Cristián-Leay-foto2-alejandro-olivares[1]

Tú tuviste una participación más activa en el partido cuando ocurrió el caso Spiniak. Comparativamente, ¿de qué nivel es la crisis que existe hoy en la UDI?
Si bien las dos representan una crisis, son absolutamente distintas. El caso Spiniak rebotó a la UDI de la noche a la mañana, con acusaciones bastante graves que afectaban a ciertos personeros del partido. Allí teníamos la claridad que esa situación no correspondía a la verdad, porque si bien existía una red de pedofilia, de homosexualismo, y de drogas, teníamos la certeza que ninguna de las personas mencionadas estaba involucrada. Enfrentamos ese momento difícil con la convicción plena de la inocencia.

¿Y ahora?
Efectivamente ya hubo un reconocimiento por parte de personeros de la UDI que recibieron platas indebidas, fuera de lo que la ley de partidos políticos establece, y que no fueron declaradas en sus cuentas electorales. Estamos hablando de un hecho concreto, real, y que ha generado una crisis no menor al interior del partido.

En la historia de la UDI, ¿cuál es la magnitud de esta crisis?
Es muy difícil dimensionar en qué estado se encuentra esto. Todas estas situaciones tienden a que la opinión pública esté muy lejana de la actividad política, no solo en Chile sino que en cualquier parte del mundo. Recuerdo que cuando formamos el partido su eslogan era “una nueva forma de hacer política”, obviamente esto echa por tierra el tipo de proyecto que hemos impulsado. Este caso va a tener un costo en personas de la UDI y soy partidario de que esto se centre en personas, porque es bastante injusto vincular a todo el partido -alcaldes, consejeros regionales, y diputados- que no tiene por qué pagar este pecado.

¿Fue tardía esa separación? En su momento daba la sensación de que el partido en bloque estaba defendiendo este caso.
Las personas que reconocieron estar implicadas debieron haberlo hecho antes, y no haber llevado al partido a esperar tantos meses.

¿Qué te pasó cuando escuchaste a Ena?
Lo mismo que me pasó con la declaración de Moreira. La Ena es una más.

Ella dice que fue un error involuntario.
El mundo es de los arrepentidos. Fue un trabalenguas, pero dijo que se arrepintió del error que cometió. Fue como un “no me acuerdo, pero no es cierto, y si fuera cierto…”.

¿Quedaron como mentirosos?
Yo creo que aquí hubo un acto de fe del partido y sus dirigentes, en términos de decir que quizás no hubo un esclarecimiento completo a esa directiva. El error se ha originado por los propios afectados, al no haber reconocido inmediatamente lo que ocurrió, que debió haberse hecho desde el primer día.

¿Internamente esto puede ser causal de una sanción?
No lo sé. Ha salido en la prensa y escuché al vicepresidente del partido, Francisco de la Maza, señalando que si las personas son formalizadas dejen congelada su militancia, y que en el caso de que sean sancionadas por los tribunales de justicia puedan ser expulsados o analizada su expulsión del partido.

¿Qué te parece eso?
Primero, comparto el espíritu legal sobre la presunción de inocencia de las personas. Si hay algún grado de culpabilidad mayor determinado por la justicia, obviamente amerita estudiar el punto de fondo. Puede haber una falta menor y que los tribunales así también lo sancionen, por lo tanto las cosas deben ir de acuerdo a la gravedad de los hechos y no tipificar al voleo a todos por igual.

En la UDI hay militantes que quieren que Ernesto Silva deje la presidencia, ¿qué piensas?
No creo que el responsable sea Ernesto Silva. Le ha tocado bailar con la dura, pero no son los momentos para cambiar la directiva. La UDI tiene que analizar este caso profundamente, las personas que cometieron errores me parece bien que los estén reconociendo, y ahora hay que demostrar una transparencia en esta materia: quienes cometieron esta cuestión deben tener un reproche del partido por no haber dicho la verdad, pero ahora hay que manejar el tema con liderazgo y transparencia.

¿A qué puede aspirar la UDI después de esta crisis?
A lo que puede aspirar cualquier partido.

¿Crees que de allí va a salir un candidato a la presidencia?
En política se puede hacer todo, en la medida en que las cosas se manejen bien. Ha habido miles de casos, tanto de partidos como de personas, que han estado vinculados –justa o injustamente- con situaciones supuestamente irregulares, y esas personas hoy siguen en política. Todo depende de cómo la ciudadanía reconoce su actuar.

