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En una larga declaración ante el juez Juan Manuel Muñoz, el sacerdote culpable de abusos sexuales contra menores en la parroquia El Bosque, Fernando Karadima, volvió a negar los abusos, desconoció la contratación de los abogados que lo han defendido y aludió en repetidas oportunidades a que no recuerda las declaraciones que anteriormente ha dado, ante la Ministra Jessica González y ante el fiscal Xavier Armendáriz.

En su declaración, el expárroco de El Bosque negó tajantemente haber cometido abusos contra menores en la parroquia El Bosque, tal como ha sido establecido por la justicia y por la propia Iglesia. “No reconozco los abusos, con niños nunca, jamás y eso lo declaré con la Ministro. Respecto de los actores, sostengo mi inocencia. Con respecto a Hamilton fui su confesor, eso ya lo dije anteriormente y tuve un careo en la causa criminal con él, pero no me acuerdo. Nunca tuve relaciones sexuales con los actores”, dijo refiriéndose a las víctimas que hoy enfrentan al Arzobispado de Santiago por el presunto encubrimiento de los delitos de Karadima.

Haciendo gala de su mala memoria, consultado sobre las denuncias de abuso sexual que se comienzan a conocer el año 2004, Karadima dijo que se enteró por la prensa. “Lo que yo leí en la prensa el año 2010, pero yo no recuerdo ni que leí. Yo declaré ante la sra. Ministra y tampoco me acuerdo de lo que declaré con ella. También declaré con el sr. Armendáriz, pero tampoco me acuerdo de mi declaración”.

En otro de los puntos más polémicos de los dichos de Karadima ante el juez Muñoz, el cura reconoció que cuando dejó de ser párroco de El Bosque en 2006, el entonces cardenal Francisco Javier Errázuriz le preguntó sobre su sucesor. El sacerdote, entonces, le recomendó a quien efectivamente lo sucedería hasta 2011, el cura Juan Esteban Morales, su mano derecha y que reconoció este año que desde 2005 conocía los abusos pero que no les dio crédito, además por cierto, de ser condenado por la Iglesia por “abuso de poder” en el ejercicio de la dirección espiritual.

“Me reemplazó el que era Vicario Pastoral de la Parroquia, yo mismo se lo recomendé al Cardenal, fue don Juan Esteban Morales, porque lo conocía desde que nació. Es porque el Cardenal me preguntó”, indicó Karadima en la declaración de este miércoles.

Justamente sobre su salida de la Parroquia de El Bosque, Karadima negó que tuviera relación con las denuncias por abuso sexual. “Eso fue porque yo ya había cumplido 75 años y además porque llevado 24 de párroco y el máximo son 12, lo que está en el derecho canónico. No fue un castigo, nunca me dijo el Arzobispo que fuera por otra cosa”. Para ese entonces, tal como reconoció Morales, ya se conocían al interior de El Bosque las denuncias de algunas víctimas de abusos sexuales, entre ellos James Hamilton.

En ese año 2006, y tras la salida de Karadima de su cargo de párroco, el entonces cardenal Errázuriz le envió una carta donde le daba luces de cómo tratar su salida de la parroquia ante los feligreses. La carta, revelada por The Clinic Online, fue abordada en el interrogatorio de Muñoz. Consultado por esta -y otra en que Errázuriz agradecía a Dios el fin de las pesquisas del fiscal Xavier Armendáriz, Karadima dijo no recordarlas.

Sin embargo, cuando le preguntaron sobre si creía que las víctimas le querían hacer daño a la iglesia, Karadima, dijo que “no lo he pesando nunca. Los denunciantes son católicos y yo no tengo por qué pensar que busquen dañar la iglesia”.

NEGANDO A ABOGADOS Y AMIGOS INFLUYENTES

Fernando Karadima durante su declaración negó que haya contratado a abogados para llevar su defensa. El cura indicó que “en civil fue el sr. Muga y don Juan Pablo Bulnes, yo no los contraté y no he hablado con ellos nunca. Tampoco he pagado un centavo. Amigos míos me deben haber ayudado, pero no sé quiénes. En la canónica actuó el padre Ariel Buso, que es un argentino canonista, yo no sé cómo fue mi defensa. Haría que preguntarle al abogado sr. Juan Pablo Bulnes”.

El expárroco de la iglesia ubicada en la comuna de Providencia, aseguró además que “nunca” recibió algún tipo de sanción o amonestación canónica antes de las denuncias de abuso sexual y que no recuerda si se le tomó declaración canónica al respecto. Aunque reconoció que siempre estuvo bajo la autoridad del Arzobispado. “Dependía de que yo estaba en la Parroquia del Sagrado Corazón, por ello todo lo que yo hacía era por orden de él, él era nuestro jefe”.

Cuando ya se conocieron las denuncias, hay información que apunta al presunto pago a personal que trabajaba en la parroquia y en particular a Óscar Osbén, quien a la postre acusaría a Diego Ossa, uno de los más fieles seguidores de Karadima, de haberlo abusado. Sobre esos dineros, Karadima dijo que “ni un centavo he pagado en la parroquia y al sr. Osbén, nunca. Lo vi en la parroquia una vez, pero nunca he tenido trato con él. Jamas, nunca le he pagado nada, ni le he hablado con él este punto”.

Ante la pregunta del fiscal Muñoz sobre si conocía a políticos y empresarios que lo apoyaran al momento de aparecer las denuncias, Karadima aseguró que “eso lo declaré anteriormente, pero no me recuerdo de nada”.

En otra de las aristas del caso, se le consultó por el cuestionado Obispo de Osorno, Juan Barros, quien ha sido sindicado por las víctimas de Karadima como un encubridor de los abusos. Al respecto de él, el cura aseguró que “él era de la Acción Católica e iba a verme a la Parroquia y yo fui a verlo a Iquique. Una amistad muy sincera, él me consiguió un viaje a Francia, con el obispo de Louvre para mis 50 años de sacerdocio”.

El interrogatorio de Muñoz inquirió al sacerdote sobre el rol que tuvo la Iglesia al momento de informarle el fallo eclesiástico que lo condenó como culpable de abusos. Al respecto, Karadima dijo que “yo dije en esa oportunidad que yo lo acataba pero que no era verdad. Fue le Cardenal Ezzati
quien estaba recién nombrado arzobispo, a llevarme el papel con la sentencia, él no me dijo nada respecto de lo que se me pregunta”.

La declaración de Karadima, que hoy se encuentra recluido en el Convento Siervas de Jesús de la Caridad en Providencia, es parte de las pesquisas a partir de la demanda civil contra el Arzobispado de Santiago por presunto encubrimiento y negligencias en el caso de abusos sexuales sufridos por las víctimas Juan Carlos Cruz, José Andrés Murillo y James Hamilton. La indemnización que piden es de 450 millones de pesos.