El rector de la Universidad del Mar Raúl Urrutia dejó su cargo de rector de dicha casa de estudios y lo hizo a través de una dura carta donde denuncia presiones hacia su trabajo y desvíos de millonarias sumas de dinero. Aquí la carta:

“Viña del Mar, 29 de mayo de 2012.-

Señor

Mauricio Villaseñor Castro

Presidente

Junta Directiva

Corporación Educacional Universidad del Mar

Presente.

De mi consideración:

Por la presente, vengo en renunciar al cargo de Rector de la Universidad del Mar, para el cual fui designado por la Junta Directiva el pasado 10 de abril del año en curso.

Los motivos de la renuncia son los que a continuación expongo:

a) El viernes de la semana pasada me encontré con la sorpresa de un correo electrónico por el cual se me sindicaba como incumplidor de un acuerdo que había asumido la Universidad para pagar deudas a la Compañía de Seguros Security, la cual a través de su abogado don Sergio Riveaux así me lo indicaba, quien me manifestaba que el señor Sergio Vera le señaló que habiendo flujo de caja no se quería pagar este compromiso.

Como es de conocimiento de los miembros de la Junta Directiva, mi trabajo durante este último tiempo se centró fundamentalmente en obtener los dineros suficientes para pagar las remuneraciones del personal a contrata y sus cotizaciones previsionales, como también los honorarios de nuestros docentes. Al viernes 25 de mayo de 2012, faltaban para cumplir los compromisos con nuestros trabajadores más de $250.000.000.- sin contar con el pago de las cotizaciones previsionales.

Mi preocupación es cumplir con quienes son parte del quehacer universitario, es decir nuestros trabajadores, quienes no tienen responsabilidad en el riesgo de la institución, sino que este debe ser asumido por quienes ostentan la calidad de controladores o dueños de la Universidad.-

En el pasado, este riesgo lo asumieron los trabajadores y no los dueños: Se les pagó en cuotas las remuneraciones mensuales, y a la fecha la Universidad tiene una deuda de $ 554.000.000en las diferentes instituciones previsionales.

En cambio, en el mismo período en que se pagó parcializada las remuneraciones y no se pagaron las cotizaciones previsionales, si se pagaron más de $ 600.000.000.- a los controladores en forma directa o indirectamente a través de las inmobiliarias, según informe que se nos entregó a todos los miembros de la Junta Directiva. Es efectivo que este pago a las inmobiliarias, corresponde a rentas de arrendamiento, pero es obvio entender cuales son las prioridades.

b) En atención a lo anterior, tomé la determinación de parar todos los pagos, que no fueran remuneraciones, honorarios y cotizaciones previsionales, pero sin perjuicio de lo anterior, se dio instrucciones para pagar rentas de arrendamiento en una sede de la Universidad, sin siquiera consultar a este Rector.

c) Lo anterior, impide que la Rectoría pueda asumir en plenitud la responsabilidad de conducción de la Universidad.

d) A mayor abundamiento, las presiones de algunos miembros de la Junta Directiva para que se les pague lo adeudado a ellos, o bien a sus inmobiliarias, hacen imposible realizar una planificación de los ingresos y egresos de la Universidad, teniendo siempre presente cual es el giro de esta Institución.

e) Por último, esta Rectoría sintió desde un principio no sólo la presión de algunos integrantes de la Junta Directiva, sino que además no se cumplió con lo acordado en el sentido que ellos dejarían físicamente las oficinas de la Universidad, y que se retirarían paulatinamente de la Junta Directiva. Así se acordó y así se trasmitió a las autoridades educacionales como un avance importante en obtener una Universidad que no se encontrará sumida a los controladores o dueños. Nada ocurrió, y más aún se intensificó el control de algunos de los controladores.

f) Esta rectoría considera que los actuales controladores no tienen interés alguno en el quehacer universitario, lo que se explica por la baja inversión en ella que permita entregar una educación de calidad. Prueba de ello, es la cantidad de bibliotecólogos que tiene la Universidad en todas sus sedes. Esto sólo como una muestra.-

g) Finalmente, las permanentes disputas entre los tres controladores, que son conocidas por toda la Universidad, hacen que esta se transforme en inviable, sino hay un cambio radical, no sólo en actitud, sino en una disposición de crear una estructura organizacional distinta, tendiente a que las decisiones sean tomadas por las autoridades que los Estatutos establezcan sin posterior ingerencia de ellos.-

Por las razones antes expuestas, que son un resumen de lo visto y vivido en estos días, me han hecho tomar esta decisión de renunciar, teniendo presente lo que ello puede significar para la comunidad universitaria.-

Asimismo, renuncio como miembro de la Junta Directiva.-

Saluda atentamente a usted,

Raúl Urrutia Ávila

Rector”