En una carta “llamada Libertad y diversidad” publicada hoy por el diario El Mercurio, la senadora designada Ena von Baer arremetió contra el proyecto de ley que quiere poner fin al lucro diciendo que los sostenedores privados de la educación son parte de una tradición “más que centenaria”.

“La posibilidad de que privados impartan educación con fondos públicos y obtengan una legítima ganancia como consecuencia del servicio que prestan responde a una tradición más que centenaria en nuestro país y que cuenta con el aval de los miles de familias que optan porque sus hijos se eduquen en establecimientos con esas características”, dice la parlamentaria elegida a dedo.

Apelando a que el proyecto afecta la libertad de enseñanza, la ex vocera de gobierno dice que la indicación que presentó un grupo de senadores, liderados por Ignacio Walker, “también tiene efectos negativos sobre la inversión privada en educación y por lo tanto pone en riesgo la diversidad de proyectos educativos tan valorados por alrededor de un millón 300 mil niños”.

Según la militante UDI, la LGE faculta a las sociedades comerciales a obtener una utilidad y pagan por eso un impuesto a la renta. Por esa razón, la moción de Walker y compañía propone algo muy negativo “que esas sociedades comerciales no pueden obtener una legítima ganancia con los aportes públicos” y con eso “se limita el emprendimiento de muchos sostenedores educacionales que han sido un aporte al país entregando educación de calidad muchas veces en sectores vulnerables”.

Finalmente, Von Baer dice que la transparencia y calidad están resguardadas por la agencia de Calidad y Superintendencia ya aprobadas, por lo que la iniciativa de Walker “sólo entorpece el emprendimiento en educación y la innovación y diversidad que ello puede significar. Por tanto, cuesta entender que aquellos que dicen defender la libertad de enseñanza la apoyen con tanto entusiasmo”.