Sala de clases calle A1

El proyecto educativo “Supérate”, diseñado por el chileno Cristián González Vesasay, es la idea ganadora del concurso internacional Graduate XXI, creado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para evitar la deserción escolar y lograr la reintegración de los jóvenes al estudio.

“En Chile la deserción está muy relacionada con el índice de vulnerabilidad social que presente el establecimiento, cuanta más vulnerabilidad atendida mayor es la deserción, mientras que en América Latina y el Caribe la deserción escolar roza el 50% en la educación secundaria”, explicó a Efe González.

El equipo encargado de “Supérate” identificó seis aspectos comunes que generan deserción escolar: problemas de aprendizaje, ausentismo escolar, problemas económicos, no adherencia a las reglas, ausencia de refuerzos y problemas de salud.

“El proyecto piloto se inició con 50 estudiantes en el área de Innovación Educativa de Copiapó, en la norteña región de Atacama, con buen resultado, aunque puede ser fácilmente exportado a otras regiones y países porque los factores que afectan a los desertores son similares”, señaló el creador del modelo.

Cada desertor cuenta con un diagnóstico que identifica sus inquietudes, habilidades, motivaciones y dificultades para ingresar al sistema escolar, a partir de esos datos se hace una propuesta personalizada con talleres, planes de nivelación, trabajo en familia y acompañamiento multidisciplinario.

González advierte que “se consiguen mejores resultados si se cuenta con el compromiso de un adulto responsable”, aunque esto no siempre sucede así, en cuyo caso “se acude a redes de apoyo o profesionales del programa para hacer un seguimiento del joven”.

El objetivo del proyecto Graduate XXI es generar diálogo sobre la educación en América Latina y el Caribe y lograr políticas compartidas para el futuro educativo de la región gracias a las propuestas de los expertos.

“El problema de la deserción escolar es similar en distintos países de América Latina porque no ha habido una política consolidada para enfrentarla, solo hay políticas asociadas a la delincuencia ya que ser desertor escolar es considerado un factor de riesgo”, subrayó el director del programa, sin olvidar que “Chile es un país avanzado en el estudio de esta materia”.

El Banco Interamericano de Desarrollo, encargado del proyecto Graduate XXI, es la principal fuente de financiación multilateral para el desarrollo económico, social e institucional sostenible de América Latina y el Caribe.

Sin duda la educación es una materia esencial para el desarrollo de un país “porque mientras más educada esté la población se cuenta con mayores herramientas para alcanzar un desarrollo sostenido”, destacó González.