Hemos entrado a una era en la que los hombres quieren evitar verse como Chewbacca tanto en el dormitorio como en la playa. Si bien aplaudimos sus esfuerzos y de hecho se está haciendo bien mucho “manscaping” (palabra que en inglés que significa algo así como “paisajismo masculino” y engloba todo lo relacionado a afeitar, depilar y dominar el vello corporal) todavía hay una gran cantidad de cosas que se deben evitar, así que estamos aquí para aclarar las cosas:

Lo que SI hay que hacer

-Comprar las herramientas adecuadas. Una maquinita descartable y un poco de crema de afeitar no son suficientes. Si estás cubierto por una alfombra, no deberías afeitarte de esta manera. En su lugar, usá una recortadora eléctrica que permita ajustar el largo del vello. Las grandes marcas han vuelto a lanzar al mercado estos aparatos específicamente para actividades de manscaping, aunque siguen siendo simples recortadoras de barba. Y eso es lo que necesitás.

-Limpiar las axilas. Debe haber un poco de pelo ahí, pero no se recomienda un bosque tupido. Recortá el vello hasta una longitud ligeramente más larga que los alrededores.

-Recortar tu pecho. Nadie quiere ver un mechón apareciendo por encima del cuello de tu camisa, o peor aún, una alfombra completa en la playa. Utilizá una recortadora eléctrica para alcanzar una densidad fina y uniforme. Qué tan bajo llegues es una preferencia personal, pero deberías evitar podarte hasta parecer una barba de dos días.

-Depilar con cera espalda y hombros. Para esto, acudí a un profesional cada seis semanas, más o menos. También podrías pensar en someterte a sesiones de depilación permanente láser.

-Segar la maleza. También tu virilidad necesita mantenimiento, y menos césped hace que el árbol parezca más alto. Eso sí: hacé que se vea natural. Tus esfuerzos de manscaping no deben parecer fabricados. Recortar tu vello púbico en forma de triángulo, por ejemplo, es un “no”. En pocas palabras: Si queda demasiado perfecto, es un fracaso.

Lo que NO hay que hacer

-Usar ceras o productos caseros. El “hágalo usted mismo” está bien para las artesanías y las reparaciones, pero cuando se trata de eliminar el vello corporal, adquirir una crema depilatoria en una farmacia y querer tomar el asunto en tus propias manos, probablemente terminará en sangre, sudor y una erupción desagradable.

-Dejar pelados el pecho, los brazos o las piernas. Querer despejar todo lo que Dios te ha dado no es solo antinatural, sino además incómodo y antiestético. Si has sido bendecido con pelo en tu cuerpo, deberías poseerlo, junto a la recortadora eléctrica que ya te recomendamos que compraras.

-Dejar cualquier línea definida. Una frontera artificial donde termina el pelo y empieza una piel suave no es algo precisamente atractivo. Esto suele ocurrir cuando uno ha elegido participar de un procedimiento no aprobado de manscaping, como, por ejemplo, afeitar una parte del cuerpo con navaja. Quedate con la recortadora ajustable y así nunca tendrás que preocuparte de que te pase esto.

-Olvidarte de tu parte trasera. Ya que somos serios partidarios de las espaldas depiladas, tendrás que asegurarte (con la ayuda de un espejo, clases de yoga y una recortadora de mano) que no quede un montón de pelo por debajo de la cintura.

-Nada de pelo ahí abajo. Sos un hombre, ¿verdad? Sentite libre para poner en orden el lugar (de hecho, lo recomendamos encarecidamente), pero por favor, no te conviertas en un niño prepúber.

Por Adam Fox – Adaptación al castellano de Raquel Carlino

Fuente: http://www.askmen.com/grooming/appearance/manscaping-dos-don-ts.html