El graffitero más famoso del mundo, Baksy, se paseó a todo el mundillo del arte este fin de semana. El artista, de identidad desconocida, vendió parte de sus obras originales en una calle del Central Park a 60 dólares cada una, recaudando “apenas” 420 dólares por un día.

A través de su sitio web, el autor reveló que su kiosko era real y mostró un video en el que aparece un adulto mayor siendo el vendedor de los artículos, personaje contratado por Baksy para esta ocasión.

En el video se muestra cómo la gente pasa de largo frente a los cuadros y recién tras lograr un descuento de 50% en la compra una mujer adquiere algunas de las piezas.

Algunas de sus obras se han tranzado en el mercado del arte en promedio por 25.000 libras, unos 200 millones de pesos, y en una ocasión, con una imitación a Andy Warhol con la cara de Kate Moss se subastó por 50.400 libras (400 millones de pesos, aprox.)