Secciones

The Clinic
Buscar
Entender es todo
cerrar
Cerrar publicidad
Cerrar publicidad

Negocios

16 de Septiembre de 2026

José Manuel Mena, presidente de la ABIF, ante nuevo Fondo para la Vivienda: “¿Necesitábamos que esto operara? No, no necesariamente”

José Manuel Mena llama a trabajar con precisión el detalle del funcionamiento del nuevo fondo, que se diseñó a semejanza de un instrumento existente en EE.UU.: “Fannie Mae fue una mala experiencia, una generación de hipotecas con malas políticas comerciales y posteriormente con mala política de seguimiento, eso no se debiera dar en Chile y no es el espíritu que he escuchado. Por ello, para que esto funcione bien, hay que precisar los procedimientos y las normativas posteriores”.

Por
Compartir
Escucha esta nota Audio generado por IA
00:00 07:45

Desde Londres, donde asiste para participar en ChileDay, el presidente de la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras (ABIF), José Manuel Mena, conversó con The Clinic sobre dos aspectos que afectan directamente el área de su industria y que rodean la reforma al mercado de capitales presentada recientemente por el gobierno.

Lo primero es la creación de un Fondo Nacional para la Vivienda (Fonavi), a través del cual el Estado comprará los créditos hipotecarios que otorguen los bancos, con el objetivo de reducir la tasa de interés de estos instrumentos. Este fondo nace de la experiencia en Estados Unidos con Fannie Mae, que fue uno de los causantes de la crisis subprime. “Fannie Mae fue una mala experiencia, una generación de hipoteca con malas políticas comerciales y posteriormente con mala política de seguimiento, eso no se debiera dar en Chile y no es el espíritu que he escuchado. Por ello, para que esto funcione bien, hay que precisar los procedimientos y las normativas posteriores”, advierte Mena, indicando que la ABIF no solicitó la creación de este fondo especial.

Lo segundo se relaciona con una materia que a pesar de lo esperado, no fue considerada en la reforma: cambios a la Tasa Máxima Convencional (TMC). “Es un tema que políticamente se debe resolver y que hoy es necesario modificar porque el crimen organizado ha penetrado. Hay un problema de delincuencia en segmentos donde las entidades reguladas, supervisadas, no pueden trabajar. Creo que a los bancos no les afecta en demasía, pero al país sí lo afecta”, indica a título personal

—¿Qué le parece la estructura del FONAVI?

—El FONAVI es un fondo de garantía, aunque no se comporta como el esquema de garantía habitual de los FOGAPE, pero está bajo su misma lógica de administración. Eso implica que el Fondo no está en el activo de BancoEstado, sino que está en un rut separado, pero su gestión estará hecha por personas que BancoEstado designa. La gran diferencia es que el Fondo va a comprar cartera de los bancos, eso es algo que yo no recuerdo haber visto anteriormente.

—¿Por qué no?

—Las compras de carteras se dan entre instituciones. Creo que este tema hay que trabajarlo para que se haga en buena forma, que el mercado la tome y no haya dudas en su operación. Estoy hablando, por lo tanto, de detalles más finos que me imagino que van a estar en la normativa. Para ello, creo que hay que armar un equipo técnico para establecer con claridad el proceso de la compra y los roles y las responsabilidades posteriores. A eso me refiero.

—¿Era necesario crear un fondo de estas características para los objetivos que persigue el gobierno, que es bajar la tasa del crédito hipotecario y que el mismo se extienda por más años?

—El objetivo, a diferencia de los programas anteriores, es intentar que la tasa del soberano llegue lo más cercano a la tasa final del crédito hipotecario que se entrega a las personas. Para eso es válido plantear un instrumento como éste, que nunca se había hecho. Hasta ahora hay una estructura en general que es válida para una ley, pero requiere más normativas una vez que la ley salga, lo cual se debe ir trabajando.

—¿No existían otros instrumentos para mismo fin?

—No hay muchas opciones, salvo crear este fondo. Este fondo tiene la ventaja de que no es deuda pública, sino que opera como un fondo de garantía.

—¿Ustedes como Asociación de Bancos necesitaban un proyecto como éste, un fondo que les comprara la cartera?

