tercera edad

Hace unos días, en una sucursal de Entel en la ciudad de Puerto Montt se vivió una bochornosa jornada. Un adulto mayor de 73 años pidió en varias ocasiones el baño, pero los funcionaron se lo negaron. Bernardino Osorio no aguantó más y se orinó en sus pantalones.

Osorio relató la escena a la radio Bío- Bío y explicó que sufría problemas de salud que lo obligan a orinar de forma frecuente. Padece de hipertensión y toma medicamentos para eliminar líquido.

Pese a aquello, en la sucursal de Entel de calle Urmeneta en Puerto Montt se negaron a prestarle el baño mientras hacía la fila para pagar. Tras pedirlo tres veces, se orinó y luego de pagar la cuenta, se retiró avergonzado e indignado de la sucursal.

“Toda la mañana ando orinando, me tengo que cuidar mucho de dónde meto, pero como tenía que ir ahí a hacer esa diligencia, me dieron ganas de orinar. Le pedí que, por favor, me prestara su baño, la niña me trató muy mal, me dijo que ellos no tenían baño público y que vaya a otro lado. Al final, a la tercera vez, no hubo caso, y la verdad es que me oriné ahí, no aguante más. La vergüenza, imagínese usted, lleno de gente esa porquería, tuve que salir poco menos que corriendo”, relató Osorio a Bío-Bío.

Desde la sucursal, declinaron referirse al tema, pero dijeron que revisarán los protocolos de atención a los usuarios.

Por su parte, el director del Sernac de Los Lagos, Marcos Cid, se refirió a la penosa situación que vivió Osorio y dijo que, en estos casos, hay que aplicar criterio y llamó a denunciar estas situaciones.

“Lamentablemente la ley no dice nada en relación a la obligatoriedad por parte los proveedores de algunos bienes o servicios de consumo en otorgar este tipo de servicio, salvo aquellas materias donde la autoridad sanitaria determina que por consumo de alimentos, tienen que estar habilitados los servicios de baños. En este caso particular, aún cuando la ley no lo exige, aquí hay un tema de criterio que debería ser contemplado por los proveedores y las empresas”, sostuvo Cid.