¿En qué situación política queda la UDI luego de este caso?
Hoy el país atraviesa por varias discusiones súper importantes y ojalá que todos estuvieran concentrados en eso. Obviamente, la directiva de la UDI ha tenido que estar abocada al requerimiento de la prensa y la ciudadanía por estos hechos. No obstante, Hernán Larraín y Víctor Pérez están trabajando en los proyectos. Yo espero que luego de estos reconocimientos nos dediquemos a los temas que importan.

¿La UDI no es oposición?
Las últimas semanas ha costado mucho ser oposición, porque uno quiere hablar de otra cosa y la primera pregunta siempre es sobre Penta.

El lunes, Ena Von Baer terminó su conferencia de prensa hablando de educación.
Me imagino que nadie la va a pescar. Yo espero que esto efectivamente vuelva a la normalidad, que la UDI termine con esta cuestión, y los responsables apechuguen en los tribunales de justicia.

LOS CARLOS

¿Cuál es tu relación con Carlos Alberto Délano y Carlos Eugenio Lavín?
Tengo una relación de cercanía. No son personas que yo veía todos los días ni tampoco me juntaba habitualmente con ellos los fines de semana, pero los conozco hace muchísimos años, cuando formamos el partido.

¿Conoces a Hugo Bravo?
No, es que yo no iba a Penta, no tengo una relación. A Carlos Eugenio Lavín lo conozco menos. Puede que si estamos caminando por la calle, yo lo ubique a él, pero no él a mí.

¿Qué es Penta para la UDI? Se dice que es “la caja negra” de las platas del partido…
Tú sabes que en política siempre hay cosas rimbombantes. Claramente se ha visto que hubo unos aportes, que están fuera de la ley, y que mayoritariamente son más hacia la UDI. No obstante, también hay a otros partidos, lo cual no significa que hayamos descubierto la pólvora.

Hubo aportes fuera de la norma.
Eso es, punto. Eso es Penta para la UDI.

¿Y qué sería la UDI para Penta? Hay un correo de Carlos Eugenio Lavín a Ernesto Silva donde le pregunta por el IPC de la salud en momentos en que se discutía la reforma al sistema.
Te puedo contar una experiencia. Como parlamentario estuve mucho tiempo involucrado en el área de la minería y también a las materias eléctricas, y siempre te llegaban a ver las empresas. Nosotros mismo invitábamos a las comisiones a distintas compañías y las asociaciones que las representaban. Uno escucha mil cosas de ellos y puede ser que una persona te llame y te diga ‘ustedes no me invitaron a la comisión’ y uno los convoque. Pero todo esto no influye en la posición que tú vayas a tomar. Ahora, puede que sí influya en algunos parlamentarios. En mi tiempo, yo vi que algunas indicaciones que habían llegado de cierta parte, después aparecían firmadas por un diputado.

La diferencia es que ahora uno tiene más variables en la ecuación, se sabe que hubo platas de un lado y que hubo un correo del Carlos Eugenio Lavín que terminaba con esta frase: “a ver si se nos ocurre algo”. Ahí no hay un interés en saber, sino más bien en hacer.
Me quedo con la respuesta de Silva, que dijo “fíjense en lo que yo respondí”. Y lo que respondió fue una cosa concreta y que cualquier parlamentario habría respondido igual. No tiendo a pensar que estas situaciones son anómalas. Que algunos hayan recibido recursos ilegales no significa que los parlamentarios están al servicio de los intereses de Penta. Me suena absolutamente lejano. Yo creo que más bien hay un apoyo a personas que la gente de Penta, por algún motivo, decidió apoyarlos. Puede ser por amistad, por cariño, o para que la persona apoyada llegue al Senado. No creo que Penta haya comprado a tal gallo para que vote por las leyes que le conviene.

 

Cristián-Leay-foto-alejandro-olivares[1]

En algún momento, la UDI trató de poner en cuestionamiento el testimonio de Hugo Bravo. ¿Tú eras de los que creía que él mentía?
Al señor Hugo Bravo no lo conozco, solo sé que está metido en el fraude al FUT y que para cometerlo hizo una asociación ilícita con un funcionario que era del SII y un señor que era martillero público. No sé si esto que hace el señor Bravo, sin enjuiciarlo, lo hace para ayudarse con el fiscal, pero tampoco entiendo por qué termina dando todos estos nombres.

¿Qué te pasó cuando viste los correos en dónde algunos militantes de la UDI le pedían dinero a Penta?
Pensé en cómo estas personas, aún sabiendo que habían enviado esos correos, negaron una situación que claramente había ocurrido.

