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Cristián Valenzuela

Política

28 de Septiembre de 2026

El estreno de Cristián Valenzuela en la comisión Steinert y la calculada defensa a la exministra con argumentos derivados del Caso Monsalve

El director de Comunicaciones y Contenidos de la Presidencia de la República asistió al Congreso sede Santiago para ser parte de la instancia que indaga sobre el actuar de Trinidad Steinert como ministra. Allí, si bien defendió la gestión de la exfiscal, planteó que la decisión de cambiar ministros es "exclusiva del Presidente de la República", y apeló a que en el pasado hubo asesores de la Presidencia que no participaban de las comisiones legislativas a las que eran citados, distinción que quiere marcar la actual administración.

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Un sticker del logo de HablaChile.cl, una consulta nacional que el Partido Republicano realizó en el pasado, era posible de distinguir en el computador de Cristián Valenzuela, jefe de Comunicaciones y Contenidos de la Presidencia de la República, cuando era enfocado por la transmisión oficial de la Cámara de Diputados.

El abogado, estrecho asesor del Presidente José Antonio Kast, aceptó la invitación que le hicieron los parlamentarios integrantes de la comisión investigadora que indaga sobre la gestión de la exministra de Seguridad Trinidad Steinert. Si bien había sido invitado hace siete días atrás, en esa oportunidad no pudo participar dado que se encontraba en Estados Unidos acompañando al mandatario en su estreno ante Naciones Unidas.

No obstante, hoy Valenzuela se excusó y pidió disculpas, agradeció la invitación que le hicieron en la comisión que “accidentalmente” presidió el diputado Gonzalo Winter (Frente Amplio) —quien la dirige es Raúl Leiva (PS)—, pero también marcó de inmediato un punto.

“Es importante que los asesores del Presidente, del Gobierno, si son convocados a una comisión, asistan. Esa es la primera diferencia que queremos instalar”, planteó el director de Contenidos, en una clara alusión a Miguel Crispi y Carlos Durán, exasesores de Gabriel Boric que fueron invitados en múltiples ocasiones al Congreso —por el caso Democracia Viva y caso Monsalve—, aunque con contadas comparecencias, pese a que fueron requeridos con insistencia en el ciclo legislativo anterior.

Antes de Valenzuela, en la comisión ya había participado Alejandro Irarrázaval, jefe de asesores de Kast, por lo que su participación buscaba fortalecer esa idea.

Con el punto marcado, se pasó de plano a la sesión, donde el abogado republicano fue el foco de atención, pese a la presencia de los subsecretarios Pilar Giannini (Seguridad Pública) y Gonzalo Guerrero (Prevención del Delito).

Preguntas a Valenzuela

El abogado fue requerido en reiteradas oportunidades por los diputados de oposición de la instancia.

De hecho, la diputada Tatiana Urrutia (Frente Amplio) abrió el fuego, al consultarle sobre si compartía la denominación de que Irarrázaval hizo de que el caso de Steinert —cuestionada por pedir un oficio reservado a la PDI, cuestión que la Contraloría consideró un exceso de sus atribuciones— era un “accidente”.

Valenzuela fue cauto y recalcó que “yo no voy a entrar en la calificación de un hecho. Me remito a lo que señaló la Contraloría en su dictamen (….). No me corresponde a mí disputarla”. A su vez, defendió que Kast nombrara a Steinert como ministra, pues “considero que una fiscal del Minsiterio Público tiene todas las competencias para asumir un rol en el gabinete, especialmente en el Ministerio de Seguridad”.

Por otro lado, también negó de que el Gobierno estuviera buscando designar a Steiner en un cargo en el extranjero. Mencionó que se trató de “especulaciones de medios de comunicación”, pese a que la propia Urrutia le hizo tener en cuenta unas declaraciones que emitió el ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna, en la que no desconocía tales acciones con la exministra.

Como fuera el caso, la sesión volvió a la discusión sobre el informe de la Contraloría respecto a Steinert.

El diputado Bernardo Salinas (PC) le preguntó a Valenzuela sobre si desde el Segundo Piso estuvo en análisis la continuidad de la por entonces ministra y, además, si en esa repartición (Presidencia) conocían el oficio reservado que fue cuestionado por el ente contralor.

En eso, Valenzuela señaló: “No sé, me pongo en un caso hipotético, de una acusación contra un subsecretario, por ejemplo, que haya cometido actos graves en contra de una subordinada”, en una clara referencia a Manuel Monsalve, exsubsecretario del Interior que dejó el gabinete luego de que se le solicitara la renuncia tras la difusión de su caso en los medios de comunicación, en octubre de 2024.

“Ese es el tipo de materias que precisamente entrarían en la discusión de un gobierno, porque son hechos gravísimos”, planteó, a la vez que aseguró que no le quitaba gravedad a lo enunciado por la Contraloría, pero marcaba el punto para señalar que “es de regular ocurrencia que los ministerios tengan intercambios de información”.

