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23 de Abril de 2026“Estoy terminando, pero con la sensación de que el título no servirá de nada”: El incierto futuro de los estudiantes de Arcos en medio de compra por parte de la Usach
La posible compra del Instituto Profesional Arcos por parte de la Universidad de Santiago de Chile (USACH) continúa en pausa y en medio de cuestionamientos políticos, académicos y financieros. Los relatos de estudiantes dan cuenta de un escenario marcado por la incertidumbre, falta de información oficial y un deterioro progresivo de las condiciones académicas.
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El conflicto que tiene como protagonista al instituto Arcos se arrastra desde 2024, cuando se anunció el cierre del instituto por problemas financieros y la eventual compra por parte de otra casa de estudios.
Estudiantes cuentan que fueron informados de que el instituto se encontraba en quiebra en 2024, lo que inició un proceso de compra donde dos universidades se encontraban interesadas. Finalmente, se comunicó en 2025 que sería la Universidad de Santiago la que adquiriría el instituto especializado en las artes y las comunicaciones.
Sin embargo, en conversación con The Clinic, el rector José Sanfuentes, aclaró que: “El IP Arcos nunca ha estado en situación de quiebra. No sabemos si eso fue comunicado a los estudiantes por las anteriores autoridades del Mineduc; o si esa percepción está originada en información de prensa u otras interpretaciones, pero no corresponde a la realidad institucional”.
Las denuncias sobre la falta de un solo canal de información y de certezas ha provocado en el alumnado incertidumbre, confusión y desilusión. Tiare, estudiante de ilustración, señala que: “Ha sido súper difícil porque como que ya nadie quiere ir. Están todos bajoneados porque dicen, ‘ya no vale la pena porque no estamos acreditados, no sirve de nada’. Además, creo que hay un problema con lo de las becas.”
Según el testimonio de Tiare, el rector les había prometido que podrían culminar sus estudios y titularse si seguían en la institución mientras durara este proceso. “A nosotros hace dos años casi nos dijeron que habíamos caído en quiebra y la solución a ello era que nos compraría una universidad, entonces como para compensar ese shock nos dijeron que saldríamos con títulos universitarios”, afirma.
Compra de Arcos por la Usach queda en suspenso
La operación, según la Usach, surgió como una alternativa tras el anuncio de cierre de ARCOS, con el objetivo de resguardar la continuidad de estudios de sus alumnos y evitar la desaparición de un proyecto formativo ligado a las artes.
A esto se suma el análisis de la Contraloría General de la República de Chile, que detectó observaciones en el proceso y dejó la operación en suspenso, al considerar que faltaban antecedentes para su aprobación. Sobre el estado actual de la compra, el rector de Arcos indica que: “Actualmente se está a la espera de los procedimientos administrativos propios de una universidad pública de excelencia, que son los que determinan los plazos de materialización”.
Crisis en el Instituto Arcos: estudiantes denuncian incertidumbre, deterioro académico y falta de información
Cuando Arcos anunció su cierre, cientos de estudiantes se preguntaron qué pasaría con sus carreras, sus proyectos y los años ya invertidos.
Estudiantes relatan que desde 2024 la información sobre el futuro del instituto ARCOS ha sido escasa o derechamente inexistente. “Nadie sabe nada. La información que tenemos son rumores de pasillo, ni siquiera los profesores tienen claro qué está pasando”, afirma Rodrigo, estudiante de comunicación audiovisual.
Durante meses, estudiantes y docentes han permanecido sin información clara. Según los testimonios, esto derivó en: despidos masivos de profesores y personal administrativo; reducción de cursos, electivos y servicios académicos, como laboratorios y salas de computación, problemas en la continuidad de estudios, como asignaturas eliminadas y horarios acortados.
“Hay menos profesores, electivos sin docentes asignados, han acortado los horarios; antes las clases duraban hasta las 18:30hrs, ahora sólo hasta las 16:00 horas y el instituto cierra sus puertas más temprano”, asevera uno de los estudiantes.
Al mismo tiempo, crece la desconfianza hacia la administración por parte del estudiantado. Algunos estudiantes cuestionan la veracidad de la información entregada por rectoría, especialmente respecto a la supuesta quiebra del instituto y la continuidad de los beneficios estatales como la gratuidad.
El futuro de Arcos y sus estudiantes
Pese a todo, muchos continúan sus estudios por falta de alternativas. “Arcos me consumió dos años de gratuidad. Cambiarme significa endeudarme, así que me siento estancado”, señala un testimonio, mientras que otra estudiante confiesa: “Quiero seguir con la carrera para terminar con lo empezado, he dedicado cuatro años y lo único que me queda es finalizar esta etapa”. Según Rodrigo, ha visto que muchos de sus compañeros han decidido “terminar la carrera nomás como se pueda, para sacarse el cacho de encima”.
Otra de las preocupaciones, además, es el valor futuro de sus títulos. “Estoy terminando, pero con la sensación de que el título no servirá de nada”, cuenta una estudiante. La incertidumbre surgiría, comenta Rodrigo porque: “Lo que más se comenta es que el próximo año es el último de Arcos y se acaba”.
De acuerdo al rector, los títulos otorgados por el instituto: “Mantienen plena validez legal y reconocimiento en el mercado laboral.”
La versión del instituto
Respecto a las denuncias de estudiantes, se le preguntó al rector Sanfuentes sobre la información entregada al estudiantado, a lo que indicó que: “El instituto ha informado de manera permanente a los estudiantes y a la comunidad académica, tanto por escrito como en reuniones, respecto de la situación institucional y de su compromiso con la continuidad formativa.”
A pesar de esto, estudiantes como Rodrigo afirman que: “El rector ya ni se aparece”, y también se suma a aquellos que sienten les vendieron “una falsa promesa de que saldrían con un título de la Usach” si seguían estudiando, por lo que siente haber desperdiciado años de su gratuidad “en sacar un título en una institución que no existe”.
Sobre esta situación, el rector destacó que “Cada estudiante tiene derecho a sus propios sentimientos frente a este proceso. Sin embargo, es importante señalar que ningún estudiante ha perdido años de estudio ni ha desperdiciado su gratuidad, salvo aquellos que voluntariamente han decidido no continuar“, garantizando que ninguno ha perdido ni perderá sus beneficios a pesar de no estar acreditados, lo que solo implicaría que no se admitirán nuevos ingresos.
A partir de las denuncias sobre eliminación de clases y talleres, el rector afirma que: “No existen antecedentes que respalden esas afirmaciones. Las actividades académicas se han desarrollado conforme a lo programado para los estudiantes matriculados.” Respecto del personal, Sanfuentes cuenta que “al finalizar el 2024 se puso término a los contratos de 375 docentes y 167 administrativos de Santiago y Valparaíso, cumpliendo íntegramente con sus derechos, sin ningún reclamo laboral“.



