El presidente de RN, Carlos Larraín, contrató los servicios del destacado penalista Hugo Rivera para que defienda a su hijo Martín Larraín Hurtado, en la investigación que sustancia la fiscalía en la VII Región, luego que atropellara y diera muerte a Héctor Canales. Y además, huyera del lugar sin auxiliar a la víctima, no informar a Carabineros ni menos hacerse la alcoholemia.

El profesional, uno de los más conocidos del foro, con amplias redes, ha defendido a Andrónico Luksic, entre otros clientes de ese perfil.

Rivera, a su vez, contrató a un experto en materias de accidentes de tránsito. Se trata de Julio Bahamondes, ex funcionarios de la SIAT de Carabineros, mayor (R), el mismo que salvó al arquero Johnny Herrera. Esto, en el marco del juicio por el atropello a una mujer, permitiendo acreditar que la víctima había tenido responsabilidad en el accidente, pese a que Herrera iba borracho.

Esta información fue confirmada por el propio Bahamondes, quien reconoció que Rivera lo contrató para estos efectos.

De hecho, dijeron fuentes que conocen el caso, Bahamondes ya concurrió a la zona para hacer mediciones para el peritaje que deberá entregar a Rivera, con el se busca controvertir la tesis del Ministerio Público.

Hay que recordar que el organismo perseguidor le imputó a Larraín chico, dos ilícitos: cuasidelito de homicidio y no auxliar a la víctima, dándose a la fuga con el fin de no practicarse la alcoholemia de rigor.

Junto a él también debieron enfrentar la formalización de cargos Sebastián Edwards y Sofía Gaete, quienes acompañaban a Larraín al momento del hecho. Estos últimos enfrentan el cargo de obstrucción a la investigación, luego que mintieran ante Carabineros, señalando que una camioneta doble cabina blanca atropello a Canales. La mentira no duró mucho, ya que tanto en el cuerpo de la víctima, como en el lugar había rastros de pintura amarilla, precisamente el color del jeep 4×4 de Larraín hijo.

La contratación de Bahamondes por parte de Rivera buscará desacreditar la tesis de la fiscalía, y acreditar que Canales se cruzó delante del auto de Larraín. Asimismo, que no era la primer vez que el ahora fallecido caminaba semidesnudo en los caminos de la zona.