Otro punto por el que fue consultado Valenzuela fue por el momento en que se definió que Steinert debía salir del gabinete. Para aquello respondió que puede ocurrir por “múltiples razones”.

El diputado Patricio Pinilla (DC), cuando tomó la palabra, le preguntó al asesor sobre si hubo un “proceso de seguimiento” a Steinert cuando era ministra. “Minutas sobre si lo estaba haciendo bien, mal, más o menos”, formuló, a la vez que preguntó por las razones definitivas para removerla de su cargo.

Valenzuela señaló que el seguimiento del trabajo se hacía todos los lunes, en el comité de seguridad del que participan los ministros de Seguridad, de Defensa, de Justicia junto al propio Presidente Kast y sus asesores. “Eso independiente de otro tipo de relacionamiento en materia de comunicaciones”, selló.

Sobre la razón para remover a Steinert, Valenzuela fue conciso: “La decisión de cambiar a sus ministros es exclusiva del Presidente de la República”. Pero, en esa misma respuesta, también dio a entender que no era proclive a la idea de removerla. Lo anterior luego de que señalara que “yo defendí cierta parte de los resultados en materia de seguridad, que a nuestro juicio han habido avances, una diferencia muy grande respecto de lo que pasó el primer año del gobierno anterior, donde aumentó no sé en un 50% los homicidios, un 50% las violaciones, la inmigración ilegal se mantuvo alta”.

Pese a eso, comentó que eso fue parte “de una consideración que el presidente tuvo respecto de la evaluación de la ministra. Así lo hizo saber al momento de materializar el cambio de gabinete y seguramente tuvo en su decisión otros elementos que lo llevaron a decir que era el momento de hacer un cambio”.

Ante esa respuesta, Pinilla retrucó: “Si no fue por gestión, ¿por qué la removieron?”.

“Vuelvo a reiterar: la decisión del Presidente de hacer un cambio de gabinete es exclusiva de él y considera distintos aspectos. En materia de gestión, le estoy dando cuenta de algunos resultados. Evidentemente hay otros elementos que el Presidente debe haber ponderado y lo obligaron a tomar esta decisión“, insistió Valenzuela, quien añadió que “la decisión de cambiar ministros puede ser por gestión, no por gestión… puede ser por la razón que sea, por lo mismo es un cargo de exclusiva confianza”.

“No me voy a arrogar la representación del Presidente de la República ni menos contestar a su nombre ese tipo de definiciones”, culminó sobre ese punto.

La ofensiva de Salinas (PC)

La respuesta no dejó contento al diputado Bernardo Salinas (PC), quien pidió la palabra para plantear que “parece que están de más los asesores en el Segundo Piso de La Moneda, porque no manejan información”.

Ante ese comentario, el diputado Benjamín Moreno (Partido Republicano) salió en defensa de Valenzuela: “Le pediría al señor Salinas que no sea tan duro con el señor Crispi, con el señor (Matías) Meza-Lopehandía”.

Winter pidió tranquilizar a sus pares, aludiendo que hasta entonces la sesión se había dado de forma armoniosa. Ahí aprovechó de consultarle a Valenzuela si, por Steinert, no debiera haber existido un sistema de supervisión o si ameritaba un sumario la situación.

Valenzuela evitó ahondar en cómo funciona el Segundo Piso. Pero, a partir de la situación, volvió a traer a flote su comparativa con el Caso Monsalve: “Voy de nuevo al ejemplo de lo que ocurrió en el gobierno pasado con el subsecretario del Interior y respecto de la gravedad de ciertas situaciones“.

El punto que quiso marcar el asesor sobre si “era razonable que el Segundo Piso, que los asesores presidenciales, tuvieran conocimiento de un oficio de esta naturaleza (…). Yo dije categóricamente que no, hay cientos de miles de oficios todos los días que circulan entre los ministerios. Esos no son informados a Presidencia y no tendrían por qué serlo”.

Pero la razón por la que retomaba a Monsalve en la discusión era porque “cuando se hace conocido esto y gatilla una serie de consecuencias, uno (como asesor) entra en ese detalle y da la información. Pero naturalmente ese oficio no tiene por qué… de hecho es un oficio reservado al cual ninguno de los asesores de Presidencia o ministros debieran estar informados”.

E insistió Valenzuela: “Hago un paralelo. Diputado (Salinas), con todo respeto, pero en el gobierno anterior uno de los principales encargados de la seguridad pública está acusado de violación y de abuso sexual cometidos en el contexto de sus funciones (…). Hubo asesores de la Presidencia que concurrieron a esta comisión (del caso) que ellos sí que no dijeron absolutamente nada, y participaron de las decisiones que se tomaron esos días. 48 horas de silencio al respecto”.

Así, el asesor fundamentó su punto y dijo que “quiero hacer una distinción de la gravedad de ciertos asuntos y la no gravedad de otros, en la medida en que no se hacen públicos como se hacen posteriormente”.

Pese a todo, Valenzuela selló que el oficio reservado solicitado por Steinert a la PDI “no incumplió ningún protocolo”.

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