El correo de Moreira llega a dar risa…
Es como Moreira.

El tono de los correos dice mucho. Moreira dijo que a él lo mandaron a morir al Sur y pese a eso ganó la elección. A lo mejor, el raspado de la olla era a lo que más podía optar. ¿Qué se ha comentado en tu círculo cercano sobre estos correos?
En el mundo social y de las amistades todos comentan los mil metros. Pareciera que Moreira tenía una amistad con el señor Bravo, porque los correos iban dirigidos hacia él.

Los correos no sólo eran para pedir dinero para las campañas. Habían algunos del economista Rafael Aldunate tratando de conseguir una especie de financiamiento para su familia, luego de un año complicado. ¿Penta era una especie de santo para algunas personas?
Es por amistad, pareciera que se tratara de un favor personal, lo cual es legítimo, cualquier persona lo podría hacer. Son personas que han tenido una voluntad de colaboración y que finalmente eso se transmite. Dicen “una vez me ayudó fulanito” y va la otra persona donde fulanito y pide ayuda, y así va la cadena. Esto pasa en un país chico.

Al margen de lo político, en relación con los impuestos que no se pagaban…
Eso lo conozco menos, lo he leído pero no lo entiendo mucho.

Es el mismo sistema, falsificación ideológica de boletas.
Vi que estaban involucradas las esposas, pero lo desconozco. Lo que me parece muy raro es que se quiera descontar impuestos con esas boletas, es como querer tapar el sol con un dedo. No me calza que el sentido haya sido defraudar al Fisco. Desconozco para qué y por qué lo hicieron, no le encuentro ningún sentido. Esto podría ser para personas más normales, pero a este nivel de empresas no me calza.

LONGUEIRA

Eres muy amigo de Pablo Longueira y esta investigación también lo salpica a él.
Él me dijo: “la única gracia que tengo es no haber pisado Penta”.

En el correo que le manda Felipe Kast a Carlos Eugenio Lavín, éste le dice que no hay plata para él, porque se está pensando en posicionar la campaña de Longueira.
No sé si ellos dieron o no, pero sí hubo muchas donaciones legales en la primaria.

Hugo Bravo dijo en la fiscalía que le dieron 135 millones: 100 en campaña y 35 después que se bajó.
Una vez le consulté a Pablo y me dijo que no tenía idea, que lo único que tenía claro es que no pisó una oficina de Penta.

Si esto fuera cierto, Penta ya no sólo buscaba apoyar a un diputado o senador, estaba financiando a un candidato a la presidencia. ¿No es más grave eso?
No entiendo porqué damos por cierto un hecho del que no hay certeza. Todo esto me parece muy extraño. La campaña de Longueira fue de 60 días, las primarias fueron muy cortas y ni siquiera llenamos el cupo de dinero que establece la ley.

Pablo Longueira tenía una empresa de asesorías que formó con Andrés Chadwick y que iba a funcionar en el edificio de Penta, ¿se llegó a concretar eso?
Sé que iban a formar una empresa de asesorías con Chadwick y el chico (Luis) Hermosilla, pero esas oficinas iban a estar en el Costanera, no en Penta.

La prensa decía eso.
Fue una mariconada. Estuvieron buscando un edificio para arrendar en Huechuraba. No sé si se alcanzó a formar esta sociedad, pero supe que después decidieron no trabajar en ella.

Y la empresa que tienen ustedes, Ágora, ¿sigue funcionando?
Sí, esa es una corredora de seguro que tenemos con dos amigos. Es un negocio que nos trajo un compañero de colegio de Longueira. Recién llevamos un año.

¿Cómo se ve en el mundo privado el caso Penta?
Creo que lo que más afecta es que desde hace un par de años ser emprendedor es como sinónimo de algún abuso. Se ha ido creando esta mala imagen y tú lo ves en la reforma tributaria y en la laboral. Lo que hace años era bueno para el país, ahora no lo es. Hay una preocupación, yo no represento a ningún sector empresarial, pero percibo que hay un mal ambiente. Hay miles de casos de abusos, donde hay un trabajador de una bencinera que lo hacen trabajar 12 horas, pagándole el mínimo, y si se equivoca en el vuelto lo tiene que pagar él. Ahí tú dices: “la hueá penca”. Pero también veo lo que uno tiene, los trabajadores a los que les pagamos un buen sueldo y que tienen negociación colectiva sin litigios, y entonces uno se pregunta por qué me tengo que mamar las culpas de otros. Lo mismo pasa en la política. Yo no soy partidario de la crítica a los políticos, ni tampoco de meter a todos en el mismo saco y decir que la política y el Congreso valen callampa. Esto hay que refundarlo, hay que cuidar las instituciones. Mientras hagamos las cosas bien, al país le va bien.

