Benjamín Moreno (REP): “Si hay un sector que no puede venir a dar lecciones, es el que tenía a un subsecretario acusado de violación”
El jefe de bancada del Partido Republicano en la Cámara de Diputados reflota el caso Monsalve ante la presión que hacen los partidos de izquierda sobre Fernando Rabat, a quien apuntan de ser el responsable político de los 56 decretos de reducción de pena que se firmaron en el Ministerio de Justicia durante el actual mandato del Presidente Kast. Para el parlamentario, existe "oportunismo" por parte de un sector de la oposición y defiende al Gobierno sin titubear, pues plantea que hay responsabilidades en todo el mundo político, incluido el parlamentario, por no considerar el "vacío legal" que estaba presente en la legislación.
Por Jorge Palacios 25 de Octubre de 2026
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“No creo que haya alguien de mala fe queriendo hacer estas cosas“, dice el diputado Benjamín Moreno, jefe de bancada del Partido Republicano en la Cámara Baja, al referirse a la rebaja de condenas a 56 reclusos condenados por delitos de abuso sexual y violación contra menores de edad, concedidas esta semana por el Ministerio de Justicia, liderado por Fernando Rabat.
La situación generó una inusitada crisis en La Moneda que se transformó en el primer “incendio” por apagar del nuevo vocero, Gonzalo Arenas. Moreno, quien es cercano al Presidente José Antonio Kast, de quien fue su jefe de gabinete en el pasado —cuando el mandatario era diputado—, se adapta al mensaje con el que el Gobierno se ha defendido estos días: que el Ejecutivo solo se acató la ley.
Para el parlamentario, el criterio político, por el cual dice que está siendo medido Rabat y el resto del Ejecutivo, no puede sobreponerse al mandato de la ley y de la Constitución. Lo anterior lo dice en vista de que la actual administración no quiso apelar los requerimientos de reducción de penas y sólo dictó el decreto respectivo, sin siquiera apelar en tribunales, como sí se jactan los gobiernos anteriores.
Y aunque señala que al titular de Justicia puede caberle algo de responsabilidad en el caso —la oposición ya inició tratativas para impulsar una acusación constitucional en su contra—, Moreno afirma que el mundo político, parlamentarios incluidos, son igualmente culpables.
—¿Qué pensó cuando vio que se habían reducido condenas a 56 condenados por abuso contra menores?
—Que aquí se estaba aplicando la ley, pero que evidentemente había algo que modificar. Esa fue mi primera reflexión.
—¿Vio una falencia?
—Más que ver una responsabilidad sobre una persona, que evidentemente todos tenemos, yo no creo que alguien buscara hacer eso, ni del gobierno de Boric, de Piñera, de Bachelet y de Kast. Me cuesta creer que alguien realice algo así con intencionalidad. Hay situaciones en donde la ley tiene estos vacíos y toca hacer lo que hay que hacer.
Aquí se necesita ser claro: no es bueno ni tampoco es deseable que el criterio político te empuje a vulnerar la ley, porque la ley te dice que hay un comité que revisa estos casos y que cuando se cumplen ciertos criterios, la reducción respectiva se tiene que aplicar. Otra cosa es que por criterio político se busque rechazar lo que dice la ley para que después un tribunal superior te obligue a hacer lo que dice la ley. ¿Me explico?
—Sí.
—Y cuando veo esa noticia, no creo que haya alguien que de mala fe quiera hacer reducir estas condenas. Distinto es de otros casos relacionados con violación, como el caso Monsalve. Yo no digo que el expresidente Boric es el responsable de lo que hizo o no Monsalve, en ningún caso. De lo que sí, eres responsable es de cómo reaccionas. Pero no se me pasa por la cabeza que el expresidente Boric deseara que eso hubiera ocurrido.
—¿Le pidió una bajada comunicacional al Gobierno?
—Tengo por costumbre esperar a que llegue la información y tener contextos, porque uno tiene que reaccionar siempre con el máximo conocimiento de los temas. Trato de tener más información antes de decir cualquier cosa.
—Rabat defiende el miércoles la decisión tomada apelando a una aparente “doctrina” de la Corte Suprema. Dos días después, sin embargo, deciden pausar nuevos decretos. ¿Qué ocurrió entremedio para tener ese cambio de posición?
—No es un cambio de posición. El Gobierno en un principio apela un par de estos recursos, estos recursos van a las cortes y las cortes obligan a que el ministerio cumpla la ley; después el ministerio ve que hubo 276 casos en el gobierno anterior. Desde entonces pasaron cuatro años habiendo estos problemas y no se entregó ninguna solución. Entonces ellos (los del gobierno anterior) se quedaron en el blindarse políticamente para no asumir un costo de un problema real que existe.
