Chantares en vez de Antares. Así le decían los chilenos que se cruzaron en Ecuador con Ramón Castillo, el líder de la polémica secta de Colliguay que quemó a un bebé de dos días por considerarlo “el anticristo”.

Según publica esta mañana el diario La Tercera, dos denuncias recibidas a través del facebook de la PDI dieron cuenta de las andanzas de “Chantares” en ese país el año 2008.

La primera de ellas llegó ayer al mediodía de un hombre que vivía en Quito y que conoció a Castillo en la frontera de Ecuador con Perú mientras ofrecía seminarios de sanación.“Me lo presentaron el año 2008 y en ese entonces la gente no le creía mucho, ya que se las daba de místico y decía que se llamaba ‘Antares’. De hecho, los chilenos que también vivíamos allá le apodamos ‘chantares’”, le dijo a la policía. “Poco después supe que regresó a Chile y supongo que volvió a armar la secta en cuestión”, agregó.

Más tarde, cerca de la 17.00 horas, otro chileno residente en Vilcabamba reafirmó la denuncia anterior, pero agregó el dato que se hacía llamar “Antay” y que habría hecho una gira con un grupo musical en compañía de un cónsul.

“Nosotros le pusimos ‘chantay’, ya que decía que curaba con sus manos y, es más, logró tener muchas personas como clientes, luego se fue a Perú, a las ciudades de Tarapoto e Iquitos, zona donde hay ayahuasca, una planta alucinógena. Es posible que quiera esconderse en las cercanías de Vilcabamba, ya que a ese sector llega mucha gente mística de todo el mundo y, ademas, existen muchas comunidades místicas”, indica.

Ayer, la PDI habría cifrado sus esfuerzos para contactarlo en Perú, país al que habría arribado en febrero escapando antes de que saliera a la luz el ritual en el que asesinaron a su hijo de dos días en una hoguera en el fundo Los Culenes, el 23 de noviembre de 2012.