El wikipedia de Cristián Espejo podría decir que es UDI, que es abogado, que fue candidato a diputado por Santiago, que alguna vez dijo que a los inmigrantes había que deportarlos y que le gusta hablar contando historias.

Como ahora, sentado frente al presidente del Movilh Rolando Jiménez y el senador Fulvio Rossi en un debate sobre el Acuerdo de Vida en Común (AVC) en la Universidad Andrés Bello, cuando dice -a propósito de sentirse víctima de la intolerancia de los gays hacia los heterosexuales- lo siguiente:

-Uno pide tolerancia. La tolerancia tiene que ser para los dos lados.

Y cuenta esta historia: su hija acaba de sacarse un 6,8 en un ensayo sobre Hidroaysén. Escribió que había visto -en un partido del Colo Colo- a varios vehículos que decían Patagonia sin represas. Nadie los apedreaba. Escribió que si hubieran estado a favor de Hidroaysén, los hubieran apedreado. Tuvo la mejor nota del curso.

Luego, para hablar de la adopción por parte de parejas gays, cuenta otra historia:

-Ayer mi hijo me preguntaba, viendo una película en la que hay un baile muy bonito: “Tú, papá, cuando ves a una niña así, ¿qué haces?”. Yo le dije: “la beso”. Ese mismo diálogo no me lo imagino en una pareja homosexual con un niño menor, a las once de la noche viendo una película.

Y luego, para no hablar de nada, divaga:

-Hay un argumento de un sujeto que decía que si se seguía con esta tendencia, podíamos llegar a la no procreación. Porque, de partida, si a los hombres le empiezan a gustar los hombres y no las mujeres, la sociedad se extermina. Obviamente ahora esto se piensa como absurdo y ridículo. Pero es como los orígenes de esta discusión. Es como el origen de la palabra maricón. El origen se basa en cuando alguien traicionaba a alguien. Y por eso el debate se desordena. Porque nos olvidamos de los orígenes. Por eso cuando uno pretende debatir es bueno plantear esos orígenes. Y después decir lo que está pensando uno. Mis límites son súper simples: que no se transforme en un matrimonio encubierto, en materia de matrimonio homosexual, que se casen, ningún problema. Pero no adopten. No adopten.

Fulvio a la carga

Entonces Fulvio Rossi pregunta:

-Si entendí bien, la UDI estaría dispuesta a legislar por un matrimonio gay, pero no por adopción. Estaríamos avanzando.

Cristián Espejo se arrepiente:

-No. Yo pienso en un contexto histórico futuro se va a discutir.

Y vuelve a responder:

-La postura UDI ha ido evolucionando últimamente por un realismo político.

Entonces viene otra de Fulvio:

-Tanto que hablan de la ética las personas de ultraderecha y llevan a sus hijos a tener su iniciación sexual donde una puta. Porque eso es aceptado: los hombres juegan con autitos, la mujer tiene que jugar a la muñeca. La mujer tiene que estar en la cocina. Al niño lo llevan a hacer deporte. Entonces tú vas creando modelo.

Y, de modelos, es que le gusta hablar a Cristián Espejo:

-La otra vez yo estaba en una reunión con unos amigos que estaban absolutamente a favor del matrimonio homosexual y les dije si estaban dispuestos a dejar que sus hijos fueran a alojar a la casa de un compañero de curso con papás homosexuales. Y los cinco que estaban ahí me dijeron: “No no, no, hasta ahí llego yo”. Ése un modelo que yo no quiero.

El round, entonces, se transforma en un Rolando Jiménez versus Cristián Espejo:

-Yo antes de ser homosexual soy persona. Si soy un ser humano hecho a la imagen y semejanza de Dios merezco todo el respeto. Y en ese contexto los que son creyentes, los que aman a Dios, deberían respetarnos-, dice Jiménez.

-Crea tú tus instituciones-, responde Espejo.

-No porque aquí hay una apropiación ilegítima, ilegal, inmoral de la institución del matrimonio, que es una ley de la República.

Y, para mostrar tolerancia, Espejo dice:

-Yo tengo amigos homosexuales.

-Todo panelista que me ha tocado en los últimos veinte años en los que me ha tocado discutir parte diciendo: “Yo tengo amigos homosexuales”, responde Jiménez.

Entonces Espejo cuenta su última historia:

-Cuando estaba en Derecho, en primer año, y era compañero de Vasili Deliyanis, el presidente del Vivopositivo. Homosexual. Íbamos en el patio. Caminando juntos. Y le dijeron: “Maricón, te pasaste para ser maricón”. Y yo me agarré a combos. Yo. Y le pueden preguntar porque está vivo: que yo me agarré a combos porque le dijeron maricón. Yo los respeto. Y siempre les digo por qué se metieron a ese mundo si es tan rico amar a las mujeres. Por qué un hombre se preocupa de amar a un hombre y no a las mujeres. Hay que luchar porque nuestros niños piensen que la mujer es lo más hermoso que hay en el mundo.