Dicho eso, lo que aquí pasa es que se levanta la urgencia de que se necesita una modificación, revisar la ley que pasó por el Parlamento en su minuto (en 2022). Y ahí los parlamentarios tenemos algo de responsabilidad en no prever situaciones que no quedaron contenidas en esa ley.
—¿Está diciendo que los parlamentarios son culpables?
—Por ejemplo, yo habiendo sido parlamentario el período pasado, razonablemente alguien podría haberme preguntado si yo no vi un problema en aprobar aquello. Y yo debería decir que la verdad es que no estaba metido en las materias constitucionales, pero evidentemente acá hay algo que yo no alcancé a advertir. Y muchos otros también, de izquierda y de derecha. Todos los que pasamos los últimos cuatro años en el Congreso no advertimos esa situación.
—Pero el Gobierno actúa una vez que Interferencia lo difunde y no cuando se emite la primera solicitud de rebaja de condenas, que pudo ser en marzo.
—Más allá de eso, diría que esto entra en el debate público por esta polémica y ahí esto se pone de relieve, de hacer las modificaciones rápidamente.
—Menciona que el gobierno anterior no actuó en cuatro años.
—Ojo, cuestiono al gobierno anterior y también a mí y a todos los que fuimos parlamentarios en los últimos cuatro años. Esta ley es una modificación que entró en vigencia el 2022. Si no me equivoco, somos más de 70 parlamentarios que estuvimos en el período pasado. Probablemente ninguno alcanzó a advertir eso. Después, hay 155 parlamentarios desde marzo de este año ejerciendo hasta ahora y tampoco habíamos alcanzado a advertir esto.
Acá hay muchas responsabilidades en distintos lugares, pero lo que importa es recoger el guante y decir yo, Benjamín Moreno, así como otros colegas de distintos partidos, tenemos nuestra cuota de responsabilidad. Eso no se hizo en su minuto. Tratemos de hacerlo rápidamente ahora para que esto no vuelva a suceder.

Moreno y la izquierda: “Están viendo la oportunidad para pegarle a un ministro que hace bien la pega”
—Ahora, la izquierda apunta al ministro Rabat. ¿No cree que quien lidera la cartera que realiza estos decretos es el responsable político?
—Acá hay responsabilidades compartidas, evidentemente. La que uno le podría atribuir al ministro de Justicia es una que uno podría decir que no es jurídica. Él no vulneró ninguna norma. Uno podría no compartir el criterio, pero acá él no está vulnerando la ley ni la Constitución, ni ningún criterio político ni mucho menos.
Uno puede compartir o no eso, pero creo que si hay un sector o gobierno que no puede venir a dar lecciones en la materia son los que tenían como subsecretario, medio escondido, a una persona acusada de violación. Lo que el ministro Rabat hace ver es que en 276 casos el tribunal falla de cierta forma; que la ley señala que tú tienes que hacer tal o cual cosa y que el problema acá no es que lo hagas o no, el problema es que la ley pide que se haga esa reducción de condena.
—¿Entonces?
—La pregunta es qué haces tú frente a algo que dictamina la ley: vas contrario a una norma para que una corte superior te obligue o simplemente cumples con lo que la ley te obliga de inmediato.
—Pero, tras dos días de defender ese criterio, La Moneda recién señala este viernes que hay que cambiar la ley.
—Hay quienes apuntan contra el ministro Rabat por una razón supersencilla. Hay algunos, no sé si todos, que están viendo la oportunidad para pegarle a un ministro que hace bien la pega. Claramente es un tema polémico, no es fácil, pero algunos dicen: “Ah mira, acá le podemos pegar a un ministro que hace un buen trabajo y con eso le pegamos un golpe al Gobierno.
—¿Hay oportunismo en parte de la izquierda?
—En parte de la izquierda, no creo que en todos, pero es bastante evidente. Si el ministro tiene o no responsabilidad, no quita el oportunismo que puedan tener ciertas personas.
“La falla del criterio político sería de todos los que estuvimos en el período parlamentario anterior y durante los ocho meses actuales”
—Hace semanas la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), dijo que faltaba mano política en el gabinete. ¿Este caso no es un ejemplo?
—Creo que no, porque el ministro Rabat es de los que ha aprendido de política más rápido y ha mostrado cierta capacidad en varias tramitaciones. El punto es que lo que hace son decisiones jurídicas que están mandatadas. Se enfrenta en esa disyuntiva. Porque, de nuevo, el criterio político que conocemos no puede llevarte a vulnerar una norma o una ley.