¿Existe una sanción social de la elite en este caso? ¿Délano dejó de frecuentar los lugares que le gustan para no exponerse?
La gente está preocupada de decir que esta cuestión no ayuda en nada, ni a la política ni a los empresarios. Decir que los políticos andan golpeando las puertas como perros –como alguien dijo por ahí- no es un juicio que tampoco ayude. Algún político podría haber dicho cuántos se pasean haciendo fila en el Congreso cuando se están discutiendo las leyes. Mucho se ha dicho que esta cuestión era habitual en los políticos y que no era solo Penta, y alguien dijo una cosa muy acertada: cuando uno se va de vacaciones camino al Sur, el máximo de velocidad son 120 kilómetros por hora, pero el 80% de los automovilistas en alguna parte del tramo anda a 140, pero sólo partean a uno: al que pillaron. Bueno, esto es lo mismo. Yo no quiero jugar a teorías de empates, pero no creo que esto haya sido solo Penta. La gente hoy está preocupada de aprender de esto. A veces los juicios son contra una persona que comete abusos, porque sienten que eso se hizo para robar, y yo no siento que las personas de Penta lo hayan hecho para robar.

¿Los empresarios van a poner menos plata en la política a partir de ahora?
No tengo idea cómo irá a quedar la ley. En Chile, a la gente no le gusta dar plata y que quede su nombre vinculado a un sector político. Entonces, las donaciones deben seguir siendo reservadas, porque si no la gallada no va a querer hacerlo.

CASCADAS

Al principio, la defensa de la UDI fue la de pasar la pelota, diciendo que todos hacían lo mismo. El fiscal ahora está investigando otras empresas que han aparecido en las declaraciones, como Soquimich. Tú eres miembro del directorio de Oro Blanco, que es una de las empresas “Cascadas”. ¿Existe una red de protección en torno a Julio Ponce Lerou o eso es parte de un mito?
Soy director de una de las cascadas, pero no tengo nada que ver con Soquimich. A Julio Ponce lo conozco hace algunos años, desde que me invitó en el 2012 a ser miembro de Oro Blanco y lo acepté feliz, encantado. De Ponce Lerou se hablan mil cosas, pero son mitos. Dicen que Soquimich ganó toda la plata gracias a Pinochet, y eso es falso. El gran recurso de Soquimich fue entregado en una licitación pública en el año 1993, en el período de Patricio Aylwin. Cuando se crean tantos mitos, lo importante es hablar con la verdad: Soquimich es lo que es hoy gracias a una apuesta que hicieron para tener el salar de Atacama. ¿En qué período se entregó eso? En período democrático y mediante una licitación de Corfo.

Del caso “Cascada” se dice que es “el fraude más grande en la historia del mercado de valores”.
Como esto está en investigación y yo soy director no quiero emitir juicios, porque no me corresponde. No es que Oro Blanco esté acusado de algo, sino que son personas. No obstante, podría decir que aún no existen los afectados minoritarios. Hay algunas AFP que han dicho, con suerte, que sus pérdidas son tres millones de dólares, y otras que son de dos millones. Entonces no suman ni 20 millones, pero cuando uno habla de La Polar, que fueron millones los afectados, uno no entiende mucho por qué dicen que este es el fraude más grande de la historia. Cuando uno habla de mitos nos alejamos de la verdad.

En los hechos, hoy sabemos que la cuñada de Pablo Wagner le hizo una boleta a Soquimich y que alguien cercano al comando de Pablo Zalaquett también.
Tengo entendido que la boleta que hizo la cuñada no es algo que haya cobrado Wagner, no tengo idea cuál fue el destino de ese dinero.

El SII pidió la contabilidad de Soquimich, ¿se está incubando otro caso Penta?
Desconozco si Soquimich da plata, o cómo y a quién se la da. Lo único que tengo claro es que es una empresa demasiado seria como para que esté haciendo cosas que no corresponden. Se han mencionado muchas empresas, he escuchado Corpbanca, Ripley, Alsacia, pero en la vida hay que ser serios. Impuestos internos ha hecho las denuncias correspondientes y el día de mañana ellos verán si amplían o no los casos, pero no metamos en el boche a todos si no tenemos antecedentes serios: no hagamos de esto una casa de brujas.