el tren motriz tendrá al menos una pieza muy familiar: el bloque del V6 biturbo de 3,8 litros —denominado internamente VR38— que impulsó al R35 durante toda su vida útil. La razón es tan pragmática como emotiva: ir completamente eléctrico ha sido descartado. En cambio, el R36 llegará con un sistema híbrido construido alrededor de una evolución de ese motor legendario.
Pandikuthira mencionó que el bloque del motor no cambiará demasiado, pero no todos los componentes del R35 pasarán a la siguiente generación. Piezas como las culatas y los pistones serán rediseñados. La transmisión también será nueva: más allá del V6 biturbo rediseñado y el componente híbrido, se espera una caja de velocidades renovada. La tracción total —mecánica o eléctrica— está dada por sentada.

Por qué el Nissan GT-R R36 no puede ser un eléctrico puro
Pandikuthira fue directo: “Sabemos que necesitará algún nivel de electrificación. Y no puede ser electrificación por el bien de la electrificación. Sigue necesitando ser un vehículo de alto rendimiento: Nürburgring, múltiples vueltas, mantener récords de tiempo. Y ese equilibrio es lo que está retrasando la introducción de la siguiente generación”.
La frase “Nürburgring” no es casual. Es la señal cifrada que los ingenieros de Nissan usan para comunicar a los aficionados que el ADN del auto no está en negociación. El GT-R R35 fue desarrollado y afinado en ese exigente circuito alemán, y el R36 está siendo construido con exactamente el mismo enfoque implacable orientado a la pista.
El problema real es regulatorio. Pandikuthira señaló que el tren motriz del R35 no cumpliría las normas de emisiones en varias regiones, y que quiere que el R36 “sea un auto global”. Eso significa que deberá superar las estrictas regulaciones Euro 7. Un V6 biturbo sin electrificación no pasaría ese filtro en Europa ni en partes de Asia. Pero un eléctrico puro —con las limitaciones actuales de batería en condiciones de pista sostenida— tampoco garantiza el rendimiento que define al GT-R. De ahí el híbrido como solución de compromiso que, paradójicamente, podría traducirse en más potencia que cualquiera de sus predecesores.
Del concepto eléctrico Hyper Force a la realidad híbrida
El camino hasta aquí no fue lineal. En el Salón de la Movilidad de Japón de 2023, Nissan presentó el Hyper Force, un superdeportivo eléctrico conceptual con baterías de estado sólido. Prometía 1.341 cv procedentes de motores eléctricos y una velocidad máxima cercana a los 320 km/h —casi el doble de la potencia del GT-R NISMO más extremo jamás vendido al público—. Su silueta retomaba las cuatro luces traseras redondas, el alerón masivo y la línea de hombros alta del R35, pero llevada a un extremo futurista que recordaba más a un videojuego que a un auto de calle.
Sin embargo, el responsable de producto Guillaume Cartier reconoció que la empresa estaba “explorando rutas diferentes” para un GT-R de próxima generación, señalando que no existía “un plan claro” para lanzar un nuevo superdeportivo, en un contexto donde la demanda global de vehículos eléctricos en el segmento premium se había enfriado notablemente. El Hyper Force, que había sido descrito internamente como “un sueño audaz pero tangible”, quedó en suspenso conceptual.
Lo que sí quedó claro con las últimas declaraciones es que el R36 será “un auto completamente nuevo” con un chasis diferente al del R35, aunque podría conservar el mismo motor base, revisado en profundidad.

La sombra financiera sobre el Godzilla que viene
Aquí reside la tensión central del relato. Nissan no atraviesa su mejor momento. Las dificultades financieras de la compañía podrían significar menos recursos para la investigación y el desarrollo del R36, con más fondos destinados a sostener modelos de mayor volumen como el X-Trail/Rogue y el Altima.
El CEO Ivan Espinosa reconoció que la compañía no tiene “un plan preciso definido hoy” y que el GT-R “evolucionará y reemergerá en el futuro” —una frase diseñada para no cerrar ninguna puerta, pero que tampoco abre ninguna ventana concreta—. Dado el precario estado financiero de Nissan, el R36 probablemente está cerca del fondo de la lista de prioridades de la empresa.
Y, sin embargo, Pandikuthira habló en Nueva York con la convicción de alguien que tiene algo entre manos. Según él, hay un grupo central de entusiastas en Japón trabajando en el GT-R de próxima generación dentro de los pasillos de Nissan. No es un proyecto muerto. Es un proyecto en tensión entre la ambición técnica y la realidad contable.

Lo que aún no sabemos del Nissan GT-R R36
Las incógnitas son sustanciales. No se ha confirmado cuánta electrificación llevará exactamente: podría ser un sistema de 48 voltios con supercargador eléctrico, podría ser un sistema enchufable con motores eléctricos en el eje delantero, o algo intermedio. La cifra de potencia total tampoco está definida públicamente, aunque dependiendo del paquete de batería y motor eléctrico que Nissan elija, es fácil imaginar que el R36 entregue más de 800 cv.
El diseño permanece en el misterio. Queda por ver si el cupé llegará como un tributo a sus predecesores con líneas retro, o si presentará líneas futuristas como el concepto eléctrico Hyper Force presentado en 2023. La pregunta es si Nissan apostará por la nostalgia —en un mercado que premia los guiños al pasado— o por una ruptura radical que justifique el salto generacional.
Lo que no está en duda es que el nombre importa. “El GT-R es parte de nuestra mitología. Siempre habrá un GT-R”, dijo Pandikuthira a Autoblog en el Salón de Nueva York 2026.