—Pero el criterio político sí puede hacer que se cambie una ley, como ocurre en este caso.
—Estamos de acuerdo, pero la falla del criterio político sería de todos los que estuvimos en el período parlamentario anterior y durante los ocho meses de todos los que llevamos en la Cámara, porque hasta donde sé, esa modificación no es de iniciativa exclusiva del Presidente. Entonces acá hay algo que en conjunto de muchas personas no se advirtió. Ojalá no vuelvan a pasar situaciones como esta, de que la clase política en su conjunto no advierta situaciones que son complejas o poco deseables.
—Si hay una institución del Estado que brinda los decretos que reducen condenas a pederastas, no parece ilógico que se apunte a quien lidera esa institución, más allá si los parlamentarios no se dieron cuenta de ese “vacío”.
—Pero este no es un problema que se pudiera haber detectado en los primeros meses de este Gobierno, sino que lleva más de cuatro años. El ministro Rabat no lleva cuatro años en Justicia. Cuando digo que acá no solamente se tiene que apuntar con el dedo a un ministro de tal cartera, yo me incluyo en el grupo de los que fuimos parlamentarios que no advertimos esto, más los 155 diputados actuales. Hoy todos van a pontificar, pero acá es evidente que hay un tema que no fuimos capaces de advertir.
—La izquierda le pide la renuncia a Rabat y evalúa una a acusación constitucional contra él...
—Cómo va a haber una vulneración constitucional cuando el ministro, lo que hace, por cuestionable que sea, es cumplir la ley. Tú le puedes criticar el criterio político, pero ese criterio no te puede llevar a incumplir la ley. Si acá hay personas que dicen que pueden acusar al ministro Rabat, la primera pregunta que hay que hacerles, para ser sensato, es ¿por qué no acusaron en su minuto al ministro Gajardo? Porque el ministro Rabat lo que hizo fue acatar la ley y la Constitución.
El ministro Gajardo denegaba solicitudes que estaban bajo el criterio para que fueran a la corte y se rechazaran. ¿Cuál de los dos estaba cumpliendo lo que dice la ley? El ministro Rabat, nos guste o no. Y nadie le gustará hacer esto, ni al ministro Gajardo, ni al expresidente Boric ni al Presidente Kast, pero es lo que te mandata la ley. La izquierda puede enojarse, molestarse y hacer una serie de cosas, pero ¿una acusación? Seamos serios.
—La exministra Karla Rubilar se refería a este tema en cuanto a las señales políticas. ¿Le hace sentido ese punto?
—Ese punto existiría si es que me dicen que han habido cinco fallos en esto, pero llevamos 270 fallos. Cuando vas 270 veces a un lugar y en todas te responden la misma, y creer que con la vez 271 esto va a cambiar… Se puede elucubrar muchas teorizaciones sobre estos temas, pero ya tienes 270 o más fallos que te dicen: “Señor, cuando pasa a, b, c, d, e, la respuesta casi 300 veces ha sido esta”. Puedo entender el punto de la molestia, pero creo que la ley cuando te dice algo, se cumple. Si no, vas a al corte, y la corte, ¿a qué obliga? A cumplir la ley. Quizá esa sucesión de eventos te blinda políticamente, pero eso es otra cosa.

Nuevo vocero y coordinación del oficialismo: “En todos los lugares hay espacios de mejora”
—¿Cómo vio la llegada de Gonzalo Arenas al Gobierno?
—Un exparlamentario tiene bastante terreno adelantado en vocerías. Además, el subsecretario Arenas tiene cualidades importantes que proyectan seriedad, autoridad, y además tiene mucho contenido. Es una persona de mucha capacidad. Ha estado en la política, en la academia, tiene una trayectoria y eso es superpositivo.
—¿Eso no lo tenía la vocería anterior, de Mara Sedini o José Francisco Lagos?
—Son estilos distintos. Sobre el subsecretario Arenas, va a hacer un buen trabajo. Es una persona que no se deja intimidar.
—¿Se solucionan los problemas comunicacionales con una vocería?
—No, evidentemente que no. Tenemos que mejorar desde el mundo parlamentario. En todos los lugares espacios de mejora.
—¿El ingreso de Arenas echa por tierra la idea de un cambio de gabinete?
—No tengo la menor idea, porque esas son decisiones que toma el Presidente. Tenemos grandes ministros y siempre hay que buscar espacios de mejora, que eso se hace con otro tipo de coordinación, otras instancias que bienvenida sean. Es el Presidente el que tiene que tomar esa decisión. Uno no puede ni pautear ni sugerir.
—¿Tiene agendada reunión con Arenas?
—No, pero pretendo hacerlo luego.



