
Política
22 de Septiembre de 2026Nuevo revés para García Ruminot: desde la oposición a republicanos responsabilizan al ministro por rechazo de reforma de seguridad
La reforma constitucional impulsada por La Moneda, que buscaba ampliar el plazo de detención de personas con una orden de expulsión administrativa, obtuvo 88 votos y quedó a solo uno del quorum necesario para avanzar, pese a que en el oficialismo daban por asegurados los apoyos. El resultado abrió cuestionamientos sobre la coordinación legislativa de la Segpres: mientras algunos dirigentes oficialistas apuntaron a quienes se descolgaron, desde republicanos admitieron que “los errores cuestan caro” y el PNL sostuvo que “alguien no está haciendo la pega”.
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Pasadas las 13:00 horas, las pantallas de la sala de la Cámara de Diputados mostraron el resultado de la votación de la reforma constitucional impulsada por el Gobierno, que buscaba ampliar el plazo de detención de personas con una orden de expulsión administrativa. Con 88 votos a favor, 28 en contra y 19 abstenciones, el plan de La Moneda se desmoronó.
Debido a que se trataba de una modificación a la Carta Fundamental, el quorum para su aprobación era de cuatro séptimos, es decir, 89 votos. Faltó solo uno para que la iniciativa avanzara y, desde la derecha, lejos de apuntar únicamente a los miembros de la oposición que se restaron o abstuvieron —entre ellos diputados del Frente Amplio, el Partido Comunista, el Partido Socialista y el PPD—, también surgieron cuestionamientos hacia el ministro de la Segpres, José García Ruminot.
El proyecto del Ejecutivo buscaba modificar el actual límite de cinco días para concretar una expulsión administrativa. Para ello, la propuesta establecía un plazo de entre cinco y 60 días, con la posibilidad de renovarlo hasta en dos ocasiones, lo que podía llevar la privación de libertad hasta los 180 días en algunos casos.
Los votos, según fuentes del oficialismo, estaban contados y, supuestamente, la estrategia estaba desplegada para que se aprobara la reforma. Sin embargo, el plan no resultó. Según comentan en el sector, hubo deficiencias por parte del ministro García Ruminot a la hora de contar los apoyos necesarios para aprobar la propuesta y construir una estrategia que asegurara su avance.
Esto, dado que una vez se publicaron los resultados, se vio que los votos del Partido De la Gente, con los que La Moneda contaba, no aparecieron aprobando la iniciativa, sino que se parlamentarios de dicha bancada, como Pamela Jiles, Zandra Parisi y Tamara Ramírez, se abstuvieron en la votación.
Los descuelgues que abrieron el flanco hacia García Ruminot
Por un lado, hay miembros del oficialismo que públicamente han optado por no responsabilizar al ministro de la Segpres, aun cuando admiten que no esperaban este resultado. El diputado republicano Stephan Schubert reveló su sorpresa ante el desenlace de la votación desde Nueva York, donde se encuentra como parte de la comitiva parlamentaria que acompaña al Presidente José Antonio Kast en su visita a las Naciones Unidas.
“Lo que faltó fue un voto, según lo que entiendo. Según también lo que entiendo, estaban los votos de sobra para lograr aprobar ese proyecto de ley, que es muy importante”, señaló el parlamentario.
Sin embargo, dirigió sus críticas hacia la oposición y quienes se restaron del acuerdo: “La autocrítica tiene que ver con aquellos parlamentarios que entienden que este es un proyecto relevante y lo votan en contra en primer lugar y luego con aquellos que habían comprometido su voto y que por alguna razón no votaron o votaron de manera distinta”.
El timonel de la UDI, Guillermo Ramírez, quien también acompañó a Kast a Nueva York, indicó que “hasta donde yo entendía hoy día en la mañana los votos estaban. Así que antes de pronunciarme, quiero analizar bien la pizarra y ver quiénes fueron los que votaron y cómo”.
Con todo, reconoció, al igual que Schubert, que la votación “fue una sorpresa”. Esto, según explicó, porque “aún con los parlamentarios que estamos acá, que estamos parados los de derecha con los de izquierda, ese proyecto se debería haber aprobado con una amplia mayoría y por alguna razón no ocurrió”.
La defensa, sin embargo, no fue tan cerrada en la derecha. La diputada Javiera Rodríguez (republicana) fue más crítica: “Las posibilidades de mejora siempre van a estar, más si el trabajo de la Segpres es coordinación y estrategia. Hay proyectos, como lo fue este, que realmente pueden marcar un antes y un después. Es en esos momentos cuando los errores cuestan caro”.
En el Partido Nacional Libertario, que no forma parte del oficialismo, pero sí ha respaldado parte de la agenda de seguridad del Gobierno, también hicieron públicas sus críticas. La diputada Paulina Muñoz señaló que el rechazo del proyecto “efectivamente, es una responsabilidad del gobierno”.
Así, sin mencionar directamente a García Ruminot, indicó que “alguien no está haciendo la pega, porque si se pierde una norma tan importante para un control efectivo de la emigración irregular por un voto, es porque no hubo una coordinación adecuada o hubo demasiada confianza en que los votos estaban de sobra”.
Las críticas opositoras
Desde la oposición destacaron el fracaso del Gobierno y aprovecharon el resultado para argumentar que este tipo de derrotas responde a la falta de diálogo de La Moneda con el sector. Según plantearon, una mayor coordinación con la oposición permitiría evitar este tipo de traspiés.
El diputado y presidente de la DC, Álvaro Ortiz, también desde Estados Unidos, evaluó que “pareciera ser el trabajo previo que tienen que hacer los ministros junto con sus equipos, no está dando resultado, o simplemente muchos diputados y diputadas ya se están revelando ante las imposiciones del gobierno en diferentes materias”.
Asimismo, señaló que sí se imagina que el ministro García Ruminot realizó un trabajo legislativo, “pero otra es estar viendo el voto a voto de los que efectivamente van a llegar el día de la votación, y a la hora que corresponde para estar chequeando eso. Aunque ellos tenían pensado que iban a ganar una amplia mayoría, lo cual lamentablemente para ellos no ocurrió”.
Raúl Soto, quien también es diputado, timonel del PPD y miembro de la comitiva parlamentaria, sí responsabilizó directamente a La Moneda por el fracaso: “Llegó la hora de que el Gobierno haga su autocrítica y su mea culpa. No es primera vez que existe un traspié en materia legislativa. Algo está pasando, que no se está haciendo el trabajo legislativo, no se está conversando adecuadamente para generar los consensos y las mayorías que se requieren para los proyectos”.