Es probable que durante los 15 años que se han hecho, las campañas del Conace (Consejo Nacional para el Control de Estupefacientes) no hayan alejado a ni una sola persona de la droga. Si ya es difícil conseguirlo con un mensaje directo, claro y bien elaborado, con los mamarrachos que año a año intentan hacer creer que en la droga no está el camino, es imposible. Ahora se combate la marihuana apelando al deterioro de las aptitudes básicas que su consumo generaría. “Vuelve a ser inteligente”, su última joya, es tan caricaturesca que sólo un lunático completamente drogado, borracho y lobotomizado podría ser afectado por ella. Si ayer se intentó con los monitos animados, Zamorano, jóvenes buena onda-mala onda con aspecto de soplones y un sinfín de confusas frases que fomentaban la triste idea de volarse sin la ayuda de la química o de reventarse corriendo en una cancha de baby fútbol a cambio de reventarse en la misma cancha con tolueno o pasta base, hoy la moneda de cambio es el autocontrol y la posibilidad de ser alguien eficiente y rentable en vez de un vago.

Fuma marihuana el médico de nuestros hijos, el abogado de la defensoría, la profesora de química, el carpintero, el ministro y la protagonista de la teleserie. Todos la fuman, para sentirse mejor y funcionar con serenidad, y a nadie se le ocurre que su inteligencia está en peligro. El abuso por cierto genera daño, al igual que abusar del trago, la comida, el deporte, el trabajo o ver televisión. Pero de ahí a convertirse en un idiota por fumarse un caño de vez en cuando. Por favor, ahórrense la plata, que ya llega a ser sospechoso donde está yendo a parar.

A continuación, una muestra de las campañas que el Conace ha levantado en los últimos 15 años.


1994


1994


1994


1995


1996


1997


2004


2005


2006


2008


2008