— Aquí lo que se va a comprar es el crédito y el banco, la cooperativa o la caja que origina un crédito, en vez de tener el activo en su institución, lo va a contabilizar en el activo del fondo. El que nosotros como emisores -voy a hablar en genérico, no solo como banco- ¿necesitábamos que esto operara? No, no necesariamente, porque los bancos y cooperativas tienen leverage para poder sustentar (los créditos). A lo mejor hay algunos que tienen menos, pero esto no es una exigencia que venga desde los emisores. Esa fue una decisión en la cual nosotros no estuvimos en la evaluación.

—¿Qué resguardos debe tener este nuevo instrumento para que no se transforme en un nuevo CAE como advirtió el economista Claudio Agostini y que se entreguen créditos a personas no tan solventes porque después se traspasará al Estado?

—La verdad, no sé si eso está bien resguardado. Aunque no veo que existan incentivos para cambiar las políticas comerciales de los emisores, eso es parte de lo que hay que precisar. El espíritu es que los créditos se originen en políticas comerciales que son propias de cada institución. No veo ese tipo de riesgo que dice Agostini.

—¿Pero siendo una política individual no se podría ir corriendo el cerco cuando el riesgo del crédito se traspasa a un tercero?

—Es cierto que no hay una política comercial única sino que cada institución tiene su propio marco de seguimiento al cliente, políticas de renegociación y cobranza. Por supuesto, éste es un punto interesante que habría que precisar también para que se cumpla el hecho de que sean operaciones sanas. Entiendo que ello está en la base, aquí no procede pensar que va a haber una distorsión de las políticas sanas de los créditos hipotecarios.

—De todas maneras, el fantasma de Fannie Mae, uno de los causantes de la crisis subprime, anda rondando

—Lo de Fannie Mae fue una mala experiencia. Pero hay políticas en la banca norteamericana que están muy alejadas de las sanas políticas que la banca chilena ha tenido por décadas. El mejor ejemplo es el caso de Silicon Valley Bank (quiebra), algo que jamás se habría reproducido o generado en Chile. Jamás, porque las políticas comerciales y de Basilea están aplicadas en muy buena forma. También Fannie Mae fue una mala experiencia, una generación de hipotecas con malas políticas comerciales y posteriormente con mala política de seguimiento, eso no se debiera dar en Chile y no es el espíritu que he escuchado. Por ello, para que esto funcione bien, hay que precisar los procedimientos y las normativas posteriores.

TMC: “A los bancos no lo afecta en demasía, pero al país sí”

—Respecto de la Tasa Máxima Convencional (TMC), ¿hubo borradores intercambiados con el gobierno en que este tema estuviera presente?

— Nosotros como Asociación de Bancos no fuimos parte de ningún borrador. En lo particular, soy parte del Consejo Consultivo del Mercado de Capitales hace muchos años, y en ese marco, sí hubo propuestas del Consejo al Ministro de Hacienda, considerando escenarios para corregir lo que hoy ha generado una distorsión en el mercado de crédito en cuota de montos menores. Se redactaron documentos, hubo comisiones de trabajo, yo participé en la comisión justamente de la Tasa Máxima Convencional, junto otras 12 personas de distintos ámbitos. Lo que se hizo posteriormente, dentro del Ministerio de Hacienda, desconozco completamente la lógica que se llevó; en la decisión final nosotros no fuimos parte.

—¿Ustedes quedan preocupados porque este tema no se aborda en esta reforma?


—Quiero responder en términos personales, porque este es un tema que a la banca en general no le afecta en forma significativa, porque la banca universal tiene otros productos y no le mueve tanto el plan de negocios.

—Entonces, ¿personalmente qué diría?
—Yo soy un profesional de casi 50 años, me tocó gestionar como gerente general de BancoEstado la creación del área de microcrédito. Creo que es un tema que políticamente se debe resolver y que hoy es necesario modificar porque el crimen organizado ha penetrado en segmentos que hoy día las entidades, no solamente bancarias, sino que cooperativas, retail financiero, cajas de compensación, no tienen margen para entregar créditos formales supervisados por la CMF. No hay ningún país en Latinoamérica que tenga máxima convencional o tasa de usura, en que la metodología sea un problema porque dan un margen mayor. Entiendo que el senador Daniel Núñez, del Partido Comunista, también se da cuenta de que hay un problema de delincuencia en segmentos donde las entidades reguladas, supervisadas, no pueden trabajar. Creo que a los bancos no les afecta en demasía, pero al país sí que lo afecta.


Notas relacionadas