No hubo un momento fundacional, pero sí una gota que rebalsó el vaso. Fue tras la votación del presupuesto en Educación para el 2012, día en el que después de 36 horas en el Congreso, de hablar con cada parlamentario y explicarle lo que significaba aprobarlo, Giorgio Jackson vio como se desmoronó el intenso trabajo del movimiento por “un par de becas para una comuna”.

Eso dice el ex presidente de la Feuc del bichito que lo llevó, junto a un grupo de amigos, colaboradores y otras personas con ideas afines a crear Revolución Democrática, un movimiento político que quiere crear espacios para incidir en las instancias de poder más allá de una urna cada cuatro años. Un espacio que revolucione la democracia amarrada actual y que, al latir del despertar ciudadano del 2011, quiere empezar a influir en serio, sin “iluminados que les digan qué pueden y qué no hacer”.

“Nos cansamos de ver cómo lo que nosotros vemos que pide la ciudadanía no tiene cabida en ningún lado. Nadie representa fielmente lo que queremos, que son cambios urgentes al sistema completo. En ningún lado se sienten a gusto y nuestra intención es crear el espacio y disputárselo a los que hoy lo ocupan desoyendo a la inmensa mayoría”, dice el ex dirigente universitario.

Nuevo ciudadano

Lanzado este sábado en el Centro Cultural Espacio Matta de La Granja, Revolución Democrática lo integran pobladores, organizaciones sociales, representantes de otros grupos ciudadanos, militantes políticos y diferentes actores que van más lejos del movimiento estudiantil. Todos con ideas de centro izquierda o cercanas a ellas, incluso con militantes activos de otros partidos pero con una premisa crítica a la eventualidad de esas instituciones: un anhelo por cambiar el “pacto social” que predomina en Chile desde 1980 en adelante.

Un sentir generacional de los post dictadura, dice Miguel Crispi, su coordinador general, pero no excluyente a los mayores que también sienten que los últimos años la democracia real de Chile no actúa como tal.

“El móvil es no quedarse en el asco, en la protesta o la indignación si no que construir una alternativa. Los indignados en España aún no son capaces de darle una causa práctica a esa indignación, lo mismo en Wall Street. Acá también ha habido mucho malestar y no pasa ná, así que hay que construir alternativas y disputar lo que le corresponde a la ciudadanía”, dice Miguel.

Con la mirada en los jóvenes, la intención de RD es potenciar a los que se quedaron cojos este año por no incidir en algunos temas que hoy son de “exclusiva responsabilidad” del gobierno o los parlamentarios.

“RV cree en algo, en que todos tienen algo que decir cuando, por ejemplo, hay una discusión de algo tan complejo como una reforma tributaria. El sistema actual no da el ancho y si la ciudadanía sabe qué es lo que quiere, darle poder a la gente para que participe en esas decisiones es algo que debemos que construir”, dice Crispi.

¿Candidato Jackson?

Lejos de la efervescencia de los dirigentes candidatos y la reciente proclamación de Camilo Ballesteros para la alcaldía de Estación Central por el Partido Comunista, el ex líder de la Feuc no está disponible para elecciones durante este año.

“Tengo que terminar mi carrera porque ya lo aplacé un año”, dice, aunque no descarta serlo en las Parlamentarias del 2013. De hecho, el propio Jackson no está a la cabeza. Él es el encargado de Acción Digital, una glosa no menor de la organización pero no la fundamental.

Sin embargo, Crispi dice que los militantes activos deben estar disponibles para disputar los espacios, pero que todo va a depender de la capacidad de este año o el próximo, siempre que eso tenga un objetivo. Por ahora, la organización tiene presencia en cuatro comunas de Santiago (Santiago, Providencia, Ñuñoa y La Florida) y tres ciudades (Villarrica, Valdivia y Valparaíso), pero con apenas tres días al aire ya hay un número gran de gente sumándose o brindándoles apoyo.

Y, por su génesis, tiene un carácter mucho más puntudo que otras organizaciones políticas: con militantes activos al interior de RD, la fidelidad está antes con ello. Eso, aún cuando a los mismos coordinadores les traiga costos. “Yo como socialista asumo el mío y tiene sentido porque esto nace justamente porque con lo que vemos hoy no alcanza”, dice Crispi.

¿ Qué Revolución harías? from Revolución Democrática on Vimeo.