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AUTO TEST

21 de Abril de 2026

La trampa del progreso: por qué los autos eléctricos se hunden en el mercado de segunda mano

La depreciación de autos eléctricos en el mercado de segunda mano alcanza hasta el 58% en cinco años, el doble que un vehículo de combustión. La guerra de precios, la obsolescencia tecnológica y la baja demanda explican un fenómeno que tiene ganadores inesperados.

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Compraste el futuro. Lo pagaste caro. Y la depreciación de tu auto eléctrico ya empezó antes de salir del concesionario.

Esa es la experiencia que describen miles de propietarios que intentaron vender sus vehículos en los últimos dos años y se encontraron con una realidad brutal: un auto eléctrico con tres años de antigüedad y 45.000 kilómetros recorridos pierde el 50% de su valor, según un estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) realizado en colaboración con asociaciones europeas agrupadas en BEUC. Para un conductor que pagó 40.000 euros por un sedán eléctrico en 2022, eso equivale a ver evaporarse 20.000 euros en el tiempo que tardó en cambiarle los neumáticos dos veces.

No es mala suerte. Es una tendencia estructural que está redefiniendo el mercado automotriz global.

Cifras que golpean: cuánto vale un eléctrico usado

Según cálculos del portal especializado iSeeCars, que monitorizó 800.000 vehículos vendidos entre marzo de 2024 y febrero de 2025, un auto eléctrico pierde el 58,8% de su valor en cinco años. La comparación con otros tipos de propulsión es reveladora: los modelos diésel pierden cerca del 36% en ese período, mientras que los de gasolina bajan aproximadamente un 33%. El híbrido enchufable se sitúa en un punto intermedio, con un 39% de depreciación.

Dicho de otro modo: la devaluación de los vehículos eléctricos casi duplica la de los motores a combustión tradicionales.

El caso más extremo lo encarna el Jaguar I-Pace. Este SUV eléctrico acumula una depreciación del 72,2% en cinco años, seguido del BMW Serie 7 con 67,1% y el Tesla Model S con 65,2%. En el otro extremo, el Porsche Taycan retiene alrededor del 77% de su valor tras tres años, demostrando que no todos los eléctricos son iguales ante el mercado.

La geografía también importa. Según la patronal española GANVAM, el precio medio del vehículo eléctrico de segunda mano en España se situó en 30.626 euros, lo que supone un descenso interanual del 10,3%. En otros países la caída es aún más pronunciada.

El “efecto Tesla”: la guerra de precios que derrumba el valor residual de los eléctricos

Enero de 2023. Tesla apretó el gatillo: recortó agresivamente los precios de sus modelos nuevos. Lo que siguió fue una cascada.

Según datos de la consultora francesa Indicata, los precios de los autos eléctricos usados sufrieron una caída del 20% entre principios de 2023 y mediados de 2024. El mecanismo es simple y devastador: cuando un fabricante baja el precio de un modelo nuevo, todos sus equivalentes de segunda mano pierden valor de forma proporcional e inmediata.

El precio de los autos usados en general cayó un 3,6% durante 2023, mientras que el de los eléctricos lo hizo un 31,8%. Siete de los diez modelos usados que más valor perdieron en ese período eran completamente eléctricos, según el análisis de iSeeCars sobre más de 1,8 millones de vehículos.

Las empresas de renting y alquiler pagaron un precio especialmente alto. Hertz anunció pérdidas de 150 millones de dólares relacionadas con la depreciación de su flota Tesla. Sixt reveló que los coches eléctricos fueron responsables de 40 millones de euros de pérdidas en 2023.

En países como España, el fenómeno recibió un nombre propio entre los analistas: “efecto Tesla”. La competencia de precios entre las marcas para aumentar las ventas se convirtió en un factor determinante en la reducción del valor de los usados, según argumentó la patronal GANVAM.

Por qué se deprecian más: obsolescencia acelerada y demanda floja

Detrás de la pérdida de valor de los autos eléctricos hay una paradoja: el progreso tecnológico es el peor enemigo del valor residual.

Entre los principales factores de la mayor depreciación, la OCU destaca el notable aumento de la autonomía de las versiones más recientes, que prácticamente se ha multiplicado por dos en los últimos tres años, así como el elevado precio que tenían los primeros modelos. Un comprador que evalúa un eléctrico de 2020 frente a uno de 2024 no está comparando la misma tecnología: el modelo nuevo puede recorrer el doble de distancia, cargar en la mitad del tiempo y ofrecer asistentes de conducción que el primero ni siquiera soñaba.

Scott Case, director ejecutivo de la consultora Recurrent, lo resumió con claridad: comprar, vender o cubrir un vehículo eléctrico sin considerar el estado de la batería es como valorar un auto de combustión sin saber el odómetro. La incertidumbre sobre la degradación de la batería genera desconfianza en los compradores de segunda mano y presiona los precios a la baja.

El otro problema es estructural: la oferta crece más rápido que la demanda. Los autos eléctricos tardan unos 169 días en venderse en el mercado de usados, frente a los 60 días de un diésel, según recoge Motorpasión sin precisar la fuente original. Mientras tanto, cerca del 90% de la demanda en el mercado de ocasión sigue orientada hacia motores a combustión.

Quién gana con la depreciación de autos eléctricos en segunda mano

Hay un lado B en esta historia, y tiene compradores sonrientes.

La caída de precio de los eléctricos usados abre una ventana de oportunidad inédita para quienes quieren dar el salto a la electromovilidad sin pagar el precio de estreno. En España, un Tesla Model 3 Long Range con menos de 80.000 kilómetros ronda actualmente los 30.000 euros, mientras uno nuevo parte de unos 39.990 euros antes de ayudas.

La OCU anima a aprovechar los bajos precios: es posible encontrar berlinas e incluso SUVs de marcas reconocidas, con poco kilometraje y autonomías cercanas a los 300 kilómetros, por menos de 20.000 euros, conservando además la garantía de batería del fabricante de hasta 8 años o 160.000 kilómetros.

En el segmento premium, las oportunidades son aún más llamativas: un Mercedes EQE 300 con 15.000 kilómetros puede costar menos de 47.000 euros, cuando el modelo nuevo parte de los 72.815 euros.

En México, según datos de Mercado Libre Motors, los tres eléctricos de segunda mano más vendidos son el Tesla Model 3, el Model Y y el Model X, confirmando que una masa creciente de compradores está dispuesta a entrar al mundo eléctrico por la puerta de la ocasión.

¿Cuándo se estabilizará la depreciación de los autos eléctricos?

El mercado de eléctricos usados está madurando, y es probable que la depreciación se estabilice en los próximos años a medida que la tecnología se consolide y los compradores de segunda mano ganen confianza, según análisis de Electromovilidad 24.

La OCU comparte esa lectura: espera que, cuando los costes de fabricación se igualen y la autonomía deje de ser un diferenciador dramático entre generaciones, la curva de depreciación de los autos eléctricos converja con la de los vehículos tradicionales.

Pero eso aún no ha ocurrido. Por ahora, quien compró su eléctrico creyendo en el futuro sostiene en sus manos un activo que cae de precio al ritmo exacto que avanza la tecnología que lo